Comportamiento

Aprenda a identificar las señales de la depresión infantil

/ 15 de Junio de 2010
Aprenda a identificar las señales de la depresión infantil        
   
                           
     
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La depresión infantil es uno de esos temas prohibidos de los que nadie quiere hablar. Sin embargo se presenta y los niños, como los adultos, también sufren, se alegran y se deprimen con los sucesos que pasan a su alrededor. Es labor de los padres percibir estas emociones y ayudar a los pequeños a expresarlas.

“La depresión infantil es un trastorno mental que se caracteriza por una alteración en las actividades normales de los niños, a nivel escolar, familiar y social; afecta su desarrollo y tienen síntomas afectivos, corporales o somáticos”, explica el siquiatra infantil Germán Casas.

Anteriormente se creía que los niños no se deprimían. Hoy se sabe que los pequeños experimentan una infinita tristeza y soledad.

Las causas

Se desencadena por motivos externos a los niños, como el colegio, la familia y las exigencias. Es más frecuente en niños que están en familias con problemas, pues los papás emplean frases amenazantes, como “me vas a matar del susto”.

Tipos
Reactiva. Ocurre por eventos externos (crisis familiar, problemas en el colegio). “Sucede como consecuencia de una causa identificable, no sólo de disminución de los neurotransmisores, sustancias ubicadas en el sistema nervioso central y en el periférico, que pasan información nerviosa de una neurona a otra”, comenta Casas. Cuando no se trata, puede convertirse en una depresión endógena, porque todas las emociones del cerebro funcionan por neurotransmisores (serotonina y adrenalina, especialmente). Así, cuando un niño está triste, se disminuyen los neurotransmisores.
Endógena. No tiene una causa externa aparente. Dice el especialista que la serotonina y la adrenalina tienen una función específica en la neurotransmisión, así que cuando se disminuyen, hay episodios depresivos severos.


Cómo identificarla
El doctor Casas asegura que afecta fuertemente la vida de los niños. Los hace muy irritables, no ponen cuidado en clase, pierden el control de los esfínteres, hablan a media lengua, se ven excesivamente tristes, cambian sus estados de ánimo y no tienen ganas de hacer cosas que disfrutaban.
Sin embargo, Casas asegura que en ocasiones no se presentan todos los síntomas, por lo que puede haber una depresión escondida. Se debe diferenciar de la tristeza, que es momentánea. Si los padres detectan este tipo de conductas, se recomienda que acudan de inmediato al especialista.

 

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