Desarrollo

El deporte generador de valores

En época de juegos olímpicos, liderazgo y autoestima son algunos de los valores que niños adquieren al practicar un deporte.

/ 11 de Agosto de 2016
El deporte generador de valores        
   
                           
     
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Los niños que practican un deporte o una actividad física aeróbica en forma regular mejoran las funciones cardiorrespiratorias y musculares y fortalecen la salud ósea, según la Organización Mundial de la Salud.

Pero el entrenamiento deportivo juega también un papel fundamental en la formación de valores que ayudarán a los pequeños a enfrentar las adversidades de la vida.

Según Bibiana Castillo Torres, psicóloga de la Universidad de la Sabana especializada en desarrollo infantil y procesos de aprendizaje, “fomentar un deporte desde una edad temprana les aporta beneficios en varios aspectos de su desarrollo. A nivel emocional, les genera seguridad, confianza, autoestima y empatía. Además les permite interiorizar e incentivar la autodisciplina, el respeto y la tolerancia por el otro, aspectos que promueven relaciones interpersonales sanas y el desarrollo de habilidades para enfrentar situaciones cotidianas y darles un solución asertiva”.

Darío Botero, médico pediatra y puericultor, explica que “se ha descubierto que los niños que son buenos deportistas y que disfrutan la actividad, sin que necesariamente ganen siempre, tienen una autoestima más alta”.

Agrega que la actividad física se divide en tres ramas: el juego, las disciplinas deportivas y el deporte de competencia, y es importante tener claro que, aunque son distintas y buscan un objetivo diferente, cualquiera de ellas ayudará a los niños a generar valores.

Al afianzar estos, fortalecerán su carácter y serán menos vulnerables frente a situaciones de riesgo como el alcoholismo, el tabaquismo y la drogadicción, y a la vez tendrán mayor criterio para seleccionar su grupo social, afirma la psicóloga Castillo.

Valores para la vida

Trabajo en equipo: El deporte fomenta en ellos la importancia de trabajar con sus compañeros en un ambiente de solidaridad, con el objetivo de impulsar una competencia sana y una hermandad que los una como familia, creando un apoyo frente a situaciones que se le puede presentar a cada niño.

Tolerancia: La práctica de un deporte desde edades tempranas es un escenario ideal para asumir los fracasos y los éxitos. La tolerancia apoya el aprendizaje de estrategias para afrontar situaciones de frustración y para aceptar la diferencia de pensamiento y estilo de vida de los demás.

Respeto: Incentivar el respeto por medio del deporte permite valorar al otro frente a su condición social, religiosa, ideológica y en general su forma de ver la vida. Logrará entender que otros niños y personas a su alrededor son diferentes a él y la importancia de aceptar a los demás tal como son.

Excelencia: Se puede decir que la excelencia es el resultado de un trabajo autodisciplinado, enfocado a objetivos claramente definidos. El deporte permitirá a los niños afianzar este valor en otros aspectos de su vida.

Liderazgo: La práctica de un deporte es fundamental para fomentar en los niños el liderazgo, que implica iniciativa, creatividad y proactividad, y les ayuda a promover la autonomía y la toma de decisiones.  

 

CARRUSEL

 

 

 

 

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