Desarrollo

Estimulando los sentidos de mi bebé desde el vientre

La naturaleza humana nos muestra que a medida que los bebés se forman, incluso desde la gestación, van adquiriendo habilidades, sensaciones y emociones.

/ 18 de Mayo de 2017
Estimulando los sentidos de mi bebé desde el vientre        
   
                           
     
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La naturaleza humana nos muestra que a medida que los bebés se forman, incluso desde la gestación, van adquiriendo habilidades, sensaciones y emociones.

¿Será que escucha?, ¿sentirá dolor?, ¿verá algo?, ¿lo afectará mi estado de ánimo?, son preguntas que quizás te inquieten a lo largo de tu embarazo. Aquí te ayudamos a resolver algunas de esas dudas, para que estés tranquila y sigas disfrutando de la etapa más inolvidable de la vida.

Una de las mayores inquietudes, no solo para los padres sino también para los expertos en terapia y cirugía fetal, es cómo, durante la gestación, tu bebé desarrolla sus sentidos y cómo reacciona ante estímulos externos. Por ejemplo, la temperatura, los ruidos, las voces y los sonidos, las caricias, y hasta las emociones propias de mamá frente a sentimientos de felicidad, tristeza, enojo o estrés, los cuales maneja diariamente.

De hecho, varias investigaciones y estudios sobre el tema han determinado que el ambiente en el que se vive durante los nueve meses de gestación es clave para el desarrollo emocional y social de tu pequeño.

“Está científicamente comprobado que a los tres meses de gestación, el feto está conectado con las emociones de su mamá. Lo que ella siente y transmite a su hijo será determinante en la infancia, la adolescencia y la adultez del pequeño”, afirma Clara Sandoval, pediatra bioenergética.

En ello radica la importancia de estimular y estrechar los vínculos afectivos con tu bebé de modo que, desde el vientre, le ayudes a agudizar sus sentidos y le trasmitas seguridad y tranquilidad.

Así mismo, varios expertos señalan que no hay nada más eficaz para el bienestar de tu recién nacido, que haber sido estimulado en el útero con una gran dosis de comunicación, aceptación y amor; receta que influye positivamente en el desarrollo de su cerebro y sistema nervioso.

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Yo te siento, tú me sientes

El tacto es el primer sentido que se desarrolla en tu bebé. Alrededor de las siete semanas, tiene la capacidad de tener sensaciones en la piel, sobre todo en su rostro; alrededor de la boca. Luego, hacia las once semanas, estas sensaciones se prolongan a sus manos, que ya estarán totalmente formadas, su tórax y las plantas de sus pies.

Finalmente, hacia la mitad del embarazo, toda su piel estará reaccionando al estímulo táctil incluso, a través de pequeños receptores cutáneos, tu bebé podrá detectar las leves variaciones de temperatura que se producen en el útero y las vibraciones cuando, por ejemplo, la madre va en un automóvil.

De ahí que diversos estudios comprueben que tu bebé es capaz de percibir las sensaciones táctiles que vienen del exterior y reaccionar cuando acaricias o presionas su barriga.

En tal sentido, la especialista en estimulación, María Paulina Árboleda, señala que ese fenómeno permite que el bebé y los padres se comuniquen y generen un vínculo afectivo entre sí. Por ello, aconseja realizar masajes sobre el vientre, preferiblemente del centro hacia fuera, hacia los lados y hacia arriba con aceites y cremas que la mamá use para su piel.

Ahora bien, aunque muchos padres temen hacer fuerza sobre el vientre, Arboleda afirma que no hay por qué preocuparse al hacer algo de presión en la barriga, ya que la mamá tiene tres capas de piel, una de grasa, capas del útero engrosadas y una placenta con líquido amniótico, de modo que las caricias deben ser algo ‘fuertes’ para que tu bebé logre percibirlas.

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Un mundo de sabores por descubrir

Si bien el sistema gustativo se desarrolla completamente dentro del útero, este se estimula fuera del vientre. Y es que hacia la décima semana de gestación, la lengua de tu pequeño ya tendrá formadas las papilas gustativas que le permiten distinguir entre sabores ácidos, salados, agrios, etc.

Sin embargo, tu bebé no reconocerá estos sabores sino hasta después de nacer ya que en el útero, todos los alimentos y los nutrientes que ingiera la madre le llegan por medio del cordón umbilical, así que el primer sabor que percibirá el pequeño será el de la leche materna al nacer.

Sin embargo, es bueno decir que tu bebé ingiere líquido amniótico, la sustancia que rodea y amortigua al feto dentro del saco del mismo nombre, donde habita el pequeño al estar en el vientre.

Olfato, el sentido del amor

Se estima que a la octava semana de gestación tu bebé tendrá una pequeña nariz diferenciada con nervios y membrana olfatoria ya formados, y que hacia la semana doce, este órgano estará preparado para percibir todo tipo de olores. No obstante, mientras algunos investigadores señalan que en el útero tu pequeño se familiarizá con olores, otros argumentan que, por estar sumergidos en el líquido amniótico, no pueden oler nada. Pero al nacer, aunque no ve,  sí percibe el olor de mamá.

¿Sienten dolor?

De acuerdo con científicos del University College London, los bebés pueden distinguir diferentes estímulos dolorosos alrededor de la semana 35 de gestación -justo antes de nacer- debido a que la actividad neuronal en su cerebro cambia gradualmente de un estado inmaduro a uno más avanzado.

De tal forma, se podría indicar que los circuitos neurales le permiten al pequeño procesar el dolor de una manera más intensa. Sin embargo, los científicos aclaran que esto no quiere decir que los bebés de menos semanas no tengan algún tipo de reacción frente a cierta dolencia.

Melodías para ser feliz

Hacia la semana 25, tu bebé oye los latidos del corazón de mamá así como los ruidos intestinales durante la digestión, y el sonido que genera el aire al pasar por los pulmones de mamá.

Ya en la semana 28, su nervio auditivo se encuentra totalmente perfeccionado y la apertura del canal auricular está completa de modo que, para la semana 36, sus respuestas al ruido habrán madurado lo suficiente.

Esto significa que, hacia el tercer trimestre de gestación, el bebé es capaz de  escuchar y diferenciar la voz de su madre de todos los demás sonidos, y puede ser sensible a ruidos fuertes y a la música que proviene del exterior. Este es un momento clave para estimular al bebé hablándole, leyéndole, cantándole y llamándolo por su nombre, para que se sienta acompañado y amado.

Asimismo, algunos expertos recomiendan estimularlo con melodías poniéndoles audífonos o parlantes sobre el vientre, de modo que el bebé pueda captar las vibraciones sonoras y generar respuestas de calma o de movimiento.
Se ha comprobado que la música despierta la actividad neuronal en el cerebro de tu pequeño.

La visión, el último sentido en madurar

Al final del segundo trimestre del embarazo la arteria central de la retina de tu bebé estará completamente formada, lo que le permitirá que sus ojos puedan funcionar como tal. Sin embargo, estimular este sentido, según los especialistas, es muy difícil por la interposición de los tejidos maternos que hacen que el medio intrauterino sea oscuro.

Así las cosas, si el bebé llegara a ver algo, sería un reflejo rojo por el color de la sangre y los tejidos de la madre. Por ello, ponerle estímulos como linternas en el vientre no funciona en realidad. Debes tener en cuenta que los bebés nacen con la vista inmadura, tan pronto como llegan al mundo solo logran identificar bultos, así que este es el único sentido que sigue madurando tras el nacimiento.

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