Quiero una mascota, ¿en qué tengo que pensar?

Te damos algunas recomendaciones para que decidas si tu familia esta preparada para un peludo. 

Perros

Un perro puede traer felicidad a tu hogar, pero para dar ese paso tienes que hacerte unas preguntas.

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Por: Juan Diego Quiceno Mesa
enero 26 de 2018 , 11:09 a.m.

La decisión de llevar un perro a la casa puede traer felicidad y armonía no solo a tu pequeño, tal vez el más feliz, sino a ti y a toda la familia, pero para dar ese paso tienes que preguntarte una serie de cosas cuya respuesta determinará qué es lo mejor para tu familia. Esta es una serie de recomendaciones que te da el veterinario y etólogo Juan Camilo González que te ayudarán a saber qué perro es apropiado para ti.

• Lo primero y más importante es que verifiques con un especialista si tu hijo o cualquier integrante de tu familia es alérgico al pelo de los perros. Es fundamental para la salud de tu familia, y si no lo haces al principio, es posible que luego te des cuenta y debas dar en adopción a tu perro.

Es primordial que conozcas a los papás del cachorro, en caso de que la decisión sea ir a un criadero. Las perras destetan a sus crías alrededor de las ocho semanas. Después del destete, la madre comienza a enseñarle a su hijo que debe acercarse a ella con más tranquilidad, que tiene horas de juego y de sueño, que debe ser dócil con ella. Si el destete no se hizo apropiadamente, estos rasgos de la personalidad del perro probablemente no estén lo suficientemente consolidados, lo que hará más difícil en un futuro que sus amos humanos puedan enseñarle límites y conductas apropiados para vivir en una casa de familia.

• Es importante que observes al animal en compañía de otros perros y de seres humanos. Prestando atención a su comportamiento, es posible que te des cuenta si es un cachorro sociable con otros animales y con los seres humanos, activo y juguetón, o si por el contrario se muestra tímido y tranquilo.

• Si por el contrario decides adoptar, tienes que ser consciente de que el perro viene con un pasado que ha moldeado su conducta. Aunque es usual pensar que por medio de la autoridad podemos imponerles cambios, el doctor González hace hincapié en que es esencial ganarse la confianza del animal. Por ejemplo, si es un perro que ladra en exceso cuando se acerca otro ser humano, y en especial es común que le teman a los hombres, lo peor que puedes hacer es gritarle cuando se encuentre en esa actitud, pues lo más seguro es que lo pongas nervioso y prolongues su miedo.

Es importante que seas consciente de que un animal es una responsabilidad que luego de ser asumida, no puede hacerse a un lado. Nuestras mascotas necesitan amor, tiempo y entretenimiento, lo mínimo que podemos ofrecerles a cambio de su lealtad y acompañamiento incondicional.