Nutrición

Los alimentos que necesita tu hijo

Conoce cuáles alimentos son adecuados para tu bebé.

/ 10 de Marzo de 2017
Los alimentos que necesita tu hijo        
   
                           
     
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Para la doctora Silvana Dadán, nutricionista dietista, con entrenamiento en nutrición clínica pediátrica (Birmingham, Inglaterra), “todos los alimentos son fundamentales para promover el crecimiento y programar en salud a los niños. Leche y derivados, carnes y huevos, vegetales y frutas, cereales (como arroz, maíz, trigo y sus derivados) y leguminosas (lentejas, garbanzos, arvejas, frijoles), aceites vegetales y aguacate, así como el agua, cada uno de ellos aporta nutrientes fundamentales y no son reemplazables unos con otros”.

En los primeros dos años de vida, la leche materna o en su defecto una fórmula infantil fortificada cuando la mamá no pueda lactar total o parcialmente, será la base de la alimentación del niño.

A partir de los 6 meses de edad, diferentes alimentos como carnes, pollo, pescado, vegetales, frutas y cereales (en principio enriquecidos para poder colaborar con la cobertura de los nutrientes), leguminosas, grasas de buena calidad y agua irán ‘llenando’ los requisitos del niño, y hacia los 2 años, el niño completará una alimentación similar a la de los demás miembros de la familia.

Con una amplia variedad de alimentos nutritivos, pero permítales decidir qué y cuánto comer. Probablemente un día comerán más que otro, influirán factores como la hora, qué tanta hambre tienen, el genio, el nivel de actividad física que han tenido durante el día, si tiene gripa o malestar por la salida de los dientes y quién les brinda la comida. No los presiones con las cantidades, a medida que crezcan pedirán ‘la ñapa’.

Consulta con su pediatra sobre las calorías y nutrientes necesarios para crecer, desarrollarse y fortalecer su sistema inmune mientras su organismo está en proceso de formación.

Verduras
A la mayoría de los niños no les gustan las verduras enteras. Para no crear resistencia ni obligarlo a comer, prepáralas en trozos o combinadas con otros ingredientes. Dale rienda suelta a tu creatividad y aliméntelo saludablemente.

Los niños aprenden por imitación, los hábitos de alimentación de los padres los copiará tu hijo. Inicialmente, los niños no querrán comer verdura, pero al verla de manera recurrente y observar que a sus padres les agrada, poco a poco, la aceptarán. Si no lo hace, refuerza el consumo de frutas.

Según su color, se les atribuyen múltiples beneficios:

Amarillas: tienen caroteno, sustancia que favorece la formación de la vitamina A. En este grupo, están la zanahoria y la auyama.

Verdes: contienen especialmente vitaminas A, C, B, E y K; minerales como calcio y hierro. En este grupo están las lechugas, las acelgas, la espinaca, entre otros.

De otros colores: son ricas en vitamina C, complejo B y sales minerales como hierro, magnesio y potasio. Pertenecen a este grupo la remolacha, el tomate y la cebolla.

Las infaltables

Espinaca: Contiene hierro, minerales (sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, azufre, hierro, zinc, manganeso, yodo, cobre) y vitaminas (A, C, B1, B2, B6, PP, E, K, ácido fólico), aminoácidos, lípidos y fibra.

Acelga: Contiene un 91 por ciento de agua, hidratos de carbono y fibra. Gustosa en vitaminas A, potasio, calcio, magnesio, hierro y yodo. Se cree que ayuda a formación de los huesos y de los dientes.

Auyama: Tiene grandes cantidades de vitamina A, C, E, B1, B2, B3 y B6. Rica en betacarotenos.

Zanahoria: Contiene un alto porcentaje de betacaroteno, vitaminas A, C, B6 y E. Se considera alimento útil para prevenir y tratar la anemia.

Frutas
Deben estar presentes en la alimentación de todos los niño, por su alto contenido de nutrientes, minerales y vitaminas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar sugieren para Colombia un mínimo diario de cuatro porciones al día. Procura que estén frescas.

La nutricionista Angélica María Arriaga asegura que “el mayor provecho de las frutas se obtiene cuando se ingieren enteras. Si las vas a preparar en jugos, no adiciones azúcar”.

Las infaltables para disfrutar en trozos, jugo o papilla

Arazá: Su principal componente es el agua, tiene vitaminas A, B1, C, potasio, calcio, magnesio y fósforo. También aporta gran cantidad de carbohidratos. Por su sabor ácido (entre piña y mango) no se come al natural, pero sí se recomienda en bebidas refrescantes y postres.

Mango: Rico en magnesio, fósforo, calcio y potasio. También aporta vitaminas A y C.

Manzana: Contiene pectinas (aliadas contra el colesterol y la diabetes), aminoácidos, ácidos, azúcares y fibras.

Melón: Gustoso en vitaminas C, A, B1, B2, B3, B6 y en minerales como potasio, magnesio, calcio, hierro y antioxidantes.

Banano: Da energía al organismo porque es una fruta con tres azúcares naturales: sacarosa, fructosa y glucosa. Contiene también fósforo, vitamina A, hierro y potasio.

Granadilla: Contiene vitaminas A, C y K, fósforo, hierro y calcio.

Guayaba: Es la única fruta hasta hoy reconocida con 16 vitaminas, entre ellas A, B1, B2, B12 y hierro. Es alta en potasio.

Kiwi: Fruta rica en vitaminas E, C, B3, B6, B2, B1, K; en minerales como potasio, yodo, calcio, fósforo, hierro y sodio.

Fresa: C fibra, vitaminas C y E. También potasio, magnesio, calcio, folatos, ácidos citúrico, málico y oxálico, necesarios para el crecimiento óseo, formación de tejidos y sistema nervioso en los niños. Favorece también la aparición de glóbulos rojos y blancos.

Pera: Contiene vitaminas B y C, potasio, fósforo, magnesio, calcio y cobre, que estimulan el buen funcionamiento de los sistemas óseo y nervioso en los niños.

Mandarina: Alimento rico en vitaminas C, A, B1, B2, B3, B6; minerales como el potasio, el calcio, el magnesio y el fósforo. Sobresale la presencia de ácido fólico, betacarotenos y antioxidantes.

Piña: Contiene vitaminas A, B1, B6 y E, potasio, magnesio, cobre, manganeso y ácido fólico entre otros. Promueve el buen funcionamiento del sistema digestivo, refuerza las defensas.

Otros alimentos

Agua: es el principal e imprescindible componente del cuerpo humano. Se debe enseñar a tomarla a los niños. Después de los seis meses, dar una cucharada en la mañana y otra en la tarde. Poco a poco, incrementar la cantidad a un vaso, especialmente en edad preescolar.

Arroz: fuente importante de zinc, vitaminas E, PP, B1, B2, fósforo, hierro, potasio, calcio y aminoácidos.

Garbanzos: contienen muchas calorías, fibra, hidratos de carbono (glúcidos), proteínas, grasas, vitamina E, potasio, fósforo, calcio, magnesio, sodio y ácido fólico. Se dice que ayudarían a tratar la anemia.

Lentejas: esenciales para el desarrollo del niño por su alto contenido de potasio, fósforo, hierro, zinc y cobre. También porque son ricas en vitaminas A, B1, B2, B3, B6, C, E.
Fríjol: alimento con un alto contenido de proteína y de fibra. Contiene carbohidratos y hierro, necesarios para el transporte de oxígeno en el organismo, la producción de energía y fortalecer el sistema inmunológico. En edad escolar, la sugerencia es acompañarlos con arroz, arepa u otro cereal.

Quinua: es un pseudocereal fuente importante de fibra y energía, contiene todos los aminoácidos esenciales y no esenciales para el organismo. Es libre de gluten, no contiene colesterol, soya ni sodio. Está recomendado para niños alérgicos a la lactosa o a personas tendientes a desarrollar alergias. También para aquellos que tienen colon irritable.

Carne roja: alimento rico en proteínas y en grasa. Es una fuente importante de aminoácidos esenciales, vitaminas principalmente del grupo B, hierro, zinc, fósforo, tiamina, riboflavinas y niacina.

Pollo: entre múltiples propiedades nutricionales (fósforo, potasio, sodio y vitaminas B1, B2, B3, B5, B6 y B9), contiene vitamina B12, de alto impacto sobre el sistema inmunológico lo que ayuda a prevenir enfermedades como la anemia.

Huevo: fuente de proteína integral que contiene aminoácidos, grasas, calcio, magnesio, hierro, sodio. Rico en vitamina A, selenio, zinc y oligoelementos.

Pescado blanco: es rico en proteínas que favorecen el crecimiento de los niños; contiene vitamina B12 que ayuda en la formación y desarrollo del sistema nervioso. Tiene también ácidos grasos, zinc y vitaminas A y D.

Leche entera: fuente de proteína y de calcio para los niños. Es importante porque les brinda grasas saturadas para sus primeros años de vida. Contiene vitaminas A y D y calcio. Fija el calcio en los dientes y en los huesos.

Yogur: bebida rica en calcio y probióticos, bacterias benéficas para la flora intestinal del niño. Puede ser una herramienta para prevenir la diarrea, para promover el buen hábito intestinal y para acostumbrar al organismo a lácteos diferentes a la leche.

Chocolate: es energético y estimulante, contiene proteínas, lípidos, colesterol, vitaminas A, B, B2, hierro, potasio, magnesio, antioxidantes, entre otros. Favorece la circulación sanguínea y mejora el estado de ánimo.

Frutos secos: sustancias ricas en triptófano, aminoácido esencial precursor de la serotonina, mejor conocida como la hormona de la felicidad. En este grupo están las almendras, las avellanas, las nueces, los cacahuetes y los pistachos.

 

Asesoría
Germán Silva, pediatra; Martha Lamus y Silvana Dadán, nutricionistas.

 

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