Desarrollo

Cómo ayudar a mi hijo para que aprenda un segundo idioma

Si quieres que tu niño aprenda otra lengua inicia el aprendizaje desde corta edad. Te decimos cómo.

/ 14 de Marzo de 2017
Cómo ayudar a mi hijo para que aprenda un segundo idioma        
   
                           
     
Compartir artículo: Whatsapp

Los expertos en psicología, educación y los pedagogos siempre han indicado que la mejor etapa para el aprendizaje de idiomas es en edades tempranas, es decir, entre los dos y seis años, pues entre más temprano se empiece, más efectivo y fácil será la conexión y el entendimiento.

Además, hoy en día hablar mínimo dos idiomas es una exigencia del mundo globalizado y hace parte de la educación básica de niños y adultos. Inglés, francés, italiano o alemán, no interesa el idioma, lo importante es que el niño sea bilingüe.

La tendencia no solo nace del deseo personal de los padres con sus hijos, sino que esta necesidad hace parte de los programas de educación y formación de los países, buscando proyectar a sus ciudadanos a un mundo de oportunidades, y hacerlos más competitivos en los escenarios productivos.

En el caso de Colombia, existe el Programa Nacional de Bilingüismo para fortalecer el idioma inglés y extender la enseñanza de esta lengua en los colegios del territorio nacional. La meta trazada es que al 2019, los bachilleres se apropien del inglés y lo hablen y escriban perfectamente al terminar sus estudios de secundaria.

El esfuerzo es en casa y desde el jardín

Cuando se le quiere enseñar a un niño a hablar dos lenguas es muy importante la forma como se hace. Si los padres son bilingües, es adecuado que cada uno le hablé en un idioma. Esto significa que papá y mamá le da un código lingüístico diferente. Por ejemplo, la mamá le habla en español y el papá en inglés. Sin embargo, si no saben bien el idioma, no lo hagan porque pueden generar un trastorno en el pequeño y educar incorrectamente.

Otra opción es matricular al pequeño en un colegio o jardín bilingüe para que reciba la inducción a otro idioma desde la etapa preescolar. La idea es que allí se le impartan clases totalmente en la otra lengua y empiece a conocer los diferentes conceptos. En general, los niños tardan un año en decir las primeras palabras, pues primero tienen un lenguaje comprensivo y luego expresivo.

La labor de los padres en este proceso es muy importante. Sus esfuerzos deben encaminase a interactuar con el pequeño y darle herramientas para que pueda practicar en la casa. Los expertos recomiendan que los padres les lean libros, vean videos, películas, conversen o canten en la otra lengua con sus hijos, pero que todas estas actividades sean agradables y nunca bajo presión, para que el aprendizaje no sea tedioso y, en vez de facilitarlo se dificulte la enseñanza.

En cambio, sí hay que incentivarlos constantemente y felicitarlos cuando se expresen espontáneamente en otro idioma. Es importante que los padres no se vayan a preocupar porque su niño hable más en una lengua. Normalmente, uno de los dos idiomas se vuelve el dominante, y eso no significa un atraso en el otro aprendizaje.

Lee también: La generación de los niños bilingües

Enséñale desde muy pequeño

Desde que el niño nace se le puede hablar en dos idiomas. Su desarrollo fonético y de percepción de los sonidos viene listo para apreciar cualquier lenguaje. Tener contacto con un segundo idioma les ayuda a programar el cerebro para que sea más fácil aprender otras lenguas en el futuro.

“El cerebro es un supercomputador en el que se van metiendo programas (aprendizajes). El 25 por ciento de todos ellos se incluyen en los primeros seis meses de vida. El 50 por ciento, a los dos años; y el 80 por ciento, a los cuatro años. Por eso, es más complicado aprender un idioma cuando se es adulto, porque hay menos capacidad en el cerebro para recibir cosas nuevas”, explica el neuropediatra Álvaro Izquierdo.

En los casos en que no hay una familia bilingüe lo apropiado es afianzar primero el idioma materno y luego introducir uno nuevo, alrededor de los 3 o 4 años de edad, cuando el niño ingrese al jardín o al colegio es el momento y la forma indicada para hacerlo.

Ten en cuenta…

Si la enseñanza de una segunda lengua no se imparte correctamente, el niño corre el riesgo de sufrir problemas en su desarrollo lingüístico. Aunque el niño deba recibir conocimientos en ambos idiomas desde el principio, hay que tener cuidado con algunos trastornos como, por ejemplo, el cambio de código, que es cuando el niño intercala constantemente los dos idiomas. Esto se produce, en la mayoría de los casos, porque el menor, antes de aprender la segunda lengua no tenía dominio total del idioma materno.

El pequeño también puede tener dificultades en el aprendizaje de un segundo idioma si  los padres y profesores realmente no dominan el idioma, y entonces aprende con errores de pronunciación o interpretación.

Es muy importante que los padres, si no son bilingües, busquen la posibilidad de aprender también, así podrán reforzar los aprendizajes y ayudar a sus hijos en la práctica de ese idioma. Esto les brindará mayor seguridad y será más divertido para ellos aprender de la mano de sus progenitores.

Te puede interesar: Pautas para elegir el colegio de tu hijo

 

 

 

Compartir artículo: Whatsapp