Los papás declaran la guerra a la comida chatarra

Piden conocer los ingredientes de los alimentos ultraprocesados y responsabilidad en publicidad.

Comida chatarra

Los padres se encuentran preocupados por la composición de estos alimentos y los efectos en la salud de los niños.

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Por: Carlos F. Fernández y Ronny Suárez
noviembre 21 de 2017 , 12:14 p.m.

La comida de paquetes y envasada que los padres empacan en las loncheras de los niños, la chatarra –con juguete incluido– que muchos prefieren en el almuerzo y las ‘inocentes’ golosinas aumentan el riesgo de enfermar a los niños.

Estos productos –la mayoría ultraprocesados y con altas cantidades de grasas saturadas, azúcares y sodio– son los protagonistas de una campaña colombiana que busca que los padres de familia estén informados y tengan una posición más crítica ante el mercadeo y la publicidad que motiva el consumo de estos alimentos. Y aunque es obvio pensar que los padres saben cómo alimentan a sus hijos, la iniciativa tiene como base la evidencia científica que demuestra que el exceso de ciertos ingredientes en los productos de consumo masivo, que se publicitan con regulaciones laxas, afecta la salud.

Uno de esos estudios, el más reciente en Colombia, a cargo de Educar Consumidores, una organización civil, hizo un seguimiento al cumplimiento de lo declarado en las etiquetas de 47 productos del mercado nacional, especialmente bebidas. El hallazgo concluyó que de los analizados, 31 no cumplen con lo declarado en su etiqueta, bien sea porque presentan contenidos de glutamato monosódico (un aditivo que ha demostrado efectos nocivos contra la salud) que no reportan o porque tienen azúcares diferentes a los registrados.

Según Esperanza Cerón, médica doctorada en Educación y directora de Educar Consumidores, el problema no solo radica en la nocividad de este tipo de sustancias, sino “en la permisividad del Estado colombiano y la cuestionable guía del Códex Alimentarius en lo referente al uso liberal de estos ingredientes”.

Frente al mercadeo de alimentos y bebidas, otra publicación hecha por la Universidad Javeriana y la de Carolina del Norte, después de revisar un centenar de estudios de alto rigor, demostró que los niños están expuestos a contenidos publicitarios de productos de consumo masivo –en todos los escenarios en los que se desenvuelven, a través de todos los canales de comunicación– en una proporción mayor que los adultos y bajo técnicas que van desde vinculación de celebridades y concursos hasta la entrega de juguetes.

Comida saludable

Los niños necesitan comer alimentos saludables como parte de su desarrollo y crecimiento, así se evitarán enfermedades.

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En ese sentido, el médico Luis Fernando Gómez, máster en Salud Pública y uno de los autores del documento, sostiene que se debe regular el mercadeo y la publicidad de alimentos y bebidas no saludables porque, básicamente, la mayoría de ellos tienen altas densidades calóricas y bajo aporte nutricional, y llegan a los hogares con estrategias poco sinceras.

“Por eso, la campaña tiene la motivación de generar una conversación pública sobre la inconveniencia de exponer a los niños a la publicidad y promoción de productos ultraprocesados altos en azúcares, sodios y grasas saturadas, que no es otra sino comida chatarra”, complementa Carolina Piñeros, directora ejecutiva de Red Papaz, entidad que lidera la iniciativa que ya tiene varias piezas en radio y televisión.