Lactancia

¿Pañitos de agua tibia o vino sobre el pezón? Desmienta algunos mitos

Cuáles son las mejores prácticas para cuidar sus senos al amamantar.

/ 6 de Enero de 2012
¿Pañitos de agua tibia o vino sobre el pezón? Desmienta algunos mitos        
   
                           
     
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“La lactancia es un tema de transmisión oral”, asegura Eduardo Naranjo, ginecoobstetra de la Clínica de la Mujer y del Hospital Universitario La Samaritana. Las mamás y las abuelas suelen enseñar a sus hijas y nietas a lactar, pero en medio de los sabios consejos también se cuela información que no es cierta. Evite posibles complicaciones y no pierda el tiempo, que es precioso en el posparto. Lea  aquí verdades y mitos.

El mito: aplicar vino sobre el seno para que no se agriete.
Creencia: desde siempre el vino ha sido un placer para el paladar y también para el organismo. Se le adjudican propiedades antioxidantes ya que contiene vitaminas A, C y B. También contiene pequeñas cantidades de hierro y es usado como remedio terapéutico para tratar la ansiedad y la depresión. El vino blanco es diurético. Se dice que es antialérgico y digestivo. Acelera la depuración del colesterol.
Verdad: aún no se han comprobado sus beneficios en los senos ni en el bebé. De ninguna manera el bebé puede ingerirlo, ya que el vino contiene alcohol, afirma Laverde.

El mito: hacerse pañitos de agua de ajonjolí y jengibre para calmar el ardor.
Creencia: el ajonjolí es rico en proteínas, calcio, vitamina B, magnesio, fósforo, hierro y zinc. Contiene sesamolina, que ayuda a regular el colesterol y a prevenir la hipertensión.
En el caso del jengibre, muchas personas lo usan como estimulante y tónico para el rostro. Mejora la circulación, reduce cólicos menstruales y náuseas.
Verdad: el ajonjolí y el jengibre son dos productos desinflamantes. Se pueden usar cuantas veces se quiera. Sin embargo, es importante hacer los pañitos una vez se ha lactado al bebé para no alterar el sabor natural de la leche, asegura Naranjo.

El mito: aplicar agua de caléndula en el pezón y en la aureola sirve para calmar el dolor y cicatrizar.
Creencia: a la caléndula se le atribuyen múltiples propiedades medicinales; entre estas, prevenir espasmos musculares, menguar los cólicos, bajar la fiebre, reducir la presencia de cáncer y úlceras estomacales. Se dice que incluso podría reducir el dolor, la hinchazón y tratar heridas para que cicatricen rápidamente. La caléndula se aplica en la piel.
Verdad: en senos irritados y con grietas, la caléndula podría ayudar a calmar el dolor y cicatrizar las heridas en menor tiempo, según el doctor Eduardo Naranjo.

El mito: aplicarse paños de agua tibia.
Verdad: los pañitos de agua tibia sirven cuando el seno está congestionado porque ayudan a desinflamar. ¿Qué hacer? Coja un trozo de tela y humedézcalo en agua tibia. Limpie el pezón. Déle de comer a su bebé. Limpie nuevamente con agua tibia para retirar el exceso de saliva del pequeño. Para evitar que el seno se agriete, la mamá puede extraer un poco de su leche, aplicarla sobre el pezón y dejar secar.
Tome nota: puede poner a chupar al bebé; si él ya no quiere más, la mamá no debe ponerse a jugar con el seno y humedecer el pezón. A través de las fisuras que tiene la mama, se puede generar infección y desarrollar mastitis, asegura Fernando Laverde, ginecoobstetra de la Clínica de la Mujer.
 

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