Comportamiento

Desde el séptimo mes un bebé que cada día es más independiente

/ 2 de Junio de 2006
 Desde el séptimo mes un bebé que cada día es más independiente        
   
                           
     
Compartir artículo: Whatsapp

Séptimo mes

Aumentan su independencia, curiosidad y exploración. A final de este mes debe ser capaz de balbucear cuando está contento, sonreír cuando interactúa con usted, sentarse sin apoyo, protestar si se le retira un juguete, tratar de alcanzar un objeto distante y voltearse en dirección a la voz.

Empieza a tomar los objetos con una mano, en vez de ambas. Presta atención especial a las palabras que escucha con frecuencia, como su nombre. Puede entender el significado de ‘No’ o algunos gestos como reírse o aplaudir cuando hace algo correcto.

Octavo mes

Es un bebé muy ocupado en la práctica de nuevas habilidades como gatear y en el intento de dominar otras, como levantarse. Le gusta explorar, descubrir y aprender.

Durante este mes, continúa experimentando con las vocales y las consonantes. Le encanta el espejo, aunque ignora quién es ese simpático pequeño que se refleja al otro lado del mismo.

Un bebé de ocho meses comienza a explorar el concepto causa-efecto; disfruta lanzar objetos al piso y observar cómo caen. Comprende que sus acciones traen consecuencias.

Tiene mayor coordinación y fuerza en piernas y pies; demuestra abiertamente sus gustos y disgustos y trata de controlar su ambiente.

Siente fascinación por todo aquello que lo rodea, incluyendo objetos, personas y animales. Es capaz de observar cosas a una mayor distancia. Se perfecciona su movimiento de pinza-agarre.

Noveno mes

Comprende conceptos complejos como la permanencia (por ejemplo, si usted se esconde detrás de la silla, sabe que seguirá allí) y sus juegos son más sofisticados. Aparece el miedo a los extraños.

Es capaz de crear recuerdos de sus experiencias: por ejemplo, observa un balón, recuerda cómo se mueve y lo empuja. Se incrementan su curiosidad y movilidad, por lo cual es conveniente retirar de su camino todo aquello que pudiera resultarle peligroso.

Le encanta morder y manipular objetos. Reconoce su nombre y el de sus familiares. Es capaz de sostener un juguete en cada mano y jugar con los dos a la vez. Pide que lo alcen. Le gusta imitar a la gente cuando habla.

 

 

Compartir artículo: Whatsapp