24 a 48 meses

Prevención y cuidado: secreto de los dientes sanos

La buena higiene es la clave para que tu hijo no tenga problemas bucales en el futuro.

/ 23 de Septiembre de 2016
Prevención y cuidado: secreto de los dientes sanos        
   
                           
     
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¿Qué tanto te preocupas por la salud oral de tus pequeños, les has enseñado sobre su importancia? Te contamos cómo desde la prevención puedes lograr que tus pequeños tengan una buena higiene oral, eviten enfermedades bucales y así lograr que tengan hábitos de buena limpieza en sus dientes.

Como muchos de los procesos de la infancia, la higiene bucal y el cuidado de los dientes se dan tras la creación del hábito y se aprenden a partir del ejemplo. "Por ello es primordial que padres y cuidadores entiendan cuán importante es la salud oral de sus hijos, pues no es solo tener dientes bellos sino lo que esto significa en su desarrollo y otros procesos de tipo fisiológico", indica Ana Lía de Gonzáles, ortodoncista y especialista en cirugía maxilofacial.

En primer lugar, dice Alejandra Patricia Iguarán, odontóloga pediatra de las Clínicas Pediátricas Coodontólogos: "la lactancia materna ejerce un papel importante en el proceso de la dentición, pues aparte de sus beneficios nutritivos, inmunológicos y emocionales para el bebé, favorece la correcta posición de los maxilares y, a partir de ello, se da una buena oclusión".
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La experta sostiene que, al momento de la lactancia, el bebé mueve la mandíbula, lo cual estimula el crecimiento y desarrollo de los maxilares y mandíbula. Así mismo, se facilita la respiración nasal del bebé y se ayuda a adquirir una correcta posición de la lengua así como un buen desarrollo de toda la musculatura oral. Ello previene patrones de deglución (ingerir el alimento) anormal, permite que el paladar tenga una forma correcta y se aumenta el flujo salivar", añade la experta. 

Además, continúa la especialista, si existe una adecuada postura de la lengua, los labios y la respiración nasal, se da equilibrio al sistema estomatognático, aquel en el que se combinan las estructuras y los órganos que participan en la masticación, el habla y la ingesta de comida y bebidas.

Higiene desde que nace

La doctora Iguarán recomienda que por lo menos dos veces al día, sin falta después de la última toma de leche en las noches, "se limpie la encía del bebé con una gasa humedecida con agua tibia para remover restos de leche y evitar que cuando empiece la erupción de los dientes la cavidad no esté obstruida; además, porque ayuda a mamá a crear el hábito y la costumbre de realizar esta limpieza". 

Reiterando que como mínimo la lactancia materna debe ir hasta los seis meses, aunque reconociendo que existen casos en los que esto no es posible, la profesional explica que es muy diferente el desarrollo normal de la cavidad oral cuando se utiliza biberón, pues con este último "el bebé no cierra totalmente los labios y debe ejercer mayor fuerza; los labios adoptan una forma de (O) y se mueven hacia adelante con la encía, por lo que se puede alterar la respiración y luego, la dentición". 

Primeras piezas dentarias

Para los padres, la salida del primer diente del bebé es un acontecimiento, pero en ocasiones, según la odontopediatra de la Universidad del Bosque Diana Roa, ese momento se puede convertir en algo incómodo debido a los mitos relacionados con esta etapa del desarrollo. Como ella lo indica, lo importante es estar informados y consultar con el especialista para no caer en errores.

Es importante tener presente que los dientes de leche o temporales llegarán entre los 6 y 8 meses; sin embargo, "esto puede variar en cada niño y el proceso completo de toda dentición primaria finalizará aproximadamente a los tres años de edad, aunque puede haber excepciones porque algunos niños se tardan más", añade Roa.  

Por su parte, la doctora Iguarán dice que también hay niños, en casos especiales, que nacen con dientes a lo que se les denomina dientes neonatales, pero esto no es muy común. Aun así, no es para extrañarse: solo hay que iniciar de inmediato con la limpieza adecuada para evitar problemas como la caries de la infancia temprana. 

Además, las características de los maxilares, su forma, y el número y tamaño de los dientes tienen un considerable componerte genético, por lo tanto "nuestros dientes tendrán características de mamá y papá, aunque puede haber factores ambientales en el desarrollo de los dientes que influyan en la apariencia final de las dos denticiones: la temporal y la permanente", anota Iguarán. 

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¿Duele la erupción dental?  

Aunque no hay evidencia científica de que la dentición duela, es evidente que es una situación que molesta al bebé. En ocasiones, se presenta una pequeña inflamación y enrojecimiento de las encías, salivación constante, comportamiento irritable e inquieto, falta de apetito, fiebre, y diarreas leves y de corta duración.

"Cuando los síntomas están exacerbados se debe tener en cuenta que pueden coincidir con cuadros gripales o por contaminación de los dedos y objetos que los pequeños se llevan a la boca. Por ello, el proceso que es normal se complica", añade Iguarán. En tal caso, será el pediatra, junto con el odontopediatra, quien determine si es necesario un calmante; por lo general, las molestias irán pasando. 

Así debes cepillarlos

Los primeros dientecitos que tendrá tu niño serán los incisivos, después llegarán los laterales, seguidos del primer molar temporal; después, los caninos y, por último, el segundo molar temporal. Es decir, tendrá 10 dientes arriba y 10 abajo, para un total de 20 piezas dentales.

Existen cepillos dentales de diferentes tamaños e indicados para cada edad, desde los 0 hasta los 2 años, uno de 2 a 5 años y los de 5 en adelante. Por ello debes tener presente las indicaciones del odontopediatra para adquirir el que corresponda y elegir la crema dental adecuada.

Cuando tengas el cepillo y la crema recomendados, cepilla suavemente los dientes y utiliza poca crema, tanta como una lenteja, sin exagerar su uso, mucho más si se está iniciando la higiene oral pues en algunos casos esta produce molestias y hace que tu niño la escupa.

El uso de la seda dental debes iniciarlo exista o no contacto entre los dientes, pero eso sí, fíjate que sea posible manipular con tranquilidad la seda y asegúrate de hacerlo, por lo menos, una vez al día preferible en la noche. Procura ser un ejemplo para tu pequeño en este sentido, pues por curiosidad e imitación él querrá que hagas lo mismo con él e intentará hacerlo, pero con tu supervisión.

¿Pueden salir caries -en los dientes de leche?  

"Sí, pueden salir caries en los dientes de leche, lo que se denomina caries de la infancia temprana o popularmente llamada caries del biberón, que se manifiesta generalmente, en la parte delantera de los dientes anteriores superiores, y que se da por el descuido en la higiene bucal desde el principio de la dentición y por dejar que el niño esté en contacto mucho tiempo con bebidas azucaradas en la boca", sostiene la especialista Diana Roa. 

Cuando aparecen caries en la primera infancia se forman manchas blancas opacas que progresan rápida y severamente, causando un gran daño en la boca del niño, pudiendo incluso llevar hasta la hospitalización del niño por celulitis facial y pérdida dental.

Para evitar todo esto hay que asistir a consulta con el odontopediatra desde edad temprana; hacer seguimiento y diagnosticar de manera oportuna cualquier problema en la posición dental, de los maxilares, o en los hábitos nocivos como la succión digital o el uso del chupo. Esto, para atenderlo en el momento adecuado, si es necesario, con aparatología ortopédica específica y así regresar a la función y posición adecuada del sistema oral. 

Buscar que tu hijo tenga dientes lindos va más allá de la estética, pues es clave para su salud y muchos procesos fisiológicos.

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