Comportamiento

Juegos de roles: descubre la personalidad de tu hijo y algunos talentos

El juego de roles favorece la imaginación y le permite a tu hijo conocer el mundo que lo rodea.

/ 24 de Diciembre de 2015
Juegos de roles: descubre la personalidad de tu hijo y algunos talentos        
   
                           
     
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No hay necesidad de disfrazar a un niño, de pintarle la cara ni de ponerle zapatos grandes o peluca para que comience a personificar a un artista, a un animal, emita sonidos o se convierta en un superhéroe.

Los niños lo pueden a hacer naturalmente, así, por instinto, sin pena ni tapujos, porque la infancia se trata de eso, de soñar, de crear, de permitirse entrar a un mundo mágico para imitar a otros. Estos juegos de roles son innatos y vale la pena mencionar algunos beneficios que trae el que los niños los practiquen desde la infancia.

En otro planeta…

“El juego de roles favorece la imaginación, le permite al niño conocer el mundo que le rodea, ver cómo se comportan los hombres y adquirir un nuevo lenguaje. Este le enseña al niño a ver otros puntos de vista, lo que le ayudará a ser más flexible para solucionar los problemas y, como se trata de una lúdica en grupo, aprenderá a trabajar en equipo”, dice Gloria Mercedes Isaza, psicóloga de familia.

Mi personalidad

No importa cuál sea la manifestación del niño, si es verbal o no, pero es importante que los padres presten atención a cuáles son las actitudes y aptitudes del niño frente a su imitación o representación, pues allí pueden conocer rasgos de su personalidad y encontrar algunos de los talentos que marcan la diferencia frente a los demás, como cantar, bailar, emitir sonidos, etc.

Enriquecimiento del lenguaje

Al crear personajes e historias, el niño empieza a formular oraciones o narraciones que van mejorando su lenguaje. Aprende vocabulario y empieza a enlazar palabras. Esto, además, podrá favorecer su expresión no verbal y estimula el juego de palabras, rimas, etc.

Manejo corporal

Cuando un niño se mueve tratando de volar, como una mariposa, por ejemplo; o al mover sus manos como lo hace un mimo; incluso saltando, como lo puede hacer un héroe, está explorando su cuerpo, empieza a conocerse y a saber cuál es la función de cada una de sus partes. Además, reconoce un espacio y explora cuáles son los movimientos que puede hacer dentro de él.

 

 

 

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