Cuatro claves para prevenir la anemia en tus hijos

Una dieta balanceada y visitas al pediatra, son algunas de las recomendaciones para evitar la anemia en los niños.

Cuatro claves para prevenir la anemia en tus hijos
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Por: Abcdelbebe.com
julio 17 de 2017 , 02:01 p.m.

¿Has notado que tu pequeño luce pálido, se ve decaído, está inapetente y tiene mucho sueño todo el tiempo?

Quizá todo ello sea producto que una silenciosa enfermedad llamada anemia, un mal que puede presentarse a cualquier edad pero que es mucho más delicado entre los seis y los doce meses de edad, periodo clave en el crecimiento de tus hijos.

Para entenderla, debes saber que la anemia se presenta cuando la sangre no cuenta con suficientes glóbulos rojos y que si bien la falta de nutrientes, los parásitos y las enfermedades hereditarias pueden causarla, el factor más común suele ser la falta de hierro. En este sentido, es importante que estés alerta con tus pequeños y tengas en cuenta los signos de alarma para detectar esta condición a tiempo puesto que una anemia mal manejada puede generar graves consecuencias en el desarrollo del niño.

Así las cosas, te preguntarás por la probabilidad de que tu hijo sufra esta enfermedad. Pues bien, en Colombia, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN), uno de cada cuatro niños colombianos padece anemia y los más vulnerables son los niños menores de cinco años con una prevalencia del 27,5%, una situación que resulta preocupante sobre todo si se tiene en cuenta que esta enfermedad ha sido asociada con deficiencias en el desarrollo cognitivo y el rendimiento escolar de los pequeños.

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Expertos como el gastropediatra Johon Gárces consideran que la clave para prevenir la anemia está en incluir dentro de la dieta de los niños alimentos ricos en hierro y administrar, con la orientación del médico y previa consulta clínica, los suplementos nutricionales en los casos en que el profesional de la salud determine que es necesario complementar la dieta normal.

Partiendo de eso, a continuación,  te presentamos algunas recomendaciones para que empieces a prevenir hoy mismo:

1.       Ofrécele a tus niños una alimentación rica en hierro una vez suspendes la lactancia.

Hasta los seis meses –tiempo recomendado para extender la lactancia- tu bebé ha recibido los nutrientes que su organismo necesita a través de la leche materna. Sin embargo, cuando llega la hora de darle nuevos alimentos puede existir el riesgo de que se generen pérdidas significativas de algunos de esos nutrientes, incluyendo el hierro, si los nuevos alimentos que le ofreces no suplen tales necesidades.

De ahí, la importancia según Garcés, de darle al bebé papillas con alimentos básicos como el cereal, el maíz, el arroz o incluso algunas legumbres como frijoles, arvejas, lentejas y garbanzos, alimentos que representan una buena fuente de proteína y hierro para los pequeños. En el caso de la vitamina C, el experto sugiere proporcionarle frutas como la papaya, el mango, la naranja y la guayaba.

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2.       Realiza visitas periódicas al pediatra

Recuerda que las consultas periódicas de crecimiento y desarrollo son un componente esencial para garantizar la salud nutricional de tu hijo. Cuando te asesoras con un pediatra o un nutricionista, puedes conocer cuáles son las alternativas alimenticias saludables que le permitirán a tu pequeño recibir una cantidad suficiente de hierro y otros micronutrientes de acuerdo con su edad. Así mismo, podrás consultar sobre el estado de salud del niño, resolver inquietudes y recibir información sobre los síntomas y el tratamiento de enfermedades.

3.       Dieta balanceada en etapa de crecimiento

Aunque la mayor prevalencia de la anemia se da en niños menores de 5 años esto no quiere decir que debas bajar la guardia cuando tus pequeños superan esta edad. De hecho, al entrar en un periodo de máxima actividad física con actividades escolares, deportivas  y recreativas más exigentes, su organismo también empieza a demandar mayor cantidad de nutrientes. 

Por esta razón es importante que continúes prestando atención a la dieta de tus hijos después de los 6 años de edad y sigas fomentando el consumo de hortalizas y verduras, frutas, leches y derivados lácteos bajos en grasas, cereales integrales, leguminosas y carnes.

4.       Suplementación Nutricional

Una vez el pediatra detecte una deficiencia nutricional en tu niño, será necesario iniciar una suplementación con micronutrientes que le brinden energía adicional, proteína y minerales como el hierro. La recomendación según Garcés para estos casos es buscar productos que sean de fácil digestión y siempre bajo la supervisión de un médico pues no debes administrarlos a tu hijo sin orientación profesional.

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