24 a 48 meses

Cuida los ojos de tu hijo con estos consejos

El cuidado de la visión de tu pequeño es vital para su buen desarrollo pues cualquier problema que se presente puede afectar, incluso, su vida de adulto.

/ 3 de Noviembre de 2016
Cuida los ojos de tu hijo con estos consejos        
   
                           
     
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Los niños pueden presentar alteraciones en sus ojos incluso desde el momento de nacimiento. Algunas de estas pueden ser leves y tratarse sin ninguna complicación, mientras que otras, de no detectarse a tiempo, podrían llegar a complejizarse y comprometer la visión de manera permanente. Para que nunca los coja desprevenidos en casa, el médico cirujano y oftalmólogo Francisco Rangel les brinda esta información y pautas a seguir respecto al cuidado de la salud visual de sus hijos.

5 signos de alarma

1. Que el niño se frote muy seguido los ojos.

2. Cuando el pequeño se acerca excesivamente a ver objetos de interés.

3. Que oprima con frecuencia un ojo para intentar ver mejor.

4. Si evita ciertas actividades al aire libre como los deportes que le exijan ver bien la pelota que viene de lejos, entre otros.

5. Que no le guste estar en el exterior sino que prefiera jugar dentro de casa.

Cuidados básicos en casa

• Enséñenle al pequeño a no fregar sus ojos con sus manos, pues al tocarlos exageradamente puede deformar su córnea, presentar alergias o generar algina infección.

• Lavado frecuente de manos para evitar virus y bacterias que puedan llegar a los ojos.

• Desde muy temprana edad, hay que enseñarle al niño a proteger sus ojos del sol.

• Enséñale a utilizar lentes con filtro UV. “En los niños, el preferible que consigan una gafas de lente claro, con el filtro”, dice el experto.

Detección a tiempo

Lo más importante en los niños es lograr una detección a tiempo de la condición en la que se encuentran sus ojos. Esto se logra asistiendo a los controles con el oftalmólogo desde el primer momento de vida del niño, en su primer mes, a los seis meses, a los tres años, a los cinco y a los ocho, en el caso de niños que son sanos. Por el contario, debe ser más frecuente si han sido diagnosticados con alguna alteración visual.

En estas citas, los profesionales observan la respuesta de los ojitos a la luz cuando están recién nacidos, evalúan la forma completa y las anatomías externa e interna del ojo para detectar el comportamiento funcional, y registran la presencia de alteraciones congénitas que requieran tratamiento. En la medida que el niño crece y se puede interactuar con él, se usan tableros con figuras y letras para determinar si presenta alguna afección en los ojos. El examen siempre se podrá hacer de forma completa si se utilizan herramientas y equipos adecuados.

“Que los padres los lleven con juicio y periodicidad ayuda a que el profesional de la salud logre detectar estos problemas a tiempo y darles un tratamiento oportuno y acorde con el cuadro que presente el menor”, asegura el oftalmólogo.

Según el experto, hay que darles a los ojos de los niños la importancia que requieren pues, “a diferencia de los adultos, ellos pueden adaptarse a vivir en un mundo de baja visión, no darse cuenta de que tienen alguna complicación o enfermedad y dejar avanzar esta situación por años”.

Una sana alimentación puede ayudar a prevenir

Esta es una parte importante de la salud visual de los niños pues una dieta sana y rica en frutas y verduras puede ayudar a prevenir y mejorar los daños que puedan causar el sol o algunas de las enfermedades visuales que ya se presentan. “Una dieta en alimentos ricos en antioxidantes como las frutas y verduras, sumada a una buena hidratación, puede ser clave para prevenir algunos daños”, añade el oftalmólogo.

Las enfermedades más frecuentes

Entre las enfermedades más frecuentas que afectan a los niños se encuentran los defectos refractivos, es decir astigmatismo, hipermetropía y miopía. De estas, cobra importancia, cuando no se ha corregido oportunamente, la ambliopía (déficit en el desarrollo visual debido a la mala corrección de defectos refractivos).

También son importantes alergias, estrabismos, microestrabismos, enfermedades infecciosas y otras como el glaucoma y la catarata, que aunque no son frecuentes sí son trascendentales, con consecuencias graves en la salud del niño.

La exposición al sol

La destrucción de la capa de ozono a causa de la contaminación que existe hoy nos hace estar expuestos a un tipo de radiación diferente a la de hace algunos años, por lo que la protección de los niños debe ser mayor.

Las consecuencias

Según el experto, cuando no hay un correcto cuidado de los ojos de los niños, y desde temprana edad se les expone a la luz ultravioleta (rayos del sol directos) sin protección, se pueden enfermedades como cataratas, degeneración de la mácula (que es el tejido sensible del ojo) e incluso se pueden presentar tumores en la superficie ocular.

“Los niños son mucho más susceptibles a la luz ultravioleta que los adultos. El sistema visual inmaduro es más sensible a la radiación ultravioleta y debido a que el daño por la radiación es acumulativa, los niños con exposición a temprana edad tendrán mayor posibilidad de sufrir enfermedades causadas por el sol en su vida adulta”, añade Rangel.

Una importante recomendación para tener en cuenta es el uso de gafas de sol. Estas deben tener protección UV y no deben ser compradas en la calle, ya que las gafas sin protección solar pueden generar un daño incluso mayor que si no se colocaran gafas (también aplica para adultos).

 

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