12 a 24 meses

Cómo prevenir accidentes en el agua con los niños

Te explicamos la manera de asegurarte de que las vacaciones con tu hijo en la piscina no signifiquen peligro.

/ 14 de Octubre de 2016
Cómo prevenir accidentes en el agua con los niños        
   
                           
     
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La temporada de vacaciones es lo más esperado para los niños. La oportunidad de poder compartir con sus padres momentos y espacios que durante el año no pueden los cautiva, por eso debemos tener mucho cuidado con los pequeños, para que estos tiempos felices no se conviertan en tragedia.

Y es que durante los viajes, innumerables casos se han registrado en los que el descuido durante el tiempo en el agua (ya sean ríos, piscinas, quebradas, el mar o incluso los inflables que se instalan en casa) han causado la muerte de muchos niños.

Por eso, ABC del Bebé entrevistó a la experta Angélica Aristizábal, directora de Baby Dolphins Club, un centro de clases de natación en Bogotá; para que te brindara recomendaciones y advertencias importantes para las vacaciones acuáticas. Según la opinión de esta, “el 100 por ciento de los accidentes de piscina son previsibles”, por lo que te ayudamos a evitarlos con este top:

1. Supervisión visual. No importa si el estanque tiene 3 centímetros de profundidad y consideras que no hay peligro, solo se necesitan minutos para que ocurra un accidente. Por eso, siempre debes estar pendiente de tus pequeños cuando entren al agua, por obvias razones no debes chatear, leer, taparte la cara o distraerte mientras haces esta labor.

“El asunto es que los bebés y los niños se ahogan en silencio porque no producen ningún ruido al caer”, explica la experta, por lo que si no los estás mirando podría ser más difícil de controlar o de actuar si algo sucede.

La recomendación es que delegues la responsabilidad de vigilar el niño a un adulto responsable (o relevarse, primero papá y luego mamá) y si debes retirarte por alguna razón, dejar encargado a otro familiar de la misma labor; no a otro menor de edad, así sea mayor.

2. Al alcance de tu mano. Como adulto, debes situarte de manera que el niño esté a tu alcance en caso de un evento inesperado, pues esto te dará más capacidad de reacción. Tenerlo máximo a la distancia que alcanza tu mano estirada es crucial, “independiente si tiene un año, dos, o doce”, subraya Aristizábal.

La responsabilidad de los niños en la piscina no es del hotel, ni del personal salvavidas en la piscina, es tuya porque están bajo tu supervisión.

3. Es importante que los niños sepan nadar. Aunque el hecho de que un niño sepa o tenga familiaridad con la natación no es una garantía de que nunca le pueda ocurrid un accidente, es fundamental tenerlo.

De hecho, se presentan otros casos como caídas, convulsiones, resbalarse, entre otras que podrían provocarlo, eso sí, saber nadar prolonga el tiempo de espera mientras algún adulto interviene; puesto que el pequeño “tiene herramientas, puede salir adelante en caso de que algo pase, mientras que un niño que no haya estado en natación entra en pánico y se ahoga”, subraya esta conocedora del tema, pues al menos el pequeño sabría llegar al borde de la piscina, salirse y/o sostenerse mientras lo pueden auxiliar.

4. Piscina segura. En Colombia las piscinas están regidas bajo la ley 1209 de 2008, la cual establece las normas tendientes a “brindar seguridad y adecuar las instalaciones de piscinas con el fin de evitar accidentes”. En general, enuncia que los establecimientos que tengan zona acuática deben cumplir mínimo con: dos aros de salvavidas (con la cuerdita), una vara larga con un gancho (denominado un gancho de pastor), el botón de parada de emergencia ( lo debes identificar en cuanto llegues al lugar) es amarillo y el centro es rojo “ese botón lo que hace es que detiene todos los equipos en caso de atrapamiento (uno se para en la piscina y lo ve) el botón desactiva todo el sistema” según la experta.

Además, las piscinas deben tener en zonas visibles una camilla y un botiquín, y por último el sistema de liberación del vacío, el cual en caso de que algo obstruya los puntos de succión de la piscina, se apaga todo; este por lo general no lo vemos, está en el cuarto contiguo a la misma.

5. Es aprender a hacer RCP (Reanimación Cardio Pulmonar). Esta maniobra que te podrá recordar decenas de escenas al estilo de las películas Hollywood, salva muchas vidas. Un padre de familia que sabe hacerlo podría ayudar a su hijo en caso de que haya tragado mucha agua. Pero OJO, no se debe intentar su no se tiene conocimiento, por eso es recomendable que aprenda de los expertos. En la actualidad diversas organizaciones ofrecen el curso a un precio accesible y en solo 2 horas de tu tiempo.

6. Los flotadores o bracitos no salvan vidas. Muchas veces compras a tus hijos todo tipo de flotadores de distintas formas y colores para que no se ahogue en la piscina. Sin embargo, estos no son confiables del todo pues siempre se requiere de la supervisión de un adulto.

“Ha pasado que los niños se ahogan en la piscina con el flotador puesto, esto sucede porque no todos están diseñados para la edad del pequeño, o se utilizan de forma adecuada. Pero, ¿Y si el flotador es redondo, se voltea y el niño cae al agua? o ¿si se le resbala de las manos y queda expuesto?, muchos son los accidentes que pueden ocurrir por un mal uso de estos elementos “supuestamente” diseñados para salvar en toda ocasión la vida de un pequeño”, finaliza Aristizábal.

 

 

 

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