¿No puedes dormir por el embarazo? Te decimos cómo lograrlo

Aquí encontrarás una serie de consejos para un descanso reparador y placentero durante la gestación.

Mamá duerme en el embarazo

Cuidar la posición en la que duermes es esencial para tener un descanso reparador.

Foto:

123RF

Por: ABCdelbebe.com
octubre 19 de 2017 , 12:03 p.m.

Estas en el último trimestre de tu embarazo y ya casi no puedes conciliar el sueño, te sientes agotada, el dolor de espalda es más agudo y no encuentras cómo descansar en la noche… Es plenamente normal, pues tu bebé ya está más grande y se mueve al sentirse incómodo dentro del vientre. Además, está buscando posición para el nacimiento, por lo que el cansancio y desánimo se acentúan.

Por estas razones y otras igual de naturales, vamos a contarte cómo puedes tener un descanso reparador y que haga de tu estado una etapa inolvidable en tu vida, pero no por los malestares, sino por los buenos recuerdos y el amor que prodigaste a tu pequeño desde que lo gestaste.

Por eso, para que el embarazo no te desvele, ten en cuenta estos consejos:

Según los expertos, dormir boca arriba cuando el embarazo está muy avanzado provoca que el útero se apoye en la columna, en los intestinos y en la vena cava inferior (vena que transporta toda la sangre de la mitad inferior del cuerpo hacia el corazón).

Todo esto acarrea dolores en la cintura, digestiones muy lentas, mayor predisposición a las hemorroides y caída en la presión arterial con molestias respiratorias, taquicardia o palpitaciones.

dormir en el embarazo

Procura que el colchón sea firme y recto. No debe tener la forma de una hamaca, pero sí ser suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas de la columna.

Foto:

123RF

Cuida la posición. Si tu costumbre es dormir boca abajo o boca arriba, es conveniente que trates de cambiar de la rutina, haciéndolo hacia alguno de los dos lados. Una de las posiciones más recomendadas por los especialistas es la de descansar sobre el costado izquierdo. ¿La razón?: el hígado se encuentra en el lado derecho del abdomen y, por lo tanto, si duermes de ese lado, evitas que el útero se apoye en el órgano.
Además, porque los grandes vasos están al lado derecho de la columna y se comprimen menos evitando los edemas.

Así mismo, esa posición favorece la llegada de sangre a la placenta, aportando mayores cantidades de oxígeno y nutrientes para el bebé, a la par que ayuda a reducir la hinchazón en los pies. Ahora, si pones una almohada entre las rodillas vas a estar más cómoda. Si puedes, compra una en forma de triángulos, son ideales para apoyar tu vientre mientras duermes, sobre todo en la última etapa del embarazo.

Bebe poco líquido durante la cena y hazlo temprano, no tomes café y si quieres relajarte aún más, pero procura darte un baño antes de ir a la cama

Procura que el colchón sea firme y recto. No debe tener la forma de una hamaca, pero sí ser suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas de la columna (cifosis y lordosis). Un colchón muy duro, es tan perjudicial como un colchón excesivamente blando, en el que su columna flota sin un buen apoyo. Un buen colchón debe prestar apoyo a toda la columna. No uses muchas cobijas para abrigarte.

Antes de dormir. Recuerda orinar antes de acostarte. Bebe poco líquido durante la cena y hazlo temprano, no tomes café y si quieres relajarte aún más, pero procura darte un baño antes de ir a la cama.

Cuida tus comidas. Más allá de las posturas y las recomendaciones para lograr un mejor descanso, también puedes ayudarte con una alimentación más liviana. Por ejemplo, hay que reducir el consumo de cafeína en el embarazo, tales como té, café o gaseosas. Mucho menos por la noche o en la tarde.

Las comidas pesadas en la noche te causarán agrieras. No comas fritos, comidas pesadas o condimentadas antes de acostarte. Además, si puedes dormir una siesta te dará un gran alivio. La idea es que sean reposos de no más de 20 minutos, para que no produzca insomnio en la noche.

El ejercicio suave o recomendado por el ginecólogo es bueno, pero en la mañana, no en la tarde ni en la noche. Ten horarios para dormir, que sean, en lo posible, a la misma hora cada día.

Al momento de ir a descansar, desconecta aparatos electrónicos, deja afuera de la habitación celulares, computadores y no prendas el televisor. Procura que tu habitación tenga un ambiente cálido, con luz tenue y sin ruidos que te despierten. Si definitivamente no puedes dormir, prueba leer, tomar una infusión aromática y o intentar ejercicios de respiración profunda.