Nutrición

¿Sabes cuándo puedes darle frutas a tu hijo? Te decimos cómo

Cuando inicia la alimentación complementaria, las frutas juegan un papel importante.

/ 8 de Septiembre de 2016
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Hacia los seis meses de edad, el pediatra de tu bebé te dirá que ha llegado la hora de introducir los alimentos sólidos en su dieta, y aunque la lactancia no se suspende, ya no será más la comida exclusiva de tu hijo, sino que tendrás que alternarla con los nuevos alimentos.

Lo indicado, según los especialistas, es que se inicie con los cereales sin gluten y luego sean las frutas las llamadas a reforzar el menú de tu pequeño, pero insisten en que en este punto la leche materna seguirá siendo la base de su alimentación.

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Sin duda, son las frutas el alimento de preferencia en los inicios de la alimentación complementaria y serán las dulces las primeras de la lista, eso sí modificadas en su consistencia, para presentarlas en papilla y evitando los jugos, para que sus propiedades naturales se mantengan.

 Como lo explica Rodrigo Delgado Canaría, nutricionista dietista del Hospital Infantil Los Ángeles de Pasto, “es indispensable que si la madre, el padre o el cuidador tienen dudas sobre la alimentación, consulten con el profesional, pues en muchos casos se cometen errores que programan a los niños y los llevan a presentar enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, enfermedades cardiopulmonares, e incluso el cáncer y las enfermedades inmunes, si no se tiene una adecuada orientación en la alimentación desde temprana edad”.

Beneficios de las frutas(complementa la información con esta infografía)

La pediatra y nutrióloga Sonia de Lía Castro dice que las primeras frutas que debes darle a tu bebé son las dulces como la manzana, pera y banano. También la granadilla (en jugo) le servirá en los procesos digestivos y para saciar la sed.

A los 12 meses ya podrás darle los trozos de frutas como la manzana o la pera, con cáscara, o el banano. Después del año se introducen las frutas ácidas o cítricas como la mandarina o la naranja, las más conocidas.

De acuerdo con la nutricionista Castro, las frutas rojas como fresas, frambuesas, ciruelas, uvas y moras, y el melocotón no se deben dar antes del año de edad pues pueden generar reacciones alergénicas, por lo que deben introducirse con precaución y solo después de los doce meses, cuando tu pequeño ya haya probado otros alimentos: frutas, cereales, vegetales y carnes, eso sí vigilando si generan o no alguna intolerancia alimentaria.

Ahora bien, si se conoce de alergias anteriores, como por ejemplo con el huevo o el pescado, o si alguno de los padres es alérgico a algún alimento, es mejor que retrases su consumo hasta los 18 meses de edad.

Como lo explica el nutricionista Delgado, las frutas aportan a la nutrición del niño una cantidad importante de “vitaminas hidrosolubles como la vitamina C (ácido ascórbico);  las vitaminas del grupo B y B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina o ácido nicotínico), B5 (ácido pantoténico), B6 (fosfato de piridoxal), B8 (biotina), B9 (ácido fólico) y B12 (cianocobalamina)”.

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El experto continúa diciendo que también contienen minerales y fibra que permiten que el organismo de los niños se empiece a adaptar a los alimentos; esto se afianza con las verduras, que es el siguiente grupo alimenticio a introducir en su dieta, ya que contienen vitaminas hidrosolubles y liposolubles que complementan la leche materna.

Además, las frutas ayudan a mejorar problemas de diarrea y estreñimiento, afecciones muy comunes en los niños, al inicio de la nueva alimentación. Así mismo, el consumo de frutas facilita procesos digestivos, aporta elasticidad a la piel y refuerza el sistema inmunológico. No contienen grasa y aportan azúcares simples que ayudan al cuerpo a generar calorías de manera sana.

Resulta importante que conozcas que las vitaminas A y C ayudan a asimilar elementos como hierro, calcio y fósforo. Las frutas con un alto contenido de vitamina C son fresa, frambuesa, naranja, pomelo, limón, melón, piña, albaricoque, melocotón, banano y manzana. En especial, la vitamina C fortalece el sistema inmunológico; previene la debilidad, la anemia, los dolores en las articulaciones y la irritabilidad, y ayuda a combatir los virus comunes de las gripas.

Entre las frutas que contienen vitamina A están el melón, el melocotón, la mandarina, la naranja, el banano y la ciruela. La vitamina A mejora los problemas visuales, ayuda a combatir las infecciones respiratorias, favorece el crecimiento y facilita los procesos de cicatrización de la piel.

También es importante que le des agua hervida a tu bebé a lo largo del día, que le servirá para refrescarse, solo unas cucharadas en los primeros meses. Igualmente, utiliza su cuchara especial, cubierta de silicona, y nunca le des la fruta y otras preparaciones diferentes a la leche en biberón, pues esto favorece la aparición futura de caries.

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