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Valores patrios: una tarea con los hijos

Colombia celebra hoy su fiesta nacional y aunque la cátedra de cívica ya no se dicta en los colegios, conocerlos e inculcarlos comienza desde casa.

/ 19 de Julio de 2016
Valores patrios: una tarea con los hijos        
   
                           
     
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Es probable que quienes son abuelos y algunos de los que hoy son padres hayan tenido, en sus primeros años de estudio, una cátedra cívica, en la que aprendieron de los símbolos patrios de Colombia, es posible que hoy el tema esté en desuso.

Y es que como lo dice Emilia Morales de Alcázar, pedagoga y experta en crianza, “conocimientos como este deben inculcarse desde la infancia para que se graben en la conciencia y puedan convertirse en un aprendizaje de recordación”.

Por su parte, Bibiana Castillo Torres, psicóloga de la Universidad de la Sabana indica que “cuando el aprendizaje y la interiorización de los valores patrios se hace desde edades tempranas, el respeto por el país y por todo lo que concierne a los conceptos ciudadanos se manifiesta con mayor sensibilidad y conciencia, generando, en la edad adulta, una participación más significativa en el ámbito social y cultural del país”.

Del mismo modo, Juan Carlos Pardo Quiñones, docente del área de sociales y orientador ontológico, ratifica la importancia del aprendizaje de los símbolos patrios para los niños, pues estos afectan directamente lo que es su identidad y, cuando se empiezan a proyectar desde la corta edad, determinan muchas de las concepciones del mundo que los pequeños tendrán en su adultez.

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¿Por qué no los conocen?

Para los expertos, el problema es que los niños de hoy no conocen sus símbolos patrios, lo que significan y cómo están compuestos. Al respecto, Pardo Quiñonesaclara que si bien los colegios en Colombia manejan el tema de la educación de los símbolos patrios, ya en la adolescencia y en la adultez, el colombiano promedio no proyecta los valores que esos símbolos traen implícitos.

“Si se mira el caso de Chile, Perú o Argentina, para ellos son muy importantes las fiestas patrias. En cada festejo, cada país se vuelca hacia sus símbolos patrios, mientras que el 20 de julio, en nuestros país, es un día festivo en el que pocas casas recuerdan ondear la bandera y solo vemos, por televisión, un desfile al que no todos asisten”, agrega Pardo.

El docente continúa diciendo que los colombianos solo demuestran amor por su país cuando ven fútbol, y esto se convierte no en patriotismo, sino en un nacionalismo exagerado, que lamentablemente no contagia ni a niños ni adolescentes. “Ellos no se identifican con su país por sus verdaderos símbolos patrios, sino que se inclinan por las culturas dominantes como la de los Estados Unidos, Inglaterra, Australia y ahora que están de moda los mensajes japoneses, manga o ánime entonces, se vuelcan hacia esas culturas.

“Una cosa es que tu tomes al niño y le enseñes los símbolos patrios, la historia, los próceres, la saga de la independencia para buscar su identidad, y otra es que les generes valores y metas de respeto, ciudadanía y de integración social sana, en lo cual Colombia tiene muchos problemas”, puntualiza Pardo Quiñones.

El antropólogo y doctor en sociología de la Universidad La Sorbona de Paris, Fabian Sanabria, sostiene que “lo fundamental es que ese sentir y ese conocimiento de sus símbolos nacionalistas sí llegue hasta los niños y que exista toda una pedagogía de lo que significan los colores de la bandera, el escudo, las frases del Himno Nacional, pero eso sí, por favor, que se canten otras estrofas diferentes a ‘el surco de dolores y cesó la horrible noche’, pues hay estrofas más lindas que tienen luz, que son hermosas y que pueden mover más el sentir de los niños y ser más fáciles de interiorizar”.

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¿Cómo enseñarlos?

Según el doctor Sanabria, “antes que nada los padres deben sentirse orgullosos de este país, que es tan rico, tan variado, tan diverso; que está dispuesto a pasar las páginas de la violencia y a partir de ello, transmitir toda esta realidad a los niños, explicándoles en su lenguaje, la trascendencia de la paz y lo que esto implica para la creación de un país diferente. 

Por su parte, la psicóloga Bibiana Castillo, experta en psicología Clínica de la Niñez y la Adolescencia propone desarrollar diferentes actividades que hablen de la historia del país y de los símbolos patrios, con un enfoque lúdico, tales como cuentos, juegos, canciones, títeres, dramatizaciones, etc., con las que se logre llevar el mensaje de pertenencia e identidad a los niños.

Para Castillo es importante retomar la educación cívica a través de un concepto de conocimiento y sensibilización versus imposición, con acciones pedagógicas dirigidas a fomentar procesos que vinculen a los estudiantes con los principios y valores ciudadanos. “Esto reportaría beneficios a diferentes niveles de solidaridad, respeto, seguridad, estabilidad y sensibilidad frente a los acontecimientos sociales, culturales, deportivos, entre otros, eventos que movilizan sentimientos”.

Al respecto, Sanabria opina que “más que instituir de nuevo una cátedra para abordar los símbolos patrios hay que abrir espacios de formación, como en la izada de bandera, donde los maestros informalmente le ponen al niño un ‘pincito’ con el escudo, lo condecoran por ser buen compañero, por ser aplicado, por su colaboración. Es así que se puede empezar a valorar, además se perdió la solemnidad en los colegios y es que eso une, genera sentimientos de compañerismo y sociedad”.

Un aprendizaje para la paz

Un concepto que va ligado a los símbolos patrios es precisamente el de patriotismo, “que es ese sentimiento afectuoso de las personas del mismo lugar en el que se nace, con los que se comparte cultura, historia e intereses ciudadanos, en otras palabras, es ese amor por el país y quienes son coterráneos, a los que nos sentimos unidos”, explica la pedagoga Emilia Morales.

“El país está viviendo un momento muy especial de reconciliación, unión e identidad en torno a la paz, lo cual hace que exista en el ambiente un campo fértil para retomar costumbres que han quedado en el olvido, como el conocimiento y significado de los símbolos patrios”.

Juan Carlos Pardo Quiñones, afirma queel país está llevando a cabo una serie de iniciativas como inculcar cátedras sobre la paz en universidades y colegios, pero a la par “tenemos que unificar e implementar más el aprendizaje de los valores patrios, ese sentir épico por lo nuestro, por la tierra de tus padres, por saber quién eres y qué es lo que te identifica”.

Por ejemplo, con el tema del fútbol, los colombianos son más expresivos, incluso desde los 2 años de edad, ya les compran la camiseta a sus niños. Con este tema los niños, desde temprana edad, se vinculan más a ese sentimiento de patria, de nacionalismo. Sin embargo, hay que saber aprovechar ese acercamiento que brinda el deporte y convertirlo en un valor profundo y consciente de lo significa el tener la camiseta del país y sentirse parte de él.

En ese proceso, las figuras destacadas como James Rodríguez y otros ídolos colombianos pueden ayudar, si los padres los hacen ver como ejemplos a seguir, eso sí destacando que ellos hacen parte de Colombia y que son ciudadanos como él.

¿Cuáles son?

Tres son los principales símbolos patrios de Colombia: la bandera, el escudo y el Himno Nacional. Sin embargo, existen otros como la orquídea catleya, la palma de cera y el cóndor de los Andes que también se han convertido en emblemas colombianos. Cada uno de ellos tiene una historia diferente, porque fueron creados en distintas épocas y por variospersonajes de la historia.

La bandera de Colombia. En 1807, Francisco Miranda, uno de los precursores de la independencia nacional, determinó que serían los colores: amarillo, azul y rojo los que la conformarían la bandera, pero solo hasta 1861 se dispuso que las franjas serían horizontales y que el color amarillo ocuparía la mitad superior de la bandera. Cada color simboliza un hecho del país: amarillo, de las riquezas naturales colombianas; azul, por los mares y rojo de la sangre derramada por los próceres de la independencia.

El escudo. El primero lo estableció Carlos V, en 1548, pero el que se conoce hoy, fue diseñado por Santander, líder de la independencia, en 1834. Lo conforman tres franjas horizontales en las que se destacan: un cóndor de alas abiertas, que en su pico lleva una cinta que dice: libertad y orden; tallos y hojas de oro y un gorro frigio. Sobresale la imagen del istmo de Panamá que ya no pertenece al país, y la de dos mares con un navío a vela.

El himno Nacional de la República de Colombia. Sus versos fueron compuestos por Rafael Núñez en 1887 y la música es del italiano Oreste Sindici. Cuenta con 1 coro y 11 estrofas, y fue proclamado como himno oficial del país bajo la presidencia de Rafael Núñez, en 1887.

El cóndor de los Andes. Esta magestuosa aveque puede medir hasta 3 metros con sus alas extendidas, que alcanza unos 10.000 metros de altura en su vuelo, hace parte del escudo nacional como símbolo de la fauna del país y de su soberanía, pero lamentablemente está en vía de extinción.

La orquídea Catleya. Es la flor nacional desde 1936 cuando la Academia Colombiana de Historia así la designó. Abunda en departamentos como Antioquia, Caldas, Risaralda y Boyacá, entre otros, y florece de marzo a abril en una gran variedad de colores, con una belleza incomparable.

La palma de cera del Quindío. Es una palmera imponente de gran longevidad que puede llegar a medir 70 metros. En las tierras del Quindío se encuentran tres especies a lo largo de la cordillera central. Fue adoptado como árbol nacional por el Congreso de la República en 1985, bajo el mandato del presidente Belisario Betancur.

 

 

 

 

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