En Colombia, el 80 por ciento de embarazos de alto riesgo llegan a feliz término

El control con el perinatólogo, experto en esas gestaciones, es fundamental

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Por: Mónica Toro
junio 26 de 2012 , 05:00 p.m.

Las parejas no están preparadas para un embarazo de alto riesgo. “Ese término les produce angustia y ansiedad y lo relacionan inmediatamente con pérdidas del bebé, sin saber que el 80 por ciento de estas gestaciones llegan a un feliz término”, afirmó Saulo Molina, perinatólogo y presidente de la Asociación Bogotana de Perinatología.
Un embarazo de alto riesgo, según Molina, es aquel en el que existe una situación materna o fetal que pone en riesgo la vida de ambos o de alguno de los dos por alteraciones del desarrollo embrionario y enfermedad o complicación de la madre.
Dentro de las complicaciones que caracterizan un embarazo de alto riesgo, según la perinatóloga Marcela Buitrago, están las que se presentan antes del embarazo, como antecedentes patológicos, enfermedades de base y consumo de medicamentos que causan malformaciones. También existen otras consideraciones que podrían surgir durante los nueve meses de embarazo; por ejemplo, problemas de placenta, hipertensión, diabetes o preclampsia (tensión alta).
Sin embargo, no todos los embarazos de alto riesgo necesitan un manejo complejo. El antecedente de pérdidas anteriores –explicó Molina– y los sangrados previos hacen, por ejemplo, que una gestación sea de alto riesgo, pero de baja complejidad, porque la vida de la madre y la del feto no están tan comprometidas.
Algo distinto ocurre cuando una mujer tiene una enfermedad de base, como cáncer o lupus, en la cual, de entrada, el riesgo es alto y el manejo, de alta complejidad.
“Después de que los médicos se aseguren de clasificar el tipo de embarazo, se sigue un control médico profundo, para vigilar las complicaciones presentes y evitar que estas aumenten. Nuestra misión es salvar esas vidas, y cuando los padres aceptan y trabajan en equipo con nosotros los médicos, todo es más fácil”, sostuvo Molina.
Por lo tanto, el médico de cabecera y la asesoría de un perinatólogo (ginecobstetra experto en embarazo de alto riesgo) son claves para los padres.
De acuerdo con los médicos, en Colombia no siempre se realiza una clasificación correcta de embarazos de alto riesgo, lo que genera desinformación y temor en las parejas.
 

Alarmas innecesarias


A Diana, una gestante de 28 años, le informaron en su primera ecografía que su embarazo de 8 semanas era de alto riesgo peligroso porque tenía dos hematomas en el útero.
Por fortuna, visitó al perinatólogo, quien le indicó que sí era de alto riesgo, pero de baja complejidad, ya que esos hematomas, aunque eran de cuidado, son más normales de lo que se cree.
En Colombia son pocas las EPS que cuentan con ginecobstetras perinatólogos certificados. “Solo existen 52 expertos en este campo de la medicina. Los médicos no alcanzan para atender estas especialidades, y los sistemas de salud afirman no tener dinero para costear médicos expertos en esta área”, añadió Marcela Buitrago.
Y si existieran más expertos que llevaran los controles de estas pacientes, resultaría más fácil la detección de complicaciones mínimas que, tras la ausencia del tratamiento, se convierten en severas.
“Las mamás se siguen muriendo de abortos y sangrados posparto y eso no es justo porque en su mayoría se pueden prevenir”, concluyó Molina.

Las mujeres más vulnerables

Aunque cualquier mujer es susceptible de presentar un embarazo de alto riesgo, las más expuestas a este, según la experta Marcela Buitrago, son:
-Mujeres menores de 16 años.
-Mujeres mayores de 35 años, porque podrían presentar problemas de enfermedades cromosómicas en los bebés.
-Mujeres mayores de 40 años, porque están más expuestas a presentar enfermedades como hipertensión, diabetes gestacional y disminución de crecimiento intrauterino.
-Mujeres con enfermedades previas, como las pulmonares, coronarias o de sobrepeso.
Estas sugerencias podrían disminuir la probabilidad de un embarazo de alto riesgo:
-Acudir a la cita preconcepcional (visita al médico antes de embarazarse), para verificar el estado de salud y tratar las posibles complicaciones. -Asistir a los controles prenatales.
-Consumir las vitaminas recomendadas por el médico, entre ellas el ácido fólico.
-Controlar el peso y la alimentación, para evitar diabetes gestacional y preclampsia.

Ayuda emocional

La carga sicológica que reciben los padres al ser alertados por un embarazo de alto riesgo debe ser controlada por un experto. Silvia Martínez, siquiatra de la Unidad Materno Fetal de la Clínica del Country y experta en manejo de embarazos de alto riesgo, señala que lo más importante es la ayuda emocional que la familia y los amigos le presten a la pareja, ya que esto les evitará ansiedad y depresión.

“Sea cual sea el grado de riesgo del embarazo, los padres siempre se sienten culpables y frustrados por no darle la mejor salud a su bebé. Esto es tratado con sicoterapias y, en algunos casos, con medicamentos, para que los padres se adapten a la realidad y puedan continuar con el embarazo o dar por terminado este”.