El mejor estímulo para mamá

La adecuada ingesta de alimentos durante el embarazo garantiza que la mujer tenga reservas para la formación de su hijo y su futura recuperación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mamá bien nutrida…
La nutricionista Pilar Serrano dice que las gestantes deben tener en cuenta:
La alteración entre el ciclo del sueño y la vigilia puede estar mediada por una inadecuada alimentación.
de La sana alimentación en el embarazo puede mediar la capacidad de recuperación del cuerpo en el posparto. Y la buena recuperación, por ejemplo, se puede ver reflejada en la piel. Los niveles de vitamina E, de grasas esenciales y de ácidos grasos y proteína van a contribuir a que la elasticidad de la piel se recupere con más facilidad, si se tiene una buena nutrición.
Las grasas adecuadas en el embarazo pueden ayudar a que las hormonas vuelvan a su estado fisiológico basal. La no adaptación a un cambio en la producción hormonal de las mujeres puede estar relacionado con ese perfil de nutrientes esenciales que se está obteniendo de 
la alimentación.
La nutricionista Pilar Serrano Galvis explica cuáles son esos alimentos que no deben faltar en la dieta de la madre, y cómo estimular el buen funcionamiento del organismo y el desarrollo del bebé:
Proteínas: están compuestas por aminoácidos; de estos, hay 11 que son esenciales. Para obtenerlos se debe consumir alimentos de origen animal: leche, huevos, carne. Los de origen vegetal tienen solo un 50 por ciento del total de aminoácidos. Estos son buenos para recuperar las estructuras, la formación y el mantenimiento de tejidos.
Grasas: un nutriente esencial es aquel que se tiene que obtener de la dieta. Las grasas son unas de estas. El EPA y el DHA  son dos tipos de Omega 3. Se pueden encontrar en el huevo, el pescado y el aceite de oliva. Es más, las grasas de la leche, 
la mantequilla y 
la crema de leche pueden ser muy benéficas porque contienen ácido graso trans saludable. También existen otros aceites vegetales que se pueden usar en la cocción de cualquier alimento.
Frutas, vegetales. Comer, por lo menos, cinco porciones diarias, entre frutas y verduras, de todos los colores, nos va a garantizar que esas vitaminas y minerales sean las encargadas de que los mecanismos del organismo funcionen. 
    Las verduras son una buena fuente de fibra y ayudan a que esa carga de azúcar en la sangre no sea tan alta. Las frutas también ayudan a optimizar los movimientos intestinales y combaten el estreñimiento. 
Lácteos y, si tienen probióticos, mejor. Ayudan a fortalecer las reservas de calcio y a reforzar el sistema inmune del organismo.
 

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