¿Adiós a las sopas ? 

Una nueva teoría habla de no darles comidas demasiado preparadas a los bebés y niños ¿por qué?

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Entre menos cocción, picado, licuado y procesamiento tengan los alimentos, mejor será la nutrición de tu bebé.

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Por: ABCdelbebe.com
noviembre 13 de 2018 , 04:43 p.m.

Compotas, sopas, cremas y papillas, estas parecen ser las preparaciones en las que más piensan las madres primíparas cuando se imaginan la futura alimentación
de su bebé después de terminar con la lactancia materna y, llegado el momento, las abuelas les confirman que las verduras cocinadas y licuadas son la comida perfecta
para el bebé.

Esto no es cierto. De acuerdo con Silvana Dadán Muñoz, nutricionista dietista, magister en Nutrición Clínica y subdirectora de Gastronutriped, unidad de gastroenerología, hematología y nutrición pediátrica, desde hace largo tiempo la evidencia ha demostrado la importancia de brindarles a los niños “una alimentación lo más natural posible, con el mínimo de manipulación, adaptada a las condiciones fisiológicas y
al desarrollo neuromotor del niño para la tolerancia de texturas”.

La explicación de la especialista es muy clara: ante la menor manipulación de los alimentos, se preservan mejor los nutrientes, particularmente las vitaminas y antioxidantes, y algunos minerales. Resulta que, con el calor, el medio, el tiempo y el líquido de cocción, la exposición al aire, la luz, el picado y el licuado todos estos nutrientes se van destruyendo, disolviendo, perdiendo.

Esto en la práctica significa que entre menos cocción, picado, licuado y procesamiento tengan los alimentos, mejor será la nutrición de tu bebé. De hecho, la Asociación
Americana de Pediatría expidió recientemente una recomendación en la que les dice a los padres que deben darles de comer a sus hijos la fruta fresca y no en jugos, pues estos hacen que se pierdan las propiedades de los alimentos y porque concentran mayor cantidad de azúcar.

Resulta que, con el calor, el tiempo y el líquido de cocción, la exposición al aire, la luz, el picado y el licuado, los nutrientes de los alimentos se van destruyendo, disolviendo y perdiendo.

Martha Beltrán González, jefe de urgencias y de pediatría de la clínica La Colina de Bogotá, confirma lo que dice la nutricionista y asegura que darles de comer a los bebés
los alimentos limpios y sin preparar siempre será lo mejor para que el organismo cuente con los nutrientes fundamentales. Explica que uno de los problemas más frecuentes en niños después de los seis meses de edad, cuando ya han dejado la lactancia materna, es la falta de hierro y de otros nutrientes pues no siempre los padres saben cómo alimentar a sus hijos una vez inicia la alimentación complementaria, es decir la introducción de nuevos alimentos a partir de los 6 meses de edad.

Asi qué, seguramente te estarás preguntado cómo le darás de comer a tu bebé un pedazo de carne o cómo morderá la fruta si no tiene dientes. Las siguientes son las recomendaciones de la especialista:

1. No más licuados

Con relación a las frutas, es importante brindarlas frescas, naturales y bien lavadas
y peladas, pero sin cocción. Pueden hacerse en puré, rayarlas en crudo, extraerlas con
cucharita, avanzar con grumitos, darle al bebé tajadas en la mano -con un adulto que
supervise-.

Los jugos o licuados con frutas o vegetales afectan el valor nutritivo de la fruta y del vegetal, porque con el exprimidor, con el licuado o con el uso de extractores se rompen mayoritariamente las vitaminas, antioxidantes y la fibra natural de la fruta. Por  el contrario, se concentra el azúcar natural de la misma, que puede generar entreotras, cólico, inapetencia, hinchazón de la barriga y gases.

2. Carnes bien preparadas

Para el caso de las carnes, sea carne roja, pollo, pavo o pescado, por el contrario, debe haber una excelente cocción, que asegure la destrucción de gérmenes nocivos
para el niño. Se deben hervir o cocinar completamente, durante el tiempo suficiente para asegurar la cocción del interior de cada trozo.

Entre los 6 y los 7 meses de edad, una vez cocidas las carnes, en principio, pueden pasarse por procesador de alimentos o ayudacocina, o por el mixer para bebé,
y presentarlos en forma de papilla con la carne y una media onza del caldo, aquel donde se cocinó. La meta, posteriormente, será ir dejando pequeños grumos.
Además, es bueno permitirle al bebé que tome un trocito en la mano, para que haga presión y practique la coordinación mano-boca. Lo importante es que siempre
esté un adulto vigilando al bebé para prevenir que no broncoaspire, es decir, que algún pedacito se vaya a las vías respiratorias).

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Es bueno permitirle al bebé que tome un trocito en la mano, para que haga presión y practique la coordinación mano-boca.

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3. Mejor los trozos grandes

Aunque los bebés no tienen piezas dentales, masajean el alimento con las encías, y en
conjunto con la saliva, con la que humedecen los alimentos como las carnes y así, van “desmenuzando” la porción que les coloquemos en la boca. Es una gran estrategia para favorecer la salida de las piezas dentales. A su vez, permite el fortalecimiento de los músculos masticatorios, que también están involucrados en la fonación, es decir, en el lenguaje. Como comentamos para la carne, para promover la coordinación mano-boca y el masajeo de las encías, puedes darle bastoncitos de vegetales para que el bebé los
vaya probando. Puede ser zanahoria o apio, que le sea fácil tocarlos, manipularlos, y llevarlos a la boca. Esto sí con la supervisión de un adulto para que no se atore, o los
introduzca en la nariz o los oídos.

4. Vegetales al vapor

En cuanto a los vegetales, entre los 6 y 7 meses, estos pueden cocinarse “apenas” en vaporera, o con el mínimo de agua ya caliente y hervida, para minimizar el tiempo de cocción. Las espinacas se deben cocinar con el hervor, en el caldo donde se hizo la carne, el pollo o los otros vegetales que necesitan más cocción, para conservar así, al máximo sus nutrientes.

5.  Deliciosos grumos

Respecto a la presentación de los alimentos para el bebé, en principio pueden macerarse con tenedor, o pasarlos por el mixer para bebé, por un ayudacocina o procesador de alimentos, para dejarlo en puré o crema, pero la meta es ir dejando,
poco a poco, grumos y hacia los 7 a 8 meses comenzar a darlos rayados en crudo o picados muy pequeñitos.

7. Por separado

Un aspecto básico es evitar colocar todos los alimentos juntos y revueltos, como en las sopas, donde el bebé no puede distinguir sabores, colores, olores y más. Además, esta
es una preparación con bajo nivel nutritivo