Primer trimestre

Aprenda a controlar el asma durante el embarazo

Si la madre sigue un adecuado tratamiento, podrá vivir bien su gestación.

/ 29 de Marzo de 2011
Aprenda a controlar el asma durante el embarazo        
   
                           
     
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Estoy embarazada y, además, tengo asma. ¿Puedo estar tranquila estos nueves meses, a pesar de la enfermedad? Es lo que muchas embarazadas asmáticas se preguntan, pues
temen que la activación de la alergia la afecte tanto a ella como a su bebé.
No obstante, la respuesta es positiva. Un tratamiento adecuado mantendrá seguros a la madre y a su futuro hijo.
Según la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología, el embarazo puede aumentar los síntomas de la enfermedad: “Un estudio mostró que se empeoraban en el 35 por ciento de las embarazadas, mejoraban en el 28 por ciento, y se mantenían iguales en el 33 por ciento”.
Además, “tiende a empeorar a fines del segundo trimestre y comienzos del tercero, y muchas mujeres tienen menos síntomas durante las últimas cuatro semanas de embarazo”, señala la institución en su página de Internet.
Pero una de las causas más claras de la exacerbación de la anomalía es el temor de la gestante al tomar medicamentos, señala el neumólogo Gustavo Hincapié Díaz, médico internista y presidente de la Asociación Colombiana de Neumología y Cirugía de Tórax.
“Muchas veces las mujeres consideran más seguro suspender el tratamiento. Sin embargo, es más peligrosa una hospitalización por asma que los mismos medicamentos”, afirma el especialista.

 

Si se descuida
El asma incontrolable produce una crisis asmática que cursa con la disminución de oxígeno en la paciente y, por ende, “disminuye el flujo sanguíneo de la mamá”, dice el médico. Como el feto se provee de este líquido y necesita una provisión de oxígeno para su crecimiento y desarrollo, es indispensable
manejar los síntomas.
En este sentido, de acuerdo con la Academia Americana, los riesgos de ataques de asma son mayores que los riesgos de tomar los medicamentos para controlar la enfermedad: “Los estudios indican que la mayoría de las medicinas que se inhalan son seguras para las mujeres durante el embarazo. Sin embargo, los medicamentos orales (píldoras) deben evitarse a menos que sean necesarios para controlar los síntomas”.
El doctor Hincapié señala que “la mayoría de asmáticos usan medicinas controladoras o rescatadoras que generalmente no tienen contraindicación durante esta etapa”.
En cambio, hay otras de acción prolongada que no están probados en mujeres embarazadas y no se conocen sus efectos, añade.
Lo más pertinente es que, desde que la mujer se entera de que está encinta, acuda de inmediato a una cita prenatal y a una valoración del especialista en el tema. Él será el indicado para prescribir los medicamentos necesarios, seguros y efectivos para su paciente, o modificar el tratamiento.
Finalmente, el objetivo de la gestante, además de tener un bebé saludable, es controlar la enfermedad y evitar efectos adversos. Si la mamá controla su situación, no tendrá ningún problema durante los nueves meses.


Evite las crisis
Todos los pacientes asmáticos deben evitar las siguientes sustancias y situaciones:
• Tóxicos inhalados. Elementos como polen, detergentes y polvo.
• Humo de cigarrillo de primera y segunda mano.
• No usar prendas que presionen el abdomen como fajas, ya que pueden aumentar la presión abdominal, disminuir la capacidad pulmonar e incrementar así los síntomas respiratorios.
• Con el embarazo puede incrementar el reflujo gastroesofágico, a medida que crezca el abdomen; este es un desencadenante usual de las crisis asmáticas. En ese caso se debe evitar el café, las sustancias ácidas y los condimentos. También es importante tener una adecuada posición al dormir (levantar la cabecera de la cama) y comer en porciones pequeñas y fraccionadas.
• Ni el ejercicio ni las actividades laborales están contraindicados. Se debe seguir con una rutina habitual.

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