Conoce las diferencias entre virus y bacterias

Las infecciones virales y bacterianas tienen origen distinto y se tratan diferente.

Conoce las diferencias entre virus y bacterias
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Por: Catalina Gallo Rojas
julio 28 de 2016 , 05:05 p.m.

Es probable que tu bebé presente varias infecciones durante su primer año de vida y entre ellas, puede que presente una gripa, un resfrío o una infección de oído; y tendrá algunos síntomas como fiebre, dolor de cabeza, irritabilidad o diarrea.

Debes saber que en ninguno de estos casos le puedes administrar medicamentos sin consultarlo con el médico, aunque sí debes saber que las infecciones por bacterias y las infecciones por virus son diferentes y, por lo tanto, también su tratamiento.

Debido a esta diferencia, no siempre el pediatra te recetará antibióticos para tu hijo: a veces solo te recomendará cuidados en casa y algún medicamento para aliviar los síntomas; todo dependerá de la causa del malestar de tu bebé.

Bacterias, unas buenas y otras no

Las bacterias son los seres vivos que están constituidos por una sola célula; muchas de ellas son benéficas para el cuerpo y solo una mínima parte causa enfermedades. De acuerdo con información del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH) publicada en Medline, “menos del uno por ciento de las bacterias causa enfermedades. Además, muchas son útiles”, ayudan a digerir la comida, aportan vitaminas y destruyen células causantes de enfermedades.

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Las bacterias infecciosas, según la misma fuente, se reproducen rápidamente en el cuerpo y muchas producen toxinas y causan enfermedades. Estas infecciones bacterianas deben ser tratadas con antibióticos. Las más comunes durante la infancia son las de los oídos. Varias de las vacunas que se les aplican a los pequeños en sus primeros años de vida están diseñadas para combatir este tipo de bacterias.

Los síntomas de las infecciones bacterianas varían según la enfermedad, pero por lo general, el paciente puede presentar fiebre, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolor en el pecho y dificultad para respirar, entre otros.

Cuando un médico le recete un antibiótico a tu bebé es importante que cumplas con todo el tratamiento, porque de lo contrario, pueden quedar bacterias en el cuerpo y reinfectarlo. Además, el organismo de tu pequeño puede volverse resistente a los antibióticos cuando estos se usan frecuentemente y sin necesidad.

Virus, más fuertes y comunes

Los virus, por su parte, de acuerdo con la definición del NIH, son “cápsulas que contienen material genético en su interior. Son muy pequeños, mucho más que las bacterias, y causan infecciones familiares como el resfrío común, la gripe y las verrugas. También pueden causar enfermedades graves como el VIH/SIDA, la viruela y las fiebres hemorrágicas”.

Los antibióticos no curan las infecciones virales y jamás debes usarlos por cuenta propia o cuando la infección no lo requiera, como cuando se trata de las bacterias. En estos casos, el tratamiento consiste más en aliviar los síntomas, que suelen ser dolor de cabeza, fiebre, dolor del cuerpo, malestar estomacal, dolor de garganta o problemas respiratorios.

Es muy importante que siempre consultes a tu pediatra ante cualquiera de los síntomas mencionados y recuerda no medicar a tu pequeño, ni seguir recomendaciones de personas no profesionales en el campo médico.

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Cómo prevenir infecciones

De acuerdo con el documento elaborado en conjunto por varias asociaciones médicas de Estados Unidos, entre ellas, la Asociación estadounidense de hospitales y la Asociación de profesionales en la epidemiología y el control de las infecciones, existen 5 cosas que se pueden hacer para prevenir infecciones. Estas son:

1. Lávate muy bien las manos: Es bueno que las laves siempre, antes y después de cambiar un pañal, antes y después de ingerir un alimento, después de sacar la basura, de tocar una mascota o de visitar a algún enfermo.

2. Asegúrate que los médicos que te atienden, al igual que a tu bebé se laven muy bien las manos. Puedes preguntarles, sin temor, si deben usar guantes en ciertos procedimientos.

3. Si tienes una infección, debes saber que varias enfermedades se transmiten por la tos o los estornudos. Así que usa tapabocas y asegúrate de estornudar y toser siempre en un pañuelo desechable; bótalos a la basura y lávate las manos. Si no encuentras uno a mano, puedes toser sobre la parte interna de la articulación del codo. Si lo haces sobre las manos, lávatelas inmediatamente.

4. Si estás enfermo, siempre pregúntale a tu médico cómo te debes cuidarte para proteger a tu bebé y cómo lo deben hacer las demás personas que viven contigo en la casa.

5. Cumple con el plan de vacunas de tu hijo y lo mismo si tú tienes vacunas pendientes.