Comportamiento

¿Malas calificaciones? El apoyo de los padres ayuda a superar el fracaso escolar

/ 29 de Marzo de 2011
¿Malas calificaciones? El apoyo de los padres ayuda a superar el fracaso escolar        
   
                           
     
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Más allá de regañar o castigar, el acompañamiento y el diálogo son herramientas fundamentales que deben manejarse en casa ante el fracaso escolar de los niños.

 

Los adultos tienen una gran responsabilidad frente a la formación de los niños. Por esto, una mala calificación de los pequeños, por ejemplo, puede ser la oportunidad para enseñarles a manejar el fracaso. Ser impaciente, intolerante o pretender que el menor aprenda al ritmo que desea el adulto puede generar frustración, baja autoestima y, en extremos, llevarlo al suicidio.
Sandra Patricia Varela, directora del programa de Licenciatura en Pedagogía Infantil de la Universidad de la Sabana, afirma que este debe ser un trabajo de padres y profesores, donde ambos inculquen el conocimiento y los valores. “Sin duda, esto es lo más importante. Hay que invitarlo, además, para que se esfuerce en todas sus actividades”, añade la especialista.
Es clave hacerle un seguimiento al pequeño y estar atento a señales de estrés o angustia que pueda mostrar en el ámbito académico.

 

La labor de los adultos

 

Según Luz Elena Riveros, sicóloga clínica de niños y adolescentes, es deber de los padres conocer muy bien el tipo de colegio en el que se encuentra el niño, así como el sistema de calificaciones por el cual se rige.
Es importante saber cuál es la dedicación del menor. Si se ha esforzado y aun así no rinde, hay que llenarlo de optimismo e invitarlo a que persevere sin deprimirse.
Pero para evitar la frustración que conlleva el fracaso escolar, los padres deben, entonces, actuar como facilitadores. “Siempre hay que plantearle alternativas para que sea el mismo niño quien decida qué es lo más conveniente y, así, pueda manejar ese sentimiento de frustración enseñándole que todo lo que nos pasa, bueno o malo, es una posibilidad para aprender”, agrega Varela.
El maestro, por su parte, debe mostrarle que alcanzar una meta requiere dosis de paciencia, sacrificio y esfuerzo. No lo presione, invítelo a que lo siga intentando.


Tips para papás

 

Dedíquele al menos 15 minutos diarios a su hijo, con el objetivo de indagar sobre las actividades que realizó durante el día; así podrá detectar posibles molestias. No pregunte: ¿cómo te fue?, sino ¿qué hiciste hoy?
Háblele constantemente y llénelo de optimismo.
Organice actividades diferentes al estudio, como ir a cine o comer helado, para sacarlo de la rutina diaria.
Evite compararlo con otros niños o recurrir a frases como: “Yo, a tu edad, era el mejor de la clase”. Eso solo lo frustrará más. Exprésele que usted también ha tenido frustraciones y cuéntele cómo las ha superado.
Esté atento a señales de alarma como depresión, aislamiento o agresividad.

 

* Especial para ABC del Bebé

 

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