Embarazadas, protegiéndose contra infecciones

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Por: Abcdelbebe.com
julio 13 de 2011 , 11:46 a.m.

Los riesgos de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) se mantienen durante el embarazo y demandan cuidado y protección ya que no es solo la salud de la mujer la que está en riesgo, sino también la de su hijo en gestación.

Para Roberto Ortegón Páez, médico ginecoobstetra de la Universidad del Bosque, es importante reconocer que todas las personas, mujeres y hombres, en cualquier etapa de sus vidas son susceptibles de adquirir una ETS. "Las mujeres presentan un estado de inmunosupresión (sistema inmunológico débil), lo que las hace más susceptibles a cualquier enfermedad y se debe prestar especial atención durante los nueve meses", afirma Ortegón.

Con la sífilis ocurre lo que los médicos llaman "síndrome dismórfico" que produce en el feto alteraciones óseas, dientes, corazón e, incluso, compromiso neurológico si no se recibe tratamiento. En el caso del sida, si no se trata con cuidado antes, durante y luego del parto, se puede contagiar al feto mediante el síndrome de transmisión vertical.

Para prevenir estas infecciones, explica el médico, "lo ideal es que la mujer embarazada no tenga relaciones sexuales porque fisiológicamente la vagina no se defiende adecuadamente contra las infecciones y no lubrica adecuadamente, lo que la hace más susceptible a las infecciones y al trauma con la penetración".

En Colombia, la ETS más frecuente entre las mujeres embarazadas es la sífilis, mientras que otras como la hepatitis B y el sida se presentan en menos casos. Aun así, Ortegón explica que "existen otras infecciones que se presentan con más frecuencia y aunque no caben dentro del título de ETS, se transmiten igualmente por vía sexual como la Clamidia (daños en los órganos reproductivos), tricomona (puede llegar hasta las trompas) y gardenella (infección vaginal)". Todas estas producen síntomas como picazón, ardor y flujo de mal olor.

El especialista recomienda:

1.   La mejor manera de prevenir las ETS es evitando la penetración. Así se disminuye la frecuencia de infecciones urinarias, vaginales y las amenazas de aborto.

2.    En caso de no poder contenerse, es importante una adecuada estimulación para la lubricación, asociada al uso del preservativo (condón).

4.    Practicarse durante el control prenatal la prueba de sífilis, sida y hepatitis B, y también la citología cervicovaginal.

Nathalia Salamanca
Para ABC del bebé