Comportamiento

Fin de año sin excesos

/ 11 de Diciembre de 2007
Fin de año sin excesos        
   
                           
     
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Las novenas y todas las celebraciones navideñas, especialmente para los niños, son un tiempo para compartir y para darle gusto al paladar. Sin embargo, esta época no debe convertirse en la excusa para dejar de lado los hábitos alimentarios saludables.

La advertencia tiene su razón: los niños corren el riesgo de intoxicación, por comer en exceso o por combinar alimentos de todo tipo.

“En esta época, los niños quieren comer de todo y su organismo se puede resentir. Ellos ingieren grandes cantidades y los padres bajan la guardia: se modifican los horarios de alimentación y el tipo de alimentos que se consumen. Los infantes, entonces, no almuerzan apropiadamente, por andar de compras con sus padres, y se llenan de galguerías”, afirma la pediatra Olga Lucía Baquero, de la Sociedad Colombiana de Pediatría.

Por lo anterior, la especialista recomienda ofrecerles a los pequeños una dieta balanceada.

¿Qué darles?

  • Frutas. Cinco porciones de frutas al día como alternativa de postres (pinchos de uvas o fresas con queso), según recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
  • Proteínas. Igualmente, fuentes de proteína como lácteos y sus derivados, huevos bien cocidos, carnes magras y frescas, pollo sin piel y pescado, preferiblemente de mar.
  • No embutidos. Según la nutricionista Sandra Morales, hay que tener cuidado con embutidos mal conservados, salsas ricas en grasa y azúcares mal preservados, alimentos recalentados, productos vencidos, comida de mar y frutas y verduras que no se mantienen en condiciones óptimas.
  • Por su parte, la nutricionista Patricia Trujillo hace las siguientes recomendaciones:
    La comida y la bebida no deben ser el centro de las fiestas. Lo importante es compartir con los seres queridos las tradiciones navideñas.
  • Es indispensable tratar de compensar el exceso de calorías ingeridas en las fiestas con alguna actividad física de grupo (baloncesto, fútbol, voleibol), una caminata, nadar o bailar en las celebraciones.
  • Es recomendable que los niños no vayan con el estómago vacío a una comida o novena, pues así les será más difícil controlar el tipo y la cantidad de alimentos que ingieren. Antes de ir a la novena pueden comer un yogur con cereal, palomitas de maíz o una sopa de verduras.
  • El consumo de agua y líquidos bajos en calorías (lácteos descremados, sopas de verduras, jugos naturales...) es esencial. Ayuda a tener saciedad, a estar hidratado y a regular el tránsito intestinal, el cual puede estar alterado debido al cambio de hábitos alimenticios y el consumo excesivo de grasa.

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