12 a 24 meses

Problemas digestivos en los niños, cómo prevenirlos

Las condiciones de alimentación y la capacidad de digestión de un niño son esenciales para su crecimiento y desarrollo, en cualquier edad.

/ 17 de Abril de 2017
Problemas digestivos en los niños, cómo prevenirlos        
   
                           
     
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Una etapa importante se presenta después del año de edad, justo cuando la alimentación del niño empieza a tener las mismas características, en mayor o en menor grado, que la de una persona adulta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define enfermedad diarreica aguda (EDA) como la presencia de tres o más deposiciones en 24 horas, con una disminución de la consistencia habitual y una duración menor de 14 días (1).

La EDA puede ocurrir a cualquier edad de la vida, pero son los lactantes y niños menores de cinco años los más predispuestos a desarrollar la enfermedad y a presentar complicaciones como sepsis, deshidratación y muerte.

Por ello, los primeros cuidados son vitales para el mejoramiento del pequeño. Hidratación constante, una buena alimentación y la higiene del pequeño son factores que los padres pueden manejar, sumados a las recomendaciones de un profesional de la salud.

Causas

Infección: La diarrea es un síntoma de infecciones ocasionadas por muy diversos organismos bacterianos, víricos y parásitos, la mayoría de los cuales se transmiten por agua con contaminación fecal. La infección es más común cuando hay escasez de agua limpia para beber, cocinar y lavar. Las dos causas más comunes de enfermedades diarreicas en países en desarrollo son los rotavirus y Escherichia coli.

Malnutrición: Los niños que mueren por diarrea suelen padecer malnutrición subyacente, lo que les hace más vulnerables a las enfermedades diarreicas. A su vez, cada episodio de diarrea empeora su estado nutricional.

Fuente de agua: El agua contaminada con heces humanas procedentes, por ejemplo, de aguas residuales, fosas sépticas o letrinas, es particularmente peligrosa. Las heces de animales también contienen microorganismos capaces de ocasionar enfermedades diarreicas.

Otras causas: Las enfermedades diarreicas pueden también transmitirse de persona a persona, en particular en condiciones de higiene personal deficiente. Los alimentos elaborados o almacenados en condiciones antihigiénicas son otra causa principal de diarrea. Los alimentos pueden contaminarse por el agua de riego, y también pueden ocasionar enfermedades diarreicas el pescado y marisco de aguas contaminadas.

Estreñimiento

Dolor a la hora de hacer de la deposición, sentir el estómago inflado y redondo, gases, irritabilidad, estrés y mal aliento, son algunas evidencias del estreñimiento en tu chico.

Según Juan Pablo López, gastroenterólogo pediatra del Instituto de Ortopedia Infantil Roosevelt, ésta patología se define como “una alteración en la frecuencia regular de las deposiciones, que se acompañan por la presencia de heces, la presencia de pujo y dolor o dificultad para evacuar”.

Dependiendo la edad, es muy frecuente que dentro de las manifestaciones físicas, los infantes presenten episodios recurrentes de dolor abdominal en la parte inferior o en sus costados, distensión abdominal, flatulencia, sangrado en las heces debido a la dificultad que tienen en sus evacuaciones; incluso muchos de estos niños pueden ir perdiendo el apetito a medida que duren más tiempo sin evacuar.

Los padres deben preocuparse, especialmente, en aquéllos casos donde los síntomas de estreñimiento inician a edades más tempranas, principalmente durante los primeros 6 meses de vida, ya que deben descartar enfermedades de tipo orgánico que estén ocasionando dicho problema.

A su vez, es importante consultar con tu médico cuando se presentan signos de alarma como es el caso de detención en su curva de crecimiento (peso y talla), evacuación tardía de su primera deposición al nacer (idealmente debe ser antes de las primeras 48 horas de vida), presencia de sangrado, vomito, llanto constante o irritabilidad.

¿Cómo se puede prevenir?
1. Lo primero, es que la madre brinde lactancia exclusiva a su hijo durante los primeros seis meses.
2. Mejorar hábitos de nutrición en los niños, es decir, que incluyan buenas porciones de frutas y verduras (aproximadamente de 4 a 5 porciones entre ambos grupos de alimentos al día), evitar el consumo de jugos de frutas así sean naturales para favorecer la ingesta de agua pura, consumo de cereales integrales, y sobre todo evitar el consumo de comidas chatarras que favorecen la aparición del estreñimiento.
3. También, brindar al niño grandes cantidades de líquido, preferiblemente agua, que sirve para favorecer el buen funcionamiento del intestino.
4. Se debe incrementar la ingesta de alimentos ricos en fibra como la piña, la pitaya y papayuela.
5. Tener buenas posturas de higiene. Evite usar con los niños frases como “esconda la barriga”, ya que los niños ejercen la respiración abdominal o diafragmática, es el patrón fisiológico por excelencia y al que todos deberíamos llegar, la característica principal es que el tórax se expande sobre todo en un diámetro vertical, al ser el diafragma el músculo motor principal. Este tipo de respiración es común en los niños pequeños.
6. Favorecer las prácticas deportivas, evitando al máximo el sedentarismo. Para disminuir el estreñimiento, son de gran utilidad las actividades que requieran un buen trabajo de piernas como montar bicicleta, nadar, bailar, entre otras. En los bebés, los móviles deben estar cerca del área de las piernas para que los pequeños intenten moverlos.
7. Según la doctora Corredor, es importante que en los jardines y en los colegios los niños tengan el tiempo suficiente para hacer del cuerpo, evitar presionarlos, ya que están en una etapa de desarrollo.

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