6 a 12 meses

Cómo criar a niños felices / Apego: para ser mejores padres

/ 18 de Agosto de 2009
   
                           
     
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Por María Carolina Sánchez T.

Sicóloga clíncia especialista en primera infancia

 

El apego no sólo es una teoría referida a que las crías necesitan estar cerca de sus madres y recibir su protección hasta la posibilidad de valerse por sí mismas.
También hace referencia a un estilo de crianza que aboga por la felicidad de los niños y por la prevención en salud mental de los adultos.
El apego es la forma como los padres, en lugar de imponer la independencia a sus hijos, escuchan su propio ritmo a través del cual van ‘soltando la cuerda’ y empiezan a valerse por sí mismos.
Durante la lactancia, especialmente los primeros meses de vida, el bebé necesita estar cerca de su madre no sólo para alimentarse sino para recibir su calor y su compañía.
Un ejemplo maravilloso de ello lo da el Programa Madre Canguro, que tuvo sus orígenes en Colombia y que ahora valida mundialmente la importancia física y sicológica de la cercanía entre papás y bebé, no sólo en prematuros sino en todo recién nacido.
El apego, o la crianza basada en la cercanía de los padres, favorece el número y la calidad de conexiones neuronales que estructuran el aparato síquico en cuanto a pensamiento, conocimiento y emociones.
Sicológicamente, un bebé que durante el mayor tiempo posible pasa tiempo cerca de sus padres responderá con menos ansiedad a las separaciones normales del futuro, como el ingreso al jardín.
Cuando un pequeño es forzado a estar largas horas lejos de su madre y a cargo de diferentes cuidadores, puede generarse en él una estructura de inseguridad y temor.
Estudios en Europa y Estados Unidos han demostrado que diferentes manifestaciones de la crianza basada en el apego promueven la seguridad, la tranquilidad, la facilidad para adquirir nuevos conocimientos, la autoestima en niños y adolescentes, lo cual asegura, de esta forma, adultos sanos, responsables, autónomos y felices.
No es entonces casualidad que muchos países inviertan en la primera infancia a través de licencias prolongadas de maternidad y paternidad cuando nace un bebé.

 

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