10 características que te hacen un papá ejemplar, ¿cuántas cumples?

Conviértete en un súper padre y disfruta de los mejores momentos con tus pequeños.

Padres

Con sencillos cambios lograrás hacer parte de la vida de tu hijo y acompañarlo en su crecimiento.

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Por: ABCdelbebe.com
octubre 27 de 2017 , 11:00 a.m.

¿Eres de los que aún piensa que la crianza de los hijos es “cosa de mujeres”? ¿Piensas que tu papel se concentra tan solo en ser el proveedor del hogar? ¿Crees que cambiar un pañal o preparar un tetero no es lo tuyo? ¡Es hora de empezar a cambiar ese pensamiento! O de lo contrario te perderás la oportunidad de disfrutar los mejores momentos con tus pequeños.

De hecho, los papás modernos están rompiendo esos estereotipos de corte machista y se están transformando en verdaderos ejemplos de compromiso al compartir con su pareja las responsabilidades de la crianza y así, participar activamente en cada etapa de desarrollo de sus pequeños. Pero, ¿qué se requiere para ser un papá moderno? Aquí te contamos cuáles son las diez características que te convierten en un súper padre.

¿Qué se requiere para ser un papá moderno? Aquí te contamos cuáles son las diez características que te convierten en un súper padre.

  • No “le ayudan” a su pareja, se involucran realmente en su rol. Son padres que cambian pañales, bañan a sus pequeños, preparan compotas, arrullan al bebé, leen cuentos, cantan canciones de cuna, se levantan a la madrugada si el pequeño llora, se desvelan con él, van a las citas médica y en definitiva, están presentes en la vida de sus hijos no por hacerle “un favor” o por “ayudarle” a su pareja sino porque saben que también es su responsabilidad.
  • No son padres por ratos: a pesar de la carga laboral, los compromisos sociales, el tipo de relación que tengan con la madre, son hombres que por encima de todo están pendientes de sus hijos y velan por ellos en todo momento y lugar. Para estos papás el bienestar de sus pequeños es una prioridad.
  • Se meten en la cocina. Puede que las recetas les salgan bien o no tanto pero los padres de hoy se ponen el delantal y comparten la tarea de preparar los alimentos. Incluso, hay quienes han hecho de esta actividad un hobbie y realmente cocinan delicioso. Ahora, si no tienen talento, son los encargados de lavar ollas y platos.
  • Vuelven a ser niños. Estos hombres disfrutan ponerse a la misma altura de sus hijos y se dejan envolver en las aventuras infantiles. Les llevan la idea para recrear mundos fantásticos, personificar dibujos animados, inventar historias, etc.
  • Se ‘conectan’ con sus hijos. Los padres de hoy, en especial los ‘millenials’ han hecho de la tecnología su aliada para estar presentes en la vida de sus hijos. Es decir, a pesar de la distancia, procuran estar cerca. Hay quienes deben viajar constantemente pero se conectan con sus pequeños cada vez que pueden gracias a herramientas como Skype, Whatsapp, Facetime, entre otras. Otros desde la oficina, se conectan vía online con sus hijos y les ayudan a hacer tareas o a resolver problemas.
  • Son ‘la mejor amiga’ de sus hijas. Son capaces de sentarse a tomar el té con sus pequeñas, juegan a las muñecas, se dejan pintar las uñas y hasta se dejan maquillar sin ningún reparo. De hecho, hay quienes las peinan y han aprendido a hacer trenzas, recogidos y colas de caballo.
  • Brindan apoyo incondicional. Los padres modernos alientan a sus hijos a perseguir sus propios sueños, los guían, los aconsejan, les dan herramientas para que decidan, pero no les imponen proyectos de vida ni gustos. Frases como “serás ingeniero como tu papá” o “serás el futbolista que siempre quise ser”, están mandadas a recoger. Esa imagen del padre que pretendía que sus hijos fueran una copia de sí mismos o hacer de los niños todo lo que ellos no pudieron ser, hace mucho rato pasó de moda.
  • Ayudan en las tareas del hogar. Se arman sin problemas de escoba y trapeador para ayudar a limpiar la casa, lavar los baños y recoger la ropa sucia. Incluso, hay quienes han asumido el papel de amos de casa y, si es mamá la que trabaja, se hacen cargo de las tareas del hogar y del cuidado de los niños. Además, apoyan a sus parejas para que se desarrollen profesionalmente.
  • Se involucran en la educación de sus hijos. No solo asisten a las reuniones de padres en el colegio sino que también se preocupan por el proceso de aprendizaje de sus pequeños. Les ayudan a hacer tareas y trabajos escolares, van con ellos a las bibliotecas y dedican tiempo de calidad a escuchar a sus hijos y saber cómo se sienten.
  • No temen expresar sus sentimientos y emociones. Son padres que admiten sus errores, son capaces de pedir perdón y no reprimen lo que sienten. Son felices dando muestras de afecto y no les preocupa que los vean llorar.