Alimentación, ejercicio y tratamientos estéticos son elementos que ayudan a bajar de peso en el posparto

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Por: Abcdelbebe.com
abril 23 de 2012 , 03:24 p.m.

Los cambios hormonales, la retención de líquidos, la poca actividad y la comida son los factores que influyen para que las mujeres tengan sobrepeso después de tener un hijo.

Se sabe que no es cierto aquella creencia de que las embarazadas deben comer por dos; si el médico no lo prohíbe, la actividad física no solo controla el peso, sino que relaja a la mamá, que además dará a luz con mayor disposición.


Las zonas del cuerpo que más se afectan por estos cambios suelen ser las caderas, los glúteos, las piernas y el abdomen, que, después de los 40 días del puerperio, deben empezar a ‘trabajarse’ para que no se conviertan en zonas problema, difíciles de bajar.


La médica especialista en estética Diana Patiño asegura que las madres en posparto deben tener en cuenta tres elementos importantes que las ayudarán a moldear su figura. El primero es la alimentación. Se debe consultar a un nutricionista que establezca los parámetros en sus comidas, para disminuir calorías innecesarias pero el aporte de los nutrientes indispensables.


El segundo aspecto es la actividad física y no quiere decir que deben matricularse inmediatamente a un gimnasio, sino practicar deporte, preferiblemente guiado, que irá aumentando su exigencia con el paso de los días. Las sedentarias no deben excederse por el ánimo de verse delgadas.


El tercero son los diversos tratamientos estéticos que aceleran los resultados. No todos son para todas las mujeres; debe consultarse con médicos expertos. La doctora Diana Patiño habla de una técnica que emplea la energía de radiofrecuencia para tonificar las zonas más afectadas. “No es para bajar de peso, sino para atacar la flacidez y pequeñas concentraciones de grasa en zonas localizadas”, señala la experta.


Esos tratamientos estéticos buscan la comodidad de los pacientes. Por ejemplo, en este caso solo es necesaria una sesión de una hora, cuyos resultados irán perfeccionándose a lo largo de tres meses y son evidentes por lo menos durante dos años.