Leche materna, cómo almacenar la gota de oro

Uno de los factores que más influye en la ansiedad que genera el desprendimiento de la madre con el bebé cuando termina su periodo de licencia de maternidad es

Leche materna, cómo almacenar la gota de oro
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Por: María Elena Vélez
diciembre 20 de 2016 , 12:07 p.m.

Uno de los factores que más influye en la ansiedad que genera el desprendimiento de la madre con el bebé cuando termina su periodo de licencia de maternidad es el tema relacionado con el suministro de la leche materna, ya que hoy en día se encuentra suficientemente comprobado que la extracción y conservación de este alimento irremplazable se puede realizar a través de un método práctico y fácil para suplir las necesidades del bebé, cuando la madre debe ausentarse.

Por eso es importante conocer los conceptos, técnicas de extracción y conservación de la leche materna, aspectos que le va dar tranquilidad a la madre y garantizar el suministro del mejor alimento del mundo, en los primeros seis meses de vida del bebé. Se sabe que la producción de leche se establece plenamente hacia las 4 semanas de lactancia y que esta puede conservarse por considerables periodos, sin perder sus propiedades nutricionales. En algunas ocasiones, el niño se llena y la madre siente que todavía tiene una buena cantidad de leche, en este caso extraerla y almacenarla en el refrigerador o el congelador permitirá su utilización posterior.

Técnica
Es importante utilizar siempre envases o recipientes diseñados o elaborados con este fin. Las normas de higiene personal y de lavado de los envases resultan esenciales. Es también muy importante tener en cuenta, sobre todo cuando la leche se va a congelar, que los envases no deben ser llenados hasta el borde plástico o vidrio), pues la leche congelada se expande y puede romper o deformar el recipiente.

Los tipos de envases más utilizados son:
- Frascos de vidrio que deben ser lavados previamente con agua caliente y jabón.
- Bolsas de lactancia, algunas de las cuales tienen mecanismos de adaptación al extractor de leche.
- Biberones de plástico que cuentan con la certificación adecuada para contener productos alimenticios.
- Los recipientes deben ser rotulados con la fecha y hora de extracción de la leche materna para ser usados desde el más antiguo hasta el más reciente.
- Los contenedores de leche que se utilizan con el brasier pueden utilizarse, siempre y cuando sean objeto de un cuidadoso lavado.

Debe recordarse que la succión del bebé es el mejor estímulo para la producción de leche y esta debe realizarse lo más frecuentemente que se pueda.

Tiempo de conservación de la leche materna
- Sin refrigerar, la leche materna puede conservarse hasta por 24 horas, siempre y cuando la temperatura ambiente no supere los 15 grados centígrados. Aunque el consejo general es siempre refrigerarla.
- Si la temperatura ambiente se encuentra entre los 19 y 22 grados centígrados, este tiempo disminuye a 10 horas.
- La leche materna conservada en nevera entre 0 y 4 grados  puede ser utilizada hasta una semana después de recolectada.
- Con una adecuada técnica, la leche materna puede congelarse y conservarse por periodos de hasta dos semanas.

Cómo extraer la leche materna
Es importante tener en cuenta que la extracción de leche en nada afecta la lactancia del bebé, pues es bien sabido que a mayor estímulo se obtiene una mayor producción de leche.

Algunos autores recomiendan iniciar el aprendizaje de este proceso mientras se está amamantando al bebé. Es importante que la madre acuda a su médico o institución de salud en donde existe personal que puede instruirla al respecto, e indicarle los tiempos de conservación del producto de acuerdo con las condiciones de cada lugar.

La madre debe sentarse cómodamente y lo más relajada posible. El uso de compresas húmedas tibias durante algunos minutos sobre los senos es recomendable, evitando obviamente las quemaduras de la piel.

Si se encuentra lejos del bebé, una foto puede resultar útil para desencadenar los mecanismos reflejos de la lactancia.

La madre debe sostener su seno entre el pulgar y los otros dedos unos 3 a 4 centímetros detrás del pezón.

Luego, debe empujarse la mano hacia atrás, hacia la pared del tórax y luego rodar los dedos hacia adelante sin exprimir apretando un poco la areola sin exprimir el pezón.

El proceso debe repetirse girando la mano alrededor del seno.

Este proceso debe alternarse en cada seno cada pocos minutos para permitir que la leche se acumule en los conductos y salga más fácilmente.

Proceso de descongelado
La leche congelada debe ser pasada al refrigerador, de manera que se encuentre en estado líquido cuando se caliente al baño de María, sin dejarla hervir.
La leche que se ha descongelado se puede refrigerar hasta 24 horas, después, no debe volver a congelarse.

Es importante tener encuentra que no se recomienda el uso de horno microondas.

Es frecuente que la leche materna se separe en dos componentes en el envase en donde la crema se deposita en la superficie. La agitación suave del recipiente soluciona esta situación.

En todo caso, nunca le des a tu hijo la leche que acaba de descongelar sin haber olido o probado para verificar que no esté descompuesta. Si es así, deséchala inmediatamente.
Nunca le des a tu bebé leche que no está totalmente descongelada.

En resumen, podemos afirmar que la posibilidad de extraer, almacenar y utilizar la leche materna representa un importante avance y alternativa real para poder brindar a nuestros hijos una lactancia plena que les permita un desarrollo óptimo y una vida saludable.