¿Sabes cómo atender en casa una emergencia con tu hijo?

Todo lo que debes saber para tratar una emergencia en casa, pon en práctica estos consejos.

Médico

Recuerda que si el golpe, caída o quemadura fue muy grave debes consultar a un especialista para evitar que el niño pueda tener consecuencias a futuro.

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Por: ABCdelbebe.com
enero 03 de 2018 , 11:30 a.m.

Lo primero que debes saber es que atender emergencias en casa es tanto como hablar de primeros auxilios y de, como su nombre lo indica, esto es solo una atención primaria, que luego tendrá que ser apoyada por una cita médica especializada para verificar que ese impase médico hubiese sido atendido de la manera adecuada y que no existen efectos secundarios del incidente.

Pensando en que los padres deben estar capacitados para atender dichas emergencias se han creado talleres de primeros auxilios para papás, y la razón de ello es la necesidad de que cuidadores, maestros y progenitores puedan reaccionar acertadamente ante cualquier eventualidad cotidiana como una caída, quemadura, intoxicación o accidente en casa en el que se vean involucrados niños.

María Cristina Angulo, pediatra del curso que dicta la Fundación Santa Fe y experta en temas de socorro, asegura que, en promedio, la consulta al mes por caídas, golpes, heridas y ahogamientos representa un 20 o 30 por ciento, por eso les explica a los lectores de ABC del Bebé qué hacer ante ciertas eventualidades que ocurren con los menores.

¿Cómo hacer una inmovilización casera?

Las lesiones en extremidades son accidentes algo frecuentes cuando los niños ya caminan o empiezan a jugar mucho al aire libre, es decir a partir de los cuatro años. A partir de este momento los niño pueden sufrir caídas en bicicleta, golpes en las rodillas y codos y, en el peor de los casos lesiones en sus extremidades debido al impacto al caer.

Si esto sucede, sostiene Angulo, debes pedir a tu pequeño que mueva espontáneamente sus extremidades, pero si presenta dolor o si no puede moverse, muy seguramente necesitará inmovilización del miembro y esto es mejor que lo atiendan en un centro asistencial.

Ahora, los padres y cuidadores pueden intentar una atención primaria de la siguiente manera: por ejemplo, si la pierna afectada es la derecha, puedes hacer un molde con cartón o cartulina sobre la pierna izquierda y, con una bufanda, vendaje, esparadrapo o cinta envuelves la extremidad afectada. La inmovilización debe cubrir la articulación que está antes y después del golpe.

Así las cosas, si la lesión fue en la pierna debes inmovilizar desde la rodilla hasta el tobillo. Si el daño es en un dedito, el consejo es juntarlo al dedo siguiente, con un palito de paleta o un color, y ajustar con esparadrapo, un vendaje pequeño, media velada o lo que se tenga a mano que pueda ajustar.

Tras un golpe o caída
Caída

Intenta mantener la calma ante la situación así tu pequeño se sentirá seguro ante tus cuidados.

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Si tu niño cae o se golpea y se forma una herida, hay que presionar con una toalla o pañuelo limpio durante cinco minutos sobre la zona afectada, ojalá uses un material que no se pegue con la sangre; es decir, no una servilleta de papel, por ejemplo.

Si el niño tiene un hematoma (acumulación de sangre) pero está tranquilo, basta con ponerle hielo en toques durante unos cinco minutos, porque el frío detiene el sangrado. Luego aplicarle una pomada caliente ya que el calor permite que la sangre corra para que desvanezca el moretón.

En caso que tras el golpe no sea visible ninguna herida, lo aconsejable es observar al pequeño y estar atento de signos como pérdida de conocimiento, vómito, problemas al hablar o actitudes extrañas, que de presentarse debes consultar de inmediato y acudir a urgencias.

Si el niño se desmaya, acuéstalo de medio lado, en posición de seguridad, levántale un poco el mentón y abre su boca para que respire bien, no le des ninguna bebida, y mantenlo atento y de ser necesario muévelo para que no pierda atención y se mantenga despierto. Ten cuidado por si el niño presenta vómito o extrema irritabilidad, de ser así, es mejor llevarlo al servicio médico.

Atoramiento

La primera medida de atención de emergencias es la prevención, por ello no dejes al alcance de tu pequeño objetos pequeños como juguetes, ganchos, tapas yo aretes que pueda llevarse a la boca. Sin embargo de presentarse un lamentable hecho de atoramiento, y si tu niño es menor de un año, hay que abrirle la boca para ver si se le puede sacar el objeto, en caso de no conseguirlo, dale unos golpecitos secos en la espalda, entre las escápulas (los dos huesos situados a uno y otro lado de la espalda conocidos popularmente como las 'paletas'), mantén su boquita abierta, el cuello levantado y déjalo en posición de bocabajo para que expulse el objeto.

De no expulsarlo, voltea al niño boca arriba y con la punta de los dedos has cinco presiones entre las tetillas (exactamente en el hueso) y dale cinco golpes fuertes y vuélvelo a voltear boca abajo, hasta que salga el elemento que tiene atorado.

Intoxicaciones

No dejen al alcance de los niños envases, medicamentos, cosas de aseo ni elementos de cocina, y nunca envases en botellas de gaseosa o agua sustancias tóxicas, porque los niños las pueden ingerir por equivocación. Si el niño toma un medicamento o jarabe, lo ideal es inducir el vómito, pero si no lo consigues lo indicado es que acudas de inmediato con el médico que sabrá que hacer en este caso.

Ahora, si lo que ingirió tu niño fue una sustancia olorosa, como el varsol o la gasolina, por ningún motivo vayas a inducir el vómito, porque al devolverse dicha sustancia puede afectar los pulmones y complicar aún más la situación. En tal caso, lo que debes hacer es llevar a tu niño al médico, para que le pongan oxígeno y lo evalúen. Cuando la intoxicación es con sustancias como destapadores de cañería o limpiadores de estufa, que son corrosivos, lo cual es realmente grave, ya que se forman quemaduras es muy importante que no le des nada de beber al niño, ni siquiera agua, y que lo vea el especialista de inmediato.

Quemaduras
Quemaduras

No descuides a tu pequeño en casa, los peligros pueden encontrarse en cualquier momento.

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La prevención es el primer paso para evitar lamentables y dolorosos accidentes con los niños, pero los imprevistos llegan en el momento que menos lo esperamos y son hechos que no suceden adrede, sino que como su nombre lo indican son ‘accidentes’ impredecibles, pero si podemos tomar precauciones como no dar alimentos u objetos calientes a los pequeños, ni dejarlos acercar a elementos como las estufas o las chimeneas.

Si pese al cuidado que tengas con tus hijos, se sucede una quemadura, has de usar abundante agua fría en la zona afectada y no insistir en quitar la ropa pegada si ha afectado la piel; lo que debes hacer es cortarla al alrededor.

Tampoco revientes las ampollas ni uses remedios caseros como aceites de cocina u otros míticos elementos como mantequilla o cremas no recetadas, pues tratándose de una lesión por calor hay que usar algo frío y estas sustancias suben a temperatura.

Cuando la quemadura es por excesiva exposición al sol, como es factible en épocas de vacaciones, lo ideal es protegerlo, con un bloqueador solar adecuado para su edad y piel y procura vestirlo con ropa fresca, manga larga, gorra amplia e hidratarlo constantemente.

Pero si ya hubo exceso de sol, una quemadura por insolación se detecta por síntomas como sed, fiebre, malestar general, irritabilidad y dolor. Dale a beber abundante líquido, báñalo con agua fría y aplícale hidróxido de magnesio, en caso extremo de estar bastante quemado por el sol.

Otras pautas de prevención
  1. En los vehículos mantén al niño con cinturón de seguridad y en su silla especial. Es preferible sacrificar la comodidad por la seguridad.
  2. No dejes que tu niño juegue con cuerdas, bolsas y manténlos alejados de armas u objetos con los que pueda hacerse daño.
  3. No llenes demasiado la bañera del bebé, y bota el agua apenas termines el baño para prevenir ahogamientos. Obviamente, tampoco lo descuides en piscinas o lugares de playa.
  4. La precaución con las mascotas no está de más; así sean muy especiales, amigables o cariñosos son animales y hay momentos en los que se estresan y pueden atentar contra los niños.