¿Pensando en ser padres por segunda vez?

Al buscar otro bebé lo ideal es que la pareja analice su situación médica y emocional, mínimo tres meses antes.

¿Pensando en ser padres por segunda vez?
Foto:

 -

Por: Abcdelbebe.com
enero 27 de 2017 , 10:22 a.m.

Antes de empezar la búsqueda de un segundo bebé, es conveniente considerar algunas variables. De acuerdo con María Andrea Espinel, perinatóloga del Centro de Diagnóstico y Medicina Perinatal (Cedip), de Santiago de Chile, y ginecobstetra de la Universidad del Rosario, debe transcurrir un tiempo mínimo entre uno y otro embarazo.

Si el primer hijo se tuvo por medio de una cesárea, se recomienda esperar 2 años antes de pensar en el otro. En el caso de haber dado a luz por parto natural, el consejo es esperar mínimo un año, tiempo que se cuenta a partir del día en que nace el primer bebé”, dice la especialista. Lo anterior obedece a que la madre, durante el embarazo y el parto, pierde depósitos de hierro que se recuperan hasta los seis meses del posparto. Por esta razón, es apropiado esperar 12 meses para que el cuerpo se restablezca completamente.

Si la mujer tuvo una cesárea previamente y desea que el alumbramiento sea natural, no podrá hacerlo si el embarazo ocurre antes de 2 años. “Con el parto vaginal hay una posibilidad de que se presente ruptura uterina, una situación que pone en riesgo la vida de la madre y del pequeño. Dado el peligro que eso representa, no lo intentamos”, advierte la doctora Espinel.

Te puede interesar: ¿Cuál es el momento adecuado para tener un hijo?

Cabe aclarar, sin embargo, que el mejor momento para concebir, por lo menos desde el punto de vista médico, será aquel que considere el especialista tras realizarles a los padres los exámenes de rutina y evaluar su historia clínica. “No se salte la cita preconcepcional”, sugiere Espinel.

Cada caso requiere de un análisis diferente. En términos generales, una paciente cuya primera gestación fue complicada debe tener especial cuidado. Si, por ejemplo, su primer bebé fue prematuro, está en riesgo de que el segundo también lo sea, más aun si el ginecobstetra no conoce este antecedente.

En el caso de que se haya presentado preeclampsia, lo ideal es aguardar 3 años. “Entre más temprano se embarace la paciente, mayor será el riesgo de que la enfermedad aparezca de nuevo, lo haga de forma más prematura y aumente su severidad”, dice Espinel.

Si hay antecedentes de diabetes gestacional, es necesario someterse a controles médicos, especialmente si la enfermedad se mantuvo después del parto.

De no ser así, es prudente disminuir el riesgo de padecerla con control del peso, ejercicio y alimentación sana. Otro aspecto que hay que evaluar es la edad. Cada vez es más común que las

mujeres decidan postergar la maternidad hasta los 30 años e, incluso, hasta los 35. Así las cosas, algunas no pueden esperar mucho para comenzar a buscar un segundo hijo si se tiene en cuenta que la recomendación médica es no pasarse de los 38 años. Uno de los principales retos de ser padres por segunda vez es hacer los ajustes para que los dos hijos reciban los cuidados necesarios.

La sugerencia de algunos especialistas es procurar que el hermano mayor tenga, como mínimo, 3 años más que el menor. “A esa edad el niño alcanza cierta independencia porque, entre otras cosas, generalmente ya ha entrado al jardín, lo cual le permite a la madre tener más tiempo para estar de forma exclusiva con el recién nacido”, afirma la psicóloga en Desarrollo infantil, Paula Bernal.

Recomendado ABC del bebé: ¿Cómo involucrar a tu hijo en la llegada de un hermano menor?

Para la especialista, los padres pueden desempeñar un excelente papel como cuidadores, independientemente de la edad de cada uno de sus hijos. Sin embargo, aquellos que toman la decisión de esperar hasta que el mayor adquiera un nivel cognitivo y emocional más avanzado reportan sentirse tranquilos con el proceso de crianza, porque pueden acompañarlos a los dos, en las diferentes etapas del desarrollo, en su justa medida.

“Cuando los dos niños son completamente dependientes de la madre, dado que, por ejemplo, ninguno controla esfínteres o camina, es necesario distribuir adecuadamente el tiempo y las responsabilidades”, señala Olga Francisca Salazar, especialista en Pediatría y miembro del Grupo de Puericultura de la Universidad de Antioquia. Para la experta, la ventaja de que los dos hermanos estén en etapas similares es que pueden compartir gustos y actividades en común.

Incluso, destaca Salazar, algunos autores que han estudiado el tema de la crianza afirman que una diferencia de edad significativa entre los dos hermanos podría traer como consecuencia que cada uno crezca “casi como hijo único”, en razón de que las actividades, intereses y necesidades son disímiles.