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Desde enfermedades hasta talentos pueden heredar los hijos de sus padres

/ 23 de Septiembre de 2008
Desde enfermedades hasta talentos pueden heredar los hijos de sus padres        
   
                           
     
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Los rasgos físicos son los más comunes entre los niños y sus padres. Sin embargo, la genética de cada organismo es diferente y los casos hereditarios pueden variar.

 

"La herencia biológica es la contribución que hacen los genes y los cromosomas al funcionamiento y aspecto físico de los organismos vivos. En el ser humano, está determinada por aproximadamente 40 mil genes que se encuentran incluidos en los 23 pares de cromosomas (46 en total)", explica Carlos Restrepo, Jefe de la Unidad Genética de la Facultad de Medicina de la Universidad del Rosario.

 

De los 46 cromosomas, 23 son aportados por el óvulo materno y los otros 23 por el espermatozoide paterno en el mismo instante de la concepción. Es decir, en el momento en el que se unen óvulo y espermatozoide, se completa la transmisión de la herencia y surge una persona irrepetible.

 

A la herencia biológica se deben esencialmente los rasgos físicos y funcionales. Los físicos son; por ejemplo, el color de los ojos, de la piel y los rasgos faciales y corporales (pómulos salidos, nariz aguileña, cintura pequeña, caderas anchas, etc.).

 

Por otro lado, los rasgos funcionales hacen referencia, sobre todo, a la forma como funcionan los órganos. Es decir, a la producción de hormonas, como la isulina o las de la tiroides, a la forma como funciona y filtra la vejiga; en fin, a la manera como funciona el organismo de un ser humano.

 

Otros tipos de herencia

"Existe otro tipo de herencia llamada multifactorial o compleja, en la que no solo intervienen algunos genes, sino también factores del medio ambiente", dice Restrepo.

 

Por ejemplo, un padre que tenga diabetes puede heredar a su hijo información genética que lo predisponen a padecer esta enfermedad, pero solamente cuando factores ambientales y socio culturales hacen su intervención, esta se manifestarán en el nuevo ser. Esto significa que si el hijo cuida su alimentación y mantiene una vida activa, probablemente no padecerá de diabetes.

 

"Hasta la fecha no se han reconocido genes específicos de buen o mal genio", explica el Restrepo. Aún así, si un padre es de muy mal genio, su hijo quedará cargado con esta herencia, pero esto no significa que siempre estará de mal genio, sino que solamente en momentos de ira, causados por el entorno, su mal genio saldrá a flote.

 

En el caso de la depresión, el alcoholismo y otras adicciones, es posible que pueda transmitirse la tendencia, pero eso no necesariamente implica que los hijos, al crecer, las vayan a desarrollar. Esto significa que se transmite el riesgo o la tendencia, mas no el alcoholismo o la depresión como tales.

 

María Isabel Guerrero, sicóloga infantil, comenta que existe también una 'memoria kinestésica', la cual es heredada por los hijos y hace que ellos tengan ademanes, movimientos y gestos similares a los de sus padres.

 

Igualmente ocurre con algo tan relativo como el talento. Restrepo comenta que cuando Francis Galton, uno de los fundadores de la genética, estudió la heredabilidad del talento y el carácter, observó que los hijos de pianistas tenían más probabilidad de aprender a tocar el piano y 'heredar' ese talento, pero también era consciente de que era necesario tener un piano en casa para tener la oportunidad de aprender a tocarlo.

 

Por Melissa Serrato Ramírez

Redactora ABC del bebé

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