Mil preguntas de mamá

Chequeo médico anual puede evitar cáncer de cuello uterino

Esta enfermedad es consecuencia de la convivencia del VPH con otros factores de riesgo.

/ 16 de Marzo de 2017
Chequeo médico anual puede evitar cáncer de cuello uterino        
   
                           
     
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Un chequeo ginecológico a tiempo puede prevenir el cáncer de cuello uterino, una lesión maligna que es precedida por cambios que aparecen en el epitelio (tejido parecido a la piel humana que cubre el cuello uterino). Si se detecta a tiempo, es uno de los tipos de cáncer que se trata con mayor éxito.

Por ello, la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) exhortó a las mujeres que hayan tenido relaciones sexuales, a que asuman la rutina de ser evaluadas una vez al año para prevenir el cáncer de cuello uterino, enfermedad que produce un gran sufrimiento a la paciente y a su entorno familiar.

El ginecólogo, Humberto Acosta, colaborador de la SAV, explicó que “una evaluación ginecológica no es dolorosa si diagnosticamos a tiempo cualquier lesión premaligna y la tratamos en etapas preinvasivas, ya que se curan completamente y evitamos que avance hasta ser un cáncer invasor”.

El origen de la enfermedad

El cáncer de cuello uterino es una consecuencia de la convivencia entre el Virus Papiloma Humano (VPH) de alto riesgo y otros cofactores como embarazos múltiples, desnutrición, infecciones como la clamidiasis, o el uso prolongado de anticonceptivos hormonales, inicio de actividad sexual a edad temprana, uso de cigarrillos, desnutrición, entre otros.

Hay que recordar que el VPH es una infección que genera alteraciones en el epitelio, las cuales son conocidas con el nombre de: Lesiones Intraepiteliales (LIE).  El VPH se clasifica en bajo y alto riesgo. “Es muy importante señalar que las LIE son completamente asintomáticas, es decir, no producen flujo vaginal, sangrado u olor,” precisó el galeno.

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Por lo general, el VPH es inofensivo y desaparece espontáneamente. El de bajo riesgo produce verrugas genitales que no ocasiona otros problemas graves de salud.  Mientras que el de alto riesgo está asociado con algunos tipos de cáncer como el de cuello uterino.

El VPH de alto riesgo induce a la aparición de las LIE de alto grado que si permanecen por más de dos años a nivel de cuello uterino pueden convertirse en un peligro latente para el desarrollo de un cáncer, siempre que convivan con ciertos cofactores antes explicados. Por ello, es necesario realizar el chequeo ginecológico anual. Las LIE generalmente aparecen entre los 25 y 35 años y el cáncer invasor aparece entre 10 y 20 años después.

“Tenemos un tiempo muy largo para diagnosticarlas y tratarlas. Con el examen médico anual, citología, colposcopia, prueba del Lugol y biopsia, diagnosticaremos las lesiones premalignas, las trataremos y evitaremos una situación oncológica”, comentó.

Agregó que actualmente muchas instituciones de salud están realizando junto con la citología, la prueba Tipificación Viral para detectar la presencia o no del VPH de alto riesgo a nivel del área genital en mujeres mayores de 25 años de vida, grupo etario con más riesgo de contraer la patología. 

Acosta indicó que en muchos países desarrollados tal prueba se envía a la casa de las mujeres en un sobre que trae un tubo de ensayo que contiene un líquido especial y un hisopo estéril, el cual es friccionado en la vagina de la paciente. El hisopo es introducido en el tubo de ensayo y es enviado al laboratorio para su análisis.

Factores y cuidados

El ginecólogo reiteró que los factores de riesgo para contraer la enfermedad son el arranque temprano de las relaciones sexuales, embarazos múltiples, el empleo del cigarrillo, uso prolongado de anticonceptivos hormonales, contaminación con VPH de alto riesgo, múltiples compañeros sexuales tanto de la paciente como de algunos de sus compañeros sexuales, infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana, entre otras enfermedades autoinmunes.

Señaló que las LIE se tratan de forma ambulatoria y con anestesia local con un procedimiento conocido como exéresis del cuello uterino, mientras que el cáncer invasor de cuello uterino se trata según el tamaño de la lesión, de acuerdo a un sistema de clasificación de los tumores (estadio o extensión de la enfermedad) del I al IV.

Precisó que existen algunas vacunas para prevenir el desarrollo de las LIE y las verrugas, que contienen partículas parecidas a los virus. Por lo general, estas vacunas son preventivas y se aplican a las jóvenes en edades entre 10 y 15 años que no estén infectados con VPH, aunque actualmente se ha extendido la aplicación de estas vacunas hasta los 45 años de edad.

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