Nutrición

La dieta para bajar después del parto

Consejos de los expertos para perder los kilos de más y nutrir a su bebé

/ 16 de Julio de 2014
La dieta para bajar después del parto        
   
                           
     
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Lo primero que deben saber las mujeres lactantes es que, además del cuidado de sus hijos, también es importante consultar al nutricionista durante la primera semana posparto, ya que la madre requiere una sana alimentación con el fin de transmitir al bebé los nutrientes y vitaminas necesarios, y además conservar el peso indicado según su estatura.

Así, pues, según el doctor Gustavo Díaz, nutricionista e investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad El Bosque, existen muchos mitos, transmitidos por las abuelas, de generación en generación, asociados a la alimentación de la mujer lactante, que se dividen en dos grandes grupos: en torno a la recuperación del peso y a la lactancia.

Aunque los mitos se dividen en grupos, la mujer debe saber que la alimentación, tanto para nutrir a su hijo como para adelgazar, es la misma. Lo primero es que a través de la lactancia, según indicación médica, la mujer bajará de peso fácilmente. Angélica María Martínez, nutricionista de la Nueva EPS, al dar de comer al bebé ella le entregará cerca de 500 calorías diarias.

Para la doctora Páez, durante el posparto las demandas energéticas de las madres que se encuentran lactando son mayores, “por ello se recomienda un consumo adicional de 500 calorías. De igual forma, el consumo de minerales específicos, como el calcio y el hierro, que se ven disminuidos en esta etapa, deben aumentarse. La madre en período de lactancia puede comer toda clase de alimentos, sin restricciones, incluso en el primer mes después del parto”.

Para que la madre pueda cubrir las necesidades nutricionales de calcio y de hierro, es importante que en su alimentación incluya alimentos como leche, carnes, vísceras rojas, leguminosas secas, frutas y verduras. Adicionalmente, es importante aumentar el consumo de líquidos para mantener una adecuada hidratación.

La alimentación debe incluir, por lo menos, cinco porciones de frutas y/o verduras al día, para beneficiar el buen funcionamiento del organismo, además le permitirá a la madre controlar la alteración digestiva que a veces se produce durante el embarazo, como estreñimiento y el incremento de gases.

También, debe contener una alta dosis de proteína: pollo, carne, pescado y/o huevo. Una gran parte deberá ser de origen animal. Preferiblemente carnes magras o sin grasa, pollo y huevos. Se recomienda consumir tres porciones al día.

En relación con los líquidos, sí se deben beber de manera abundante, pero no necesariamente con las hierbas que rezan las abuelas, ya que no existe un estudio científico que lo demuestre. En estos casos, lo importante es optar por la ingesta de jugos naturales, aromática y agua. Se deben evitar las bebidas energizantes, con azúcar, cafeína y/o alcohol. Una buena cantidad de líquidos y la succión del bebé incrementarán la producción de leche materna.

Un referente que le puede ayudar a la mujer para saber si consume abundante líquido es que su orina no sea muy amarilla. En caso contrario, es probable que retenga líquidos.

Tenga en cuenta que las bebidas, junto a los alimentos, pueden generar agrieras y acidez.

Los nutrientes y vitaminas que consuma la madre en su alimentación se los brindará al bebé a través de la leche materna. Según el doctor Díaz, durante los primeros 20 días la composición de la leche es la misma; sin embargo, luego cambia ya que las reservas de vitamina C, zinc, hierro y otros nutrientes, son limitadas.

El tipo de parto también incide

El doctor Díaz afirma que la alimentación posparto también debe tener en cuenta si el bebé nació por cesárea o la madre sufrió alguna enfermedad durante el embarazo.

• Cesárea: aunque no hay evidencia médica que lo demuestre, los expertos sugieren evitar alimentos irritantes, como yuca, arracacha, papa criolla, cerdo, róbalo, salchicha y aguacate, considerados como irritantes, que podrían dificultar la cicatrización de la cesárea y del ombligo del bebé.

• Enfermedades durante el embarazo: las mujeres que antes o durante esta etapa sufrieron diabetes gestacional, preeclampsia o eclampsia deben prestar especial atención a su dieta diaria y seguir indicaciones médicas. Estas son algunas generalidades:

• Diabetes gestacional: deben tener un consumo moderado de carbohidratos (yuca, papa, pasta) y azúcares simples (arequipe, miel, panela y azúcar).
• Preeclampsia: deben disminuir considerablemente el consumo de sodio (sal), alimentos procesados y caldos pulverizados.

• Eclampsia: evitar alimentos altos en mercurio, como róbalo o tiburón, y leche cruda.

 

 


 

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