Hemorragias durante y después del embarazo, ¿por qué se presentan?

Conoce las causas por la que se presentan sangrados en cada fase del embarazo y cómo tratarlos.

complicaciones en el embarazo

En Colombia, durante el 2016, se conocieron más de 20 mil episodios de morbilidad materna extrema, es decir, de complicaciones severas que no necesariamente terminan en la muerte.

Foto:

123RF

Por: ABCdelbebe.com
noviembre 21 de 2017 , 12:10 p.m.


El más reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que, en 2015, alrededor de 300 mil mujeres murieron por complicaciones durante y después del embarazo en todo el mundo. Entre las causas, las hemorragias fueron responsables del 27 por ciento del total de muertes.

En Colombia, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud (INS), en 2016 se reportaron 325 casos de muertes maternas durante el embarazo, el parto o los 42 días siguientes a la terminación del embarazo. Adicionalmente, se conocieron más de 20 mil episodios de morbilidad materna extrema, es decir, de complicaciones severas que no necesariamente terminan en la muerte. De estos casos, el 14,5 por ciento corresponden a causas asociadas con hemorragias obstétricas.

Pero, ¿Quiénes son las mujeres más propensas a sufrir este riesgo?

De acuerdo con la doctora Luz Adriana Aristizabal, son aquellas que han tenido varios partos, que tienen algún trastorno de coagulación o del sistema inmunológico, las madres adolescentes o aquellas que no han tenido el control prenatal adecuad.

“Muchos de los casos de muerte en madres gestantes son prevenibles si se identifican tempranamente alteraciones del embarazo” agregó Aristizabal.

Para el doctor José Antonio Rojas, médico e investigador de Colciencias en temas relacionados con complicaciones del embarazo, “las muertes maternas por hemorragia, siempre se han considerado como una causa evitable y prevenible. No obstante, es importante saber que hay factores que hacen mayor la probabilidad de presentar este evento, como la anemia durante la gestación, embarazos múltiples, desnutrición materna e inducción del trabajo de parto, además de otros riesgos”.

Entre los factores actores aumentan el riesgo de una hemorragia obstétrica está la anemia durante la gestación, los embarazos múltiples, la desnutrición materna y la inducción del trabajo de parto

Sin embargo, advierte el experto, toda mujer puede presentar una hemorragia posparto, por lo que durante las primeras 24 horas de esta etapa, es importante estar pendiente de signos indirectos como cualquier cantidad de sangrado que se considere anormal, presencia de mareo, palpitaciones, sudoración y dolor creciente en la parte baja del vientre.

¿Qué hacer en estos casos?
exámenes embarazo

Las muertes maternas por hemorragia, siempre se han considerado como una causa evitable y prevenible. De ahí, la importancia de realizar chequeos periódicos del estado de salud de la madre.

Foto:

123RF

Al inicio del embarazo

Cuando la hemorragia se presenta al comienzo del embarazo, tu médico tratante deberá evaluar, en primer lugar, su gravedad, las funciones vitales de la madre y el bienestar fetal. Además, se puede realizar un examen pélvico de la embarazada y una ecografía para determinar la causa. Si se determina que hay amenaza de aborto, el especialista te recomendará guardar reposo absoluto y abstenerte de tener relaciones sexuales.

En el último trimestre

Si el sangrado se presenta a partir del sexto mes, el obstetra deberá analizar, en primer lugar, de dónde procede la sangre, y seguramente realizará una ecografía para observar el estado del feto y de la placenta.

En las últimas semanas de gestación, el tratamiento de la hemorragia depende no solo de la causa, sino también del estado del feto. Si no existen signos de sufrimiento y tampoco hay otras complicaciones, el ginecólogo procederá a inducir el parto de forma vaginal. Si no se dan las anteriores circunstancias, practicará una cesárea.

En el parto

Cuando la hemorragia se presenta durante el parto, esta puede deberse al desprendimiento prematuro de la placenta, a la placenta previa, o a un accidente: ruptura uterina, ruptura de vasa previa (uno de los vasos que nutren la placenta) o trauma en el canal del parto.

En el posparto

El sangrado normal que se produce inmediatamente después del parto se debe principalmente a que quedan abiertos vasos sanguíneos en el útero, donde la placenta estaba adherida.

Cuando la placenta comienza a desprenderse, estos vasos sangran dentro del útero. Después, cuando la placenta se expulsa, el útero generalmente sigue contrayéndose y los cierra.

Sin embargo, existen varios factores que pueden provocar más sangrado después del parto o hacerlo difícil de controlar.

La atonía uterina es uno de esos factores y se presenta cuando el útero está demasiado cansado como para contraerse bien por sí solo. Puede ser resultado de que tu útero se agrande demasiado durante el embarazo, ya sea debido a un bebé grande, a un embarazo múltiples o a que tienes demasiado líquido amniótico.

Durante las primeras 24 horas del posparto, es clave monitorear la cantidad de sangrado, la presencia de mareo, palpitaciones, sudoración y dolor creciente en la parte baja del vientre

También corres mayor riesgo si ya has dado a luz varias veces, si has tenido un parto muy largo o muy rápido, si te han inducido o aumentado las contracciones con Pitocina o si tienes una infección uterina

Así que en este caso tu médico deberá determinar cuál es la zona del sangrado, si es en el útero o en alguna otra parte de tu aparato genital (como en el caso de una episiotomía o un desgarro) o en ambos lados y se te administrarán soluciones intravenosas para mantener estable tu presión.