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Los 7 mitos más comunes de la lactancia

Existen muchas mitos populares, pero no todos son reales, conoce cuáles. que te harán otros mitos populares que debes conocer.

/ 15 de Septiembre de 2016
Los 7 mitos más comunes de la lactancia        
   
                           
     
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Mucho se habla en torno a la lactancia y las dudas del tema son infinitas, por ello es posible que atiendas a las opiniones y consejos de las abuelas, amigas o leas y leas artículos para no cometer errores, pero en realidad, lo que debes hacer es despejar todas las preguntas que tengas con tu médico o un especialista, incluso antes de salir de la clínica tras la llegada de tu pequeño.

Sin embargo, es posible que escuches muchos consejos y recomendaciones populares con los que debes tener cuidado, pues pueden ser solo mitos que, aparte de confundirte, pueden complicarte en la labor de la lactancia y traer consecuencias en la salud de tu bebé.

Iardena Stilman, puericultora y coordinadora general de la Asociación Civil Argentina de Puericultura (ACADP), despeja varios mitos sobre la lactancia, pues, según ella,  "en un momento de tanta vulnerabilidad y permeabilidad a la información como es el post parto y puerperio, los mitos que emiten las personas cercanas y el entorno pueden interferir en la autoestima y seguridad de la madre, así como entorpecer la construcción del nuevo vínculo".

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Por ello, te presentamos los 7 mitos más comunes:

1) Alimenta 10 minutos de cada pecho y cada tres horas

Es fundamental entender que en el caso de un bebe recién nacido sano, es él quien regula la toma, en cantidad y horarios. Es decir que la lactancia debe ser a libre demanda: el bebé decide cuándo y cuánto necesita comer. "No hay horario fijo, sin importar si es de día o de noche, ni duración de la toma, ni tiempo transcurrido entre una comida y otra. Como precaución, por lo general, cuando se trata de un recién nacido, no deben pasar más de tres horas entre toma y toma.

Pero esto no es para siempre: la madre y el bebé se van regulando mutuamente a medida que se afianza el vínculo. Cuanto más toma el bebé y se vacía el pecho, más leche producirá la madre", explica la experta.

2) Mi mamá no pudo lactar, así que yo tampoco voy a poder

“Todas las hembras mamíferas nacemos anatomo- fisiológicamente perfectas para la función de alimentar a nuestros hijos. La incapacidad de lactar es accidental y se da muy pero muy rara vez", aclara Stilman. Nada tiene que ver con factores hereditarios, sino más bien con el contexto de cada madre al momento de amamantar.

3) Si la madre tiene los senos grandes, producirá más leche y si tiene pequeños no tendrá leche

"Un rotundo No. El tamaño del pecho depende de la grasa y no de la glándula mamaria, que es la productora de la leche", explica la puericultora.

También indica que muchas veces las intervenciones tempranas de recursos para aumentar el pezón o ayudar a la madre para que la lactancia sea más fácil, como chupetes y mamaderas, lo que hacen es que no se dé un contacto directo entre la mamá y el bebé, lo cual si es de las causas más comunes para que se disminuya la leche o no baje adecuadamente.

4) Si el bebé tiene cólicos es porque la leche que recibe no es buena

Este es otro error que se liga a que el bebé llora y llora sin explicación. "El sistema digestivo de los bebes es muy delicado por su inmadurez, por eso la lactancia materna es tan importante, pues con ella se ayuda a que su sistema termine de madurar, lo cual se da, entre lo s3 y 6 meses en un bebe en condiciones sanas de salud.

Por esto los bebés tienen cólicos, les produce dolor y lloran, porque se están ajustando al alimento. Hay que saber que la leche materna es mucho más liviana que la de fórmula, por lo que se digiere mejor y más rápidamente.

El movimiento de succión, por otra parte del pequeño, ayuda a eliminar los gases y la cercanía con el cuerpo de la madre, su calor y el sonido del corazón, calman al bebé en un momento de dolor y angustia", explica Stilman. Así que nada tienen que ver los cólicos con la leche de la madre, que es el alimento perfecto para ese bebé en esa etapa de su vida.

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5) Se me acabó la leche o ya no tengo suficiente

"Cuando una madre cree que no tiene suficiente leche, lo primero que deberíamos preguntarle es por qué lo dice. Muchas veces confundimos las señales que nos dan los bebés, que se comunican principalmente a través de la mirada, el tacto y el llanto y si además, tenemos opiniones como “el niño quedó con hambre”, “ya tienes 5 meses y la leche se te acaba”, la angustia se puede apoderar de ti”, dice la experta, al explicar que hay que ignorar esas voces pesimistas, pues asegura que las madres producen la cantidad de leche que el bebé necesita.

"La naturaleza es tan sabía que los primeros días producimos calostro, que tiene el doble de calorías que la leche de los días siguientes, por lo que el bebé come menos porque sus nutrientes son el doble de poderosos, pero el hecho de que la cantidad sea pequeña puede hacer que parezca insuficiente.

Además, es bueno que sepas que durante los primeros días la leche no va a fluir a borbotones; irá apareciendo gradualmente a medida que pasan los días y según la demanda del bebé, con lo que la cantidad se va regulando", afirma.

Según la puericultora, son muy pocos los casos en que realmente sucede por una razón fisiológica que la mujer no tiene suficiente leche.

6) Los enojos y el mal humor de mamá hacen que produzca menos leche

"Los disgustos de la madre pueden provocar cierta irritación en el bebé porque percibe el estado anímico de la madre. La leche no transmite sentimientos, pero sí puede llegar a demorar un poco más su fluir", explica Stilman.

Por eso, es importante que al momento de amamantar la madre esté tranquila y relajada y cómoda. Si el entorno no ayuda, lo mejor es aislarse un rato con el bebé, escuchar música y ponerse cómoda, para ese momento íntimo que es el de alimentar a su hijo.

7) Come esto y no aquello para que tengas más leche

Para la puericultora, "una de las maravillas de la leche materna es que puede cubrir las necesidades alimenticias del bebé, aunque la mamá no esté alimentándose bien. Sin embargo, si sigue una dieta muy baja en calorías o si hace demasiado énfasis en un sólo grupo de alimentos y excluye otros, puede afectar no sólo la cantidad de leche que produce, sino también su calidad y la carga perfecta de nutrientes".

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