El estrés en el embarazo es una bomba de tiempo

Es necesario que la gestante evite situaciones o personas que se lo generen

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Por: Abcdelbebe.com
febrero 27 de 2012 , 11:48 a.m.

El embarazo, incluso, es una etapa que lo produce, debido a los cambios que se presentan, por lo que se le recomienda estar al tanto de lo que sucede.

Un estudio realizado en Guatemala por investigadores de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) halló que las mujeres que muestran signos de estrés tienen tres veces más probabilidades de sufrir un aborto espontáneo durante las tres primeras semanas de embarazo.

Se encontró que el 90 por ciento de las guatemaltecas entre los 18 y 34 años de edad, con niveles altos de hidrocortisona (hormona generada por el estrés), tuvieron pérdidas gestacionales en el primer mes de embarazo, mientras que en aquellas cuyos niveles de la hormona eran normales, éste se redujo al 33 por ciento.

Al parecer, el organismo reconoce el aumento de hidrocortisona como una señal de alarma que no permitiría el desarrollo de la gestación en condiciones favorables.

Otras investigaciones afirman que las mujeres que pasan por situaciones negativas como un divorcio, la muerte de un ser querido, una enfermedad delicada o desempleo, tienen un riesgo mayor de experimentar parto prematuro. Un acontecimiento catastrófico podría tener un resultado similar: un estudio comprobó que las embarazadas cuyo lugar de trabajo estaba muy cerca de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 tuvieron gestaciones más cortas en comparación con aquellas que laboraban lejos del lugar del ataque terrorista.

Lo anterior es sólo una muestra de los perjuicios que conlleva el estrés. Este se define como “situación en la que una persona no se siente capaz de responder de forma adecuada a muchas demandas que le llegan de forma simultánea”, afirma la sicóloga Sandra Zorro, jefa de educación y apoyo terapéutico de la Clínica Colsánitas.

En el embarazo

El estrés afecta a todas las personas, pero existen momentos en la vida de una mujer en los cuales se presenta un mayor riesgo de que este se desencadene, sin perjuicio de los factores sociales y ambientales a los que puede estar expuesta y que tienen un gran peso en el desarrollo de dicho estrés (vida agitada, trabajo extenuante, malas relaciones interpersonales, muerte de un ser querido, etc).

La gestación, el puerperio y la menopausia son tres etapas que pueden afectar la estabilidad emocional femenina, explica la sicóloga Sandra Zorro. El embarazo, por sí mismo, es un generador de estrés y sobrecarga para el organismo, pues reúne situaciones como: cambios físicos, ambigüedad (quiero al bebé pero temo a lo que me voy a enfrentar), exámenes y medios diagnósticos (de sus resultados depende el bienestar fetal).

“Otros factores que producen estrés en la gestante es sentir que su vida o la de su hijo pueden correr riesgo, el miedo al dolor del parto y el cambio de rol, pues dejará de ser solo esposa para convertirse en madre”, explica la doctora Zorro. Igualmente, influyen el temor a una malformación en el bebé, la relación de pareja cuando se espera ese hijo y la relación de la mujer consigo misma. “Los problemas emocionales y de estrés crónico tienen influencia absoluta sobre el sistema inmune en cualquier individuo, afectando su salud”, afirma el ginecoobstetra Juan Carlos Mendoza, especialista en infertilidad.

Según él, el estrés en el embarazo trae riesgos como: amenaza de aborto, parto prematuro, nacimiento de bebés de bajo peso, inmunodepresión (desencadenaría más fácilmente infecciones urinarias) y problemas cardiovasculares en un embarazo tardío.

Cómo tratarlo

Lo primero que se debe hacer es identificar la causa que genera estrés y recibir ayuda terapéutica con el fin de encontrar la mejor solución.

Una red de apoyo a la gestante es clave, pues serán las personas más cercanas quienes le ayuden a tomarlo todo con calma.

El ginecoobstetra Juan Carlos Mendoza aconseja a las mujeres que piensan concebir, informarse muy bien acerca de todo lo que acontece en la gestación, pero si ya se encuentran en embarazo, pensar que es temporal, entenderlo como un proceso fisiológico y conocer en detalle qué pasa mes a mes. Igualmente, prepararse para el parto.

“Actualmente se busca que el curso de preparación para la maternidad y la paternidad –antes llamado sicoprofiláctico- se oriente a fortalecer el vínculo entre la pareja y así se reduzca la angustia”, señala la sicóloga Sandra Zorro.

Otros consejosAlimentarse bien.Descansar cuando el cuerpo lo pida.Hacer ejercicio (consultar con el especialista la rutina indicada según el estado físico).Asistir a cursos de yoga o de pilates.Relajarse con la lectura, la música y otro tipo de actividades placenteras.Evitar personas o situaciones que le generen estrés.Hablar con su pareja de lo que le afecte. Es importante expresar sus sentimientos.Cumplir con los controles prenatales.

Salud mental en salas de neonatos

Las consecuencias de un estrés mal manejado contribuyen a la depresión posparto y se reflejan en el vínculo que se crea con el bebé.

Según la sicóloga Sandra Zorro, en las salas de recién nacidos ya existen equipos multidisciplinarios que aportan al desarrollo sicosocial de las familias y comprenden los momentos por los cuales pasan los bebés, de manera que les enseñan a los padres a estar con sus hijos de una mejor manera.

“Existen médicos y enfermeras que los apoyan durante sus visitas a la unidad de recién nacidos, con el fin de que fortalezcan el vínculo con sus hijos. Pero también se está trabajando para que en estas salas haya un especialista en salud mental. En algunas existen sicopedagogos entrenados para comprender el origen de la familia y el por qué el bebé se encuentra hospitalizado y así trabajar de cerca con el padre y la madre”, indica la especialista.

Hoy por hoy, los horarios de visita en estas unidades son mucho más abiertos para que la familia del bebé lo acompañe cuando quiera.