Leche materna: el alimento más poderoso de la naturaleza

Despeja dudas sobre la lactancia y sus beneficios en la salud y el desarrollo de tu hijo.

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La ciencia aún no termina de descubrir todos los nutrientes que contiene la leche materna.

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Por: ABCdelbebe.com
febrero 09 de 2018 , 01:37 p.m.

Al nacer tu bebé, nada le hace más bien que el contacto piel a piel y la oportunidad de que lo alimentes, de manera exclusiva, con la sustancia más completa, nutritiva y protectora de la naturaleza: la leche materna.

Sus propiedades son tantas y tan complejas que hasta el momento no se ha podido descifrar, por completo, la composición química y la cantidad de vitaminas, nutrientes y componentes que la conforman, por lo que su estudio continúa día a día para lograr conocer todos los elementos que la hacen, un alimento único y especial para el desarrollo cognitivo, físico y emocional de las personas.

Entidades médicas internacionales como Unicef divulgan que el poder saludable de lactar es tal, que cuando un recién nacido recibe la leche de mamá, en la primera hora de vida, se previene una de cada cinco muertes innecesarias y se salva de morir por diversas causas de salud, a más de medio millón de niños en el mundo, por año.

Además, el que inicies el proceso de lactar inmediatamente después del parto, favorece la producción de la leche, ya que está bajará solo si el niño succiona la glándula mamaria, lo que estimula su producción. De hecho, ese primer líquido amarillento que se conoce como calostro, le aportará tu hijo, un alto contenido de inmunoglobulinas que lo protegerán desde ese mismo instante contra enfermedades e infecciones.

Aun así y conociendo las bondades comprobadas del valor nutricional de la leche materna, con el pasar de los años, amamantar se está convirtiendo en una práctica cada vez más escasa, pues muchas mujeres dejan de alimentar a sus hijos por prevenciones estéticas o mitos infundados.

Acá te revelamos algunos consejos para que hagas de la lactancia un momento íntimo y una práctica muy saludable para vida y el bienestar de tu hijo no solo en los primeros años, sino a lo largo de la vida.

Debes empezar a amamantar por el último pecho que hayas utilizado. Es decir, si terminas con el seno izquierdo, la siguiente vez, empezarás a lactar por ese pecho

¿Qué propiedades conocidas tienen la leche materna?

Este líquido prodigioso cuenta con una alta concentración de prebióticos, “sustancias benéficas entre las que se encuentran los oligosacáridos, que ayudan en la prevención de enfermedades y son esenciales para la formación de tejidos”, dice el biólogo y PH. D. Bernd Stahl del Centro de Investigación de la Leche Materna de Danone Nutricia, ubicado en Utrecht (Holanda).

Sus componentes hacen que la leche materna influya altamente en el sistema inmunológico de tu hijo, ya que le aporta anticuerpos con los que se combaten las infecciones gastrointestinales y respiratorias y otras enfermedades.

Algunas investigaciones han sugerido que sus compuestos intervienen en el desarrollo cerebral y cardiovascular y en la formación de la flora gastrointestinal o microbiota, lo que hace de ella una pieza clave en la nutrición de los niños, el funcionamiento de su metabolismo y el control a largo plazo de la obesidad.

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No temas amamantar a tu hijo. Hacerlo le provee nutrientes y vitaminas imprescindibles para su crecimiento.

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¿Es verdad que amamantar ayuda a que los niños prematuros nivelen su desarrollo con mayor facilidad? 

 Un bebé prematuro es muy vulnerable y tiende a desarrollar infecciones y complicaciones cerebrales, y la leche materna le entrega los anticuerpos, células vivientes y la nutrición apropiada para contrarrestar esto, con las vitaminas, las enzimas y los lípidos adecuados, en una alimentación que le ayudará a restablecerse.

¿Si se tienen pezones invertidos o planos, es posible amamantar? 

Sin lugar a dudas, todas las mujeres, incluso las que tienen implantes mamarios pueden lactar. Aquellas que tienen pezones planos o invertidos también logran hacerlo, solo deben conocer algunos aspectos.

Lo primero es definirlos. Al apretar la areola entre los dedos índice y pulgar el pezón normal sobresale, cuando esto no pasa, se dice que es plano, pero cuando éste parece retraerse aún más hacia atrás como si fuese un ombligo se dice que está invertido.

Los pezones planos e invertidos tienen ligamentos más cortos que los normales haciendo que en lugar de proyectarse hacia afuera se vean hundidos. Esto dificulta que el bebé logre agarrarlo, haciendo que el inicio de la lactancia pueda ser algo problemático, pro no imposible, pues aunque no lo creas no se necesita un pezón para mamar. En ellos están también, los agujeritos por los que sale la leche, si el bebé “ordeña” el pecho abarcando buena parte de la areola con su boca.

¿Cada cuánto debes alimentar a tu bebé? 

Se ha dicho que lo normal es que se haga a lo largo del día en intervalos de dos a tres horas máximo entre toma y toma, pero esto depende mucho de cada bebé y de la madre. Cabe decir que un niño alimentado solo con leche materna es posible que debas alimentarlo en menor tiempo, ya que la leche materna se digiere con más facilidad que la leche de fórmula, lo que significa que avanza más rápido por el sistema digestivo del bebé y, en consecuencia, tarda menos tiempo para volver a tener hambre.

Asimismo, el hecho de amamantar frecuentemente a tu bebé, favorece la producción de leche desde las primeras semanas de vida de tu pequeño. Así, si tu pequeño tiene entre uno y dos meses de vida, es posible que coma de siete a nueve veces al día.

Muchas madres y médicos especialistas han resuelto el tema diciendo que puedes amamantar a tu niño “a demanda” es decir, cuando tenga hambre, cuando te pida, lo que suele ser cada hora y media a tres horas. Conforme los recién nacidos van creciendo, comerán con menor frecuencia y desarrollarán un horario de lactancia más regular. Es importante que sepas que los intervalos entre toma y toma se cuentan desde el momento en que el bebé comienza a comer y no cuando termina y de ahí, hasta la próxima toma.

¿Hasta qué edad es saludable o indicado amamantar a mi bebé? 

Las entidades y médicos conocedores del tema dicen que cómo mínimo se debe hacer por los primeros seis meses de vida del niño, y otros van más allá, comentando que es apropiado extender la práctica de lactar por el mayor tiempo posible, dos años, por ejemplo, incorporando a partir de los seis meses, distintos alimentos sólidos proteínicos y generadores de energía que apoyen el desarrollo del pequeño.

Amamantar se está convirtiendo en una práctica cada vez más escasa, pues muchas mujeres dejan de alimentar a sus hijos por prevenciones estéticas o mitos infundados.

Consejos para que lactes de manera apropiada, tranquila y saludable

Nada crea un vínculo emocional más estrecho entre madre e hijo, que el acto amoroso de la lactancia, pero para ello, mamá debe tener una preparación no solo física sino psicológica incluso, desde antes del nacimiento de su hijo.

Los expertos sugieren que para que la lactancia sea lo más provechosa posible para el bebé, la madre debe elegir un lugar cómodo y privado, donde esté cómoda para que amamante a su pequeño con total tranquilidad. Para que puedas lactar con total éxito y sea una práctica placentera para ambos ABC del Bebé, te da algunas recomendaciones:

1.- Lacta a tu bebé siempre en posición oblicua. Busque una posición cómoda, tranquila, relajada porque la producción de leche depende en gran parte del hipotálamo, que ordena a la glándula pituitaria producir hormonas y esto se logra sin estrés y disfrutando el momento.

2.- Mantén limpios tus pezones y procura hacer ejercicios y masajes antes de cada toma para que se facilite el que tu pequeño mame. Una forma es que tomes los pezones entre los dedos y hagas pequeños estiramientos. También puedes evitar la resequedad en los pezones con alguna crema hidratante recomendada por el pediatra.

3.- Aunque parezca ridícula la observación, la madre no puede fumar mientras está amamantando a su bebé, ni permitir que su pareja o algún integrante de la familia lo haga en el entorno del hogar, pues la nicotina puede llegar a provocar disminución en la producción de leche y problemas directos en el desarrollo del niño.

4.- La madre debe lavarse muy bien las manos antes de empezar a lactar y en cada toma que dé a su pequeño. Además, debe empezar a amamantar por el último pecho que haya utilizado la vez anterior. Es decir, si se termina con el seno izquierdo, la siguiente vez, empezará por ese pecho a lactar.

5.- Para saber si ya tu niño está satisfecho, procura que las succiones sean con ritmo y regularidad, así podrás empezar a identificar cuándo tu pequeño ha quedado bien alimentado.

6.- Recuerda que una alimentación sana, balanceada y equilibrada de la madre generará mayor producción de leche. Además, cualquier medicamento que consumas puede afectar el sabor y la composición de la leche y, por lo tanto al bebé, así que consulta con tu médico y el pediatra, si el medicamento que tomas con frecuencia o que necesitas interfiere de alguna forma con la lactancia.

7.- Es posible, que se den algunos problemas que pueden desmotivar a las madres a amamantar a sus hijos, como el dolor en los pezones, un poco producción, el dolor de espalda, el trasnocho, el estrés y hasta el miedo de ser primeriza y equivocarse, pero todo es superable con actitud y tranquilidad, así que no puedes dejarte impactar por ello, sino proponerte lactar a tu hijo, por su bienestar y porque tu no olvidarás esos momentos de intimidad con tu pequeño.

Nada crea un vínculo emocional más estrecho entre madre e hijo, que el acto amoroso e incondicional de la lactancia