Primer trimestre

Relájese y disfrute el embarazo

/ 2 de Junio de 2006
Relájese y disfrute el embarazo        
   
                           
     
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Al contrario de lo que muchas mujeres piensan, el ejercicio durante el embarazo no perjudica el desarrollo del bebé y, en cambio, mejora la forma física.

Cualquier deporte o actividad aeróbica como el ciclismo, la natación o caminar a paso ligero hacen que el corazón lata más fuerte y pueda bombear más sangre al cuerpo, aumentando la resistencia. Hacer deporte permite sentirse mejor física y mentalmente y posibilita estirar los músculos, mantener el balance del abdomen, quemar calorías y reducir los dolores de espalda. Además, ayuda a recuperar la figura después del embarazo.

El Primer Paso

Antes de iniciar cualquier rutina, consulte al médico, quien debe dar el visto bueno. Luego, hay que fijar una rutina y empezar lentamente para adaptar el cuerpo y evitar lesiones. Al iniciar cada sesión de ejercicios, es importante realizar un buen calentamiento para asegurar que el corazón y los músculos no se vayan a recargar. Después, se debe hacer una serie de estiramientos para relajar las articulaciones, sin exigirles demasiado, porque están más suaves de lo normal y puede ocurrir una lesión. Al terminar, es fundamental hacer un periodo de relajación para no detenerse bruscamente, evitando posibles mareos o taquicardias. También es importante consumir líquidos para compensar los fluidos perdidos por la transpiración.

Elija un ejercicio

Las opciones para ejercitarse durante el embarazo son diversas. La natación es un deporte aconsejable pues permite desarrollar la resistencia, la flexibilidad y el tono muscular. Además, es muy relajante porque el agua sostiene el peso adicional que se ha ganado. Montar en bicicleta también es provechoso y ayuda a tonificar los músculos del cuerpo. La alternativa más sencilla es caminar, que se puede incluir fácilmente en la rutina diaria y no necesita de mayor esfuerzo. Al seleccionar el tipo de ejercicio se debe tener cuidado. No es recomendable escoger deportes con alto riesgo de impacto, como el squash o la equitación, y tampoco en los que se necesite aguantar mucho tiempo el aire, porque se puede comprometer la llegada de oxígeno al útero.

Otras Alternativas

Actividades como el yoga, el método Pilates y los ejercicios de relajación también son útiles y ayudan a mejorar la flexibilidad. Además, proporcionan un mayor acercamiento entre la madre y el bebé en gestación y sirven para aprender a controlar la respiración. Algo muy importante, no es necesario salir del hogar para practicarlos.

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