Te enseñamos cómo cuidar la zona íntima de tu bebé

Con estas recomendaciones podrás evitar afecciones en los genitales de tu bebé.

Te enseñamos cómo cuidar la zona íntima de tu bebé
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Por: María Del Mar Quintana Cataño
septiembre 09 de 2016 , 06:42 p.m.

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y actúa como una barrera que no tiene la habilidad de defenderse de las agresiones a las que estáexpuesta desde el momento del parto, como condiciones medioambientales: calor, humedad, sol y viento.

“Partimos de una piel que es ‘recién nacida’. Cuando las madres me llevan a sus hijos a las consultas, les explico que, en el amplio sentido de la palabra, ser recién nacido implica que la piel es ‘bebé’, así como el aparato respiratorio, el cabello, el sistema nervioso central, entre otros órganos”, asegura el doctor Hernando Villamizar, pediatra y neonatólogo, expresidente y actual asesor de la Sociedad Colombiana de Pediatría y de la Sociedad Latinoamericana de Pediatría.

De acuerdo con Villamizar, una de las partes más vulnerables de la piel es la que recubre el área genital, pues presenta una circunstancia especial que la hace propensa a las infecciones: estar cubierta por el pañal. “Al utilizar un pañal hay humedad; se guardan la orina, el popó y el calor, y también hay oscuridad. Esto hace que se generen las condiciones ideales para que esta área se irrite y eventualmente se sobreinfecte”, agrega.

La higiene es indispensable

El aseo de los genitales de tu hijo no es solo una cuestión de higiene, sino una forma de educar y enseñarles a los menores a respetar y valorar su cuerpo. Si desde que son pequeños les enseñas a cuidarlo, aprenderán que esto es indispensable para un buen desarrollo de su sexualidad.

Para los expertos, el cuidado más importante del área íntima de los niños es un buen lavado con abundante agua. Este baño debe realizarse cada vez que el niño haga popó en su pañal. “Ahora bien, el uso de los pañitos húmedos debe hacerse solo para emergencias o situaciones en las que no se tenga rápido acceso a una fuente de agua. Sin embargo, siempre es mejor lavar la cola con agua y, eventualmente, si está irritada, dejarla al aire libre, así le ofreces luz, le quitas la humedad y la oscuridad, y eliminas la noxa (orina y popó)”, añade.

Por otro lado, el uso de las cremas antipañalitis debe ser moderado y no exagerar en su uso. “Demasiada crema sobre la piel evita que la dermis respire adecuadamente, por lo que es importante no sobrepasarse en su aplicación”.

Otro aspecto fundamental es el cambio frecuente del pañal, para que en él no se acumulen residuos ni se cause irritación en los genitales del pequeño. También debes tener cuidado con el uso del jabón en la colita del niño, pues sus características alcalinas pueden irritar la piel del bebé en esta zona. Por ello, los especialistas, de ser necesario, recomiendan elegir un jabón muy suave y utilizarlo en pocas cantidades.

Otros consejos: Los primeros pasos y sin pañal

Expertos consultados concuerdan en que, aunque es una instrucción común de los pediatras,el pene de los niños no se debe tocar. Esto se refiere a la práctica de bajar el prepucio constantemente para que no se ‘pegue’.

Los niños normalmente tienen fimosis, es decir, una estrechez del prepucio que impide retraer la piel y descubrir el glande por completo, lo cual es normal y fisiológico hasta los tres años de edad en promedio, y esta piel no se debe bajar: “en realidad, es una indicación médica inaceptable”, explica Villamizar. Lo correcto -según el neonatólogo- es limpiar el escroto sin bajar el prepucio ni hacerle fuerza, limpiar la punta del pene y, si se observa cerrado, no interpretarlo como un problema mientras que el chorro de orina sea bueno.

Ahora bien, el experto refiere una publicación del pediatra español Jesús Martínez en la que explica que “poco a poco, según el niño va teniendo erecciones, alrededor de los 2 y medio, 3 años, la piel que cubre el pene se va despegando y se retrae un poco más”.

Según Martínez, “el proceso culmina cuando la naturaleza decide que ese aparato sirve para algo más que orinar; entonces, la liberación hormonal de la adolescencia hará que esa piel se haga blanda y elástica, y que adquiera las características de un pene adulto, con testículos más grandes y piel retraíble”.

En el caso de las niñas, el cuidado es similar, pero en ellas es posible que se presente una situación que se denomina sinequia de labios menores, que consiste en que, a la pequeña, se le han adherido los labios menores de su vagina, pero de igual forma, el doctor Villamizar sostiene que hay que dejar que se abran solos con el tiempo.

Lee más: La higiene íntima en las niñas merece atención o puede producir infecciones

Recomendaciones

1. Lava con abundante agua:en lo posible, cada vez que tu pequeño necesite cambiar el pañal, procura bañar sus genitales con agua.

2. Utiliza productos suaves:al bañar a tu pequeño no uses jabones comunes que alteran el PH natural de su zona íntima. Usa productos indicados para la piel del bebé y en pocas cantidades.

3. Cambia el pañal:cambia, en lo posible, el pañal por lo menos cada 4 horas. No dejes que tu pequeño pase más de ese tiempo con él porque se expone a infecciones.

4. Déjalo descansar:permite que tu niño descanse del pañal, con periodos sin él en casa, obviamente, teniendo cuidados de que no vaya a resfriarse. Así, su piel podrá respirar y sanar pronto si tiene alguna irritación.

5. La técnica es clave:siempre debes asear sus partes íntimas de adelante hacia atrás. La mayoría de consultas al especialista se dan por la presencia de infecciones vaginales producto de una higiene inadecuada.

6. Señales de alarma:una niña nunca debe tener secreciones vaginales de ningún tipo. La presencia de cualquier flujo, amarillo o verdoso, o de mal olor, indica que hay infección. Así mismo, si notas que la cola de tu pequeño o su pene se encuentran irritados asiste donde tu profesional de la salud de confianza.

7. Solo por fuera:no olvides que la limpieza debe ser solo externa; nunca introduzcas elementos extraños (como aplicadores) en el pene o la vagina de los bebés.