Medios hermanos o hermanastros, claves para que la relación funcione

Es necesario establecer una  buena relación entre tus hijos y los de tu nueva pareja.

familias

Establecer una comunicación sincera con los hijos es una de las prioridades que deberían tener los padres cuando decidan conformar un nuevo hogar.

Foto:

123RF

Por: ABCdelbebe.com
noviembre 21 de 2017 , 12:16 p.m.

Si has decidido conformar un nuevo hogar y tenías hijos de tu anterior relación, lo más probable es que te estés preguntando cómo lograr que ellos acepten los cambios, en especial si tu nueva pareja también tiene sus propios hijos o si deseas tener más niños con ella.

Así que aquí cabe la pregunta que se ha popularizado en los últimos años entre las parejas: “¿qué hacemos con ‘los tuyos, los míos y los nuestros’?”.

Se trata del resultado de las llamadas “familias compuestas”, núcleos familiares integrados por adultos divorciados, separados o viudos que tienen hijos pequeños o adolescentes del anterior matrimonio y/o que conciben los propios en un nuevo vínculo amoroso.

Según sea el caso, lo cierto es que conocer y empezar a vivir con un nuevo hermano puede dar cabida a relaciones satisfactorias o conflictivas, dependiendo de cómo los padres afronten su relación de pareja y de cómo manejen las relaciones familiares, para vincular a los hijos existentes en el nuevo núcleo familiar.

En este sentido, expertos como Miguel Avilés, especialista en psicología clínica infantil, resaltan que “los primeros años serán los más difíciles en esta tarea, por lo que los padres deben estar preparados para tener mucha paciencia y estar dispuestos a enfrentar las inseguridades y los miedos de los menores”.

familias

Los padres deben propiciar un acercamiento que facilite el reconocimiento entre los hermanos y que permita observar sus reacciones para luego considerar los aspectos que hay que mejorar.

Foto:

123RF

Palabras claras y un nuevo hogar

Según Nelson Ricardo Vergara, presidente del capítulo Bogotá y Cundinamarca del Colegio Colombiano de Psicólogos (Colpsic), establecer una comunicación sincera con los hijos es una de las prioridades que deberían tener los padres.

Para el experto, “lo primero a tener en cuenta es establecer un diálogo sincero, claro y abierto con los hijos sobre la nueva situación familiar, y sobre todo escuchar y responder las inquietudes que se generan en los pequeños, sin imponer ni obligar la aceptación de los nuevos hermanos”.

En segundo lugar, recomienda establecer un acercamiento que facilite el reconocimiento entre los hermanos y que permita observar sus reacciones, “atendiendo a las formas de comunicación que establecen, tanto verbales como no verbales. Ello permite darse cuenta del grado de aceptación que se da entre ellos y, desde esta óptica, considerar los aspectos que hay que fortalecer, mejorar o cambiar”, dice Vergara.

El tercer paso será asumir en conjunto la conformación del nuevo grupo familiar, lo cual implica establecer y apropiar los roles, las normas y los compromisos que cada uno de los padres tendrá de ahora en adelante.

Por último, se debería fomentar el desarrollo de actividades que fortalezcan los vínculos de la nueva familia; esto será esencial, como lo explica la psicóloga infantil Clara Navas Jiménez, quien recomienda hacer “planes que se disfruten en común y en los que puedan participar los padres teniendo en cuenta que ojalá no sean actividades que inciten la competencia o que puedan desencadenar conflictos entre los menores”.

Los niños deben ser involucrados en planes que se disfruten en común teniendo en cuenta que no sean actividades que inciten la competencia o que puedan desencadenar conflictos entre los menores

De otro lado, para la doctora Clara Navas, es muy importante definir las reglas del hogar ya sea que vivan bajo el mismo techo o que compartan hogares durante algunas tardes o los fines de semana. “Se debe dejar claro el rol de cada hijo según la edad, sus espacios dentro de la casa, cómo pueden compartir y cómo apoyarse mutuamente. Esto ayuda a que existan límites y fortalece una mejor convivencia”, explica.

En esta misma línea, Miguel Avilés recomienda que, en caso de conflicto “los padres mantengan una posición lo más neutral que sea posible, abiertos a escuchar las circunstancias del altercado y a valorar las versiones de ambas partes para evitar tomar decisiones basados en una primera impresión, lo que podría proyectar favoritismo hacia uno de los niños, impresión que termina por profundizar los problemas existentes”.

peleas entre hermanos

Lo ideal es permitir que los niños intenten resolver por sí solos sus conflictos y a la hora de intervenir no tomar partido por ninguno de los dos.

Foto:

123RF

¡Ayúdalos a ser hermanos!
  1. Evita el rótulo de medio hermano o hermanastro, a la hora de referirte a los hijos de tu pareja cuando hables de ellos con tus propios hijos. Esto ayudará a afianzar los lazos entre los menores y evitará sesgos afectivos.
  2. Dales tiempo. No los obligues a compartir con sus hermanastros. Si bien debes fomentar espacios de encuentro, deja que el proceso se dé de manera natural.
  3. Deja que en primera instancia ellos traten de resolver sus conflictos. En caso de que tengas que intervenir, escucha las circunstancias de las peleas y evita tomar decisiones aceleradas.
  4. Mantén una buena relación con tu expareja. Esto facilita la relación entre los medio hermanos, disminuye los conflictos y las confusiones emocionales, y facilita una mayor adaptación a la nueva realidad.
  5. Si eres separado o divorciado, no olvides pasar tiempo con tus hijos de manera individual. En muchos casos, los niños buscan ese tipo de atención y por ello se niegan a salir en grupo.
  6. Evita entrometerte en la crianza de los hijos de tu pareja, corregirlos o reprenderlos de manera vigorosa, pues esto puede generar mayor rechazo hacia ti y hacia tus propios niños. Si requieres de un cambio de comportamiento, discútelo primero con su padre o madre y deja que este lo exija.
  7. Nunca hables mal de sus padres enfrente de tus hijastros o de tus propios hijos. Los niños suelen repetir conductas y reproducir palabras que pueden afectar la relación entre medios hermanos.