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Fiebre, hipo, vómito y atoramiento ¿Cómo manejarlos?

Expertos explican cuáles son las causas y cómo actuar a tiempo.

/ 15 de Mayo de 2012
Fiebre, hipo, vómito y atoramiento ¿Cómo manejarlos?        
   
                           
     
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Contrario a lo que pueden pensar las mamás, la fiebre no es una enfermedad. Es la alarma natural del cuerpo que indica que existen gérmenes dentro del niño. Sin embargo, si el bebé la presenta por primera vez, es aconsejable acudir al médico.
“Es un mecanismo de defensa generado por el sistema inmunológico. Disminuye  los agentes que ocasionan una infección, pues estos se destruyen a altas temperaturas (…). Si hay una infección viral y el cuerpo está en 37,5 grados, se habla de febrícula (sobrepasa el umbral de normalidad, pero no es fiebre) y no debe tratarse con medicamentos pues se normaliza por sí sola”, explica la pediatra Ángela Camacho.
La temperatura normal del cuerpo es de 37 grados centígrados. Si alcanza los 37,7 grados, se trata de fiebre.
Entre el 80 y 90 por ciento de los casos de fiebre infantil se debe a infecciones virales que no requieren tratamiento. En este sentido, es indispensable que las madres entiendan que la fiebre no necesita curación, pero sí control, a través de medicamentos que solo deben ser preescritos por el médico tratante.
Qué hacer:
• Si el niño tiene fiebre de más de 38 grados, pero que no da señales de malestar, está menos enfermo que otro que tuvo poca fiebre, pero que está decaído.
De acuerdo con Camacho, “las fiebres virales, de 38, 5 grados centígrados se irán en cuestión de 24 horas, máximo; pero si dura más de dos o tres días, es necesaria la intervención del pediatra”.
• Cuando se presenta sola, “no tiene inconvenientes, pero si se acompaña de vómito, decaimiento e inapetencia, indica que algo no está bien. Tampoco es señal de una enfermedad determinada, sino que anuncia que pasa algo en cualquier parte del cuerpo”, añade la especialista.
• Algunas madres también acuden a tratamientos caseros que pueden resultar muy útiles. Según el pediatra Álvaro Jácome, “una persona pierde calor corporal por irradiación (yo siento el calor del otro), por convección (cuando percibo el calor en un objeto utilizado por una persona) o por evaporación (el sudor). Los medios físicos, entonces, permiten disminuir la temperatura corporal y pueden ser: desvestir al niño, humedecer su cuerpo o abanicarlo”.
• Solo se debe acudir a urgencias, según el doctor Carlos Francisco Fernández, si con la fiebre hay somnolencia, dolor de cabeza, dolor de nuca, vómito, diarrea o convulsiones. Si el niño rechaza la comida o, si pese a no haber otro síntoma y a haberle aplicado medidas antitérmicas, la temperatura no baja pasadas 24 horas.
ATORAMIENTO, REACCIÓN INMEDIATA
Este accidente se puede prevenir y se presentan, generalmente, cuando el bebé es amamantado o, después de los cuatro meses, cuando se lleva todo a la boca.
Según Olga Lucía Baquero, médico pediatra de urgencias y coordinadora de la Mesa de Trabajo de Seguridad Infantil y Prevención de Accidentes de la Sociedad Colombiana de Pediatría, “es un accidente muy grave porque el atoramiento es la principal causa de muerte involuntaria de niños menores de cinco años en el hogar”.
Para prevenirlo…
• Cuando el niño come, colóquelo en posición semisentado mientras lo alimenta.
• Evite colocar cosas pequeñas cerca del menor que puedan introducirse en la boca.
• Nunca combine las rutinas de juego con las de alimentación.
A la hora de actuar…
• Reconozca que el pequeño se atoró; se pone morado, no puede llorar y se nota angustiado. Luego realice las maniobras que se explican a continuación.
• El atoramiento no da espera a que actúe el médico. Por eso, todos los cuidadores, padres, madres y profesores deben conocer las maniobras de desatoramiento y así poder actuar,
Menores de un año: acuéstelo boca abajo sobre las piernas, con una mano metida debajo del abdomen. Dele cinco golpes fuertes en la espalda, en la mitad de la parte alta, con la base de la otra mano.
Voltee al niño para ver si el objeto ya salió. Si no, repita la maniobra dos o tres veces y vaya llamando a una ambulancia.
Nunca se debe introducir el dedo para sacar el objeto.
Mayores de un año: Abrácelo por detrás y póngale una mano empuñada arriba del ombligo y cúbrala con la otra mano, tomando su dedo gordo para sostener con mayor seguridad. Se imprime fuerza hacia adentro y hacia arriba del pecho. Se hacen tres intentos y si no sale el objeto, deben ir rápidamente a urgencias.
• Si el pequeño se tragó el objeto y no se atoró, no se preocupe, lo eliminará en la deposición.
VÓMITO, SEÑAL DE ALERTA
El vómito pareciera sinónimo de malestar, intoxicación y daño en el estómago, pero, según los expertos, su concepto va más allá. Es un signo clínico que señala el principio de un episodio de tipo bacteriano, infeccioso o viral.
Aunque la alimentación puede ser una de las causas, estas pueden variar y van desde una simple intoxicación hasta malformaciones del tubo digestivo que necesita intervención inmediata.
El problema radica en la frecuencia con que se presente el vómito. Si pasa solo una vez, debe cambiar al bebé y esperar a que no se repita o mejore. Si es continuo, se presenta por más de tres días y está asociado a la pérdida de peso, la inapetencia, diarrea o el dolor de cabeza, se debe recurrir al médico. Mientras tanto, debe suspender temporalmente la alimentación hasta que el especialista le indique cuál es la dieta ideal para la recuperación del menor y debe hidratarlo con suero oral.
Fernando Sarmiento, gastroenterólogo pediatra y profesor de la Universidad Nacional, dice que su reconocimiento es sencillo y la observación de los signos y de los síntomas son la guía para identificarlo en casa.
Para prevenirlo…
Si está lactando, se deben controlar los horarios y las cantidades para no sobrepasar la capacidad de alimentación del estómago del bebé.
También es importante lavarse las manos cuando se manipulan los elementos y alimentos del niño.
HIPO, NO ES UNA ENFERMEDAD
Las causas del hipo se asocian con problemas en la respiración y la alimentación, y ocurre porque el diafragma se contrae. Generalmente dura alrededor de 15 minutos y se pasa sin ningún tipo de tratamiento.
El hipo se presenta por el uso de un chupo inadecuado, por el reflujo o por la succión del aire cuando el bebé es amamantado. También aparece cuando es expuesto a un cambio de temperatura.
Para evitarlo, se debe revisar el proceso de alimentación; el bebé debe agarrar completamente el pezón para evitar tomar aire. El pequeño también debe tener despejada la vía respiratoria; es decir, si está resfriado, hay que sonarlo constantemente.
El hipo requiere atención cuando dura más de 24 horas, ocurre durante un mes o supera este periodo y no cede ante los medicamentos.

 


 

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