Bebés y obesidad

La lactancia materna no exclusiva, la introducción de alimentos sólidos antes de los 4 meses, mucho tiempo frente a la televisión, no dormir las horas adecuadas, el consumo de comida ‘chatarra’ e ingerir bebidas endulzadas son algunos de los principales factores de riesgo que los científicos han identificado que aumentan la probabilidad de que un niño sufra de obesidad. 

 

El 5 por ciento de la obesidad es genética y el 95 por ciento es adquirida; por eso es muy importante conocer por qué cada uno de los factores mencionados incide en que alguien padezca uno de los problemas salud pública más extendido y preocupante del mundo actual.

 

El nutricionista y docente de la Universidad El Bosque, Gustavo Díaz, explica qué ocurre en cada caso.

 

Catalina Bagés, nutricionista especialista en niños, aconseja pensar en la buena nutrición de estos desde el momento de la planeación de un embarazo, porque si la futura madre tiene el peso y la dieta adecuada, el niño en gestación también será más sano desde el útero.

Tener una alimentación equilibrada y balanceada le permite a la futura madre prepararse para la lactancia.

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