Recomendaciones al jugar en casa

Así no se disponga de largas horas para jugar con los hijos, antes o después de la jornada laboral, es posible hacer sencillas y divertidas actividades en casa que sean una muestra de afecto a los niños ante una necesidad que tienen, sobre todo durante los primeros cinco años de vida.

El niño, gracias al juego, que comienza a conocer por sus padres, aprende a controlar sus emociones. Entiende que puede reír, llorar, tener memoria, astucia, emociones y también despertar sentimientos en el otro.  Hacer juegos entre padres e hijos permite que salgan a flote sentimientos y pensamientos. Con actividades lúdicas, un padre aprende a conocer mejor a su hijo, sabe lo que le gusta, lo que no, lo que le preocupa o lo alegra, qué piensa, qué imagina y cuáles son sus habilidades motrices, incluso, cómo está su salud mental. El juego entre padres e hijos favorece el desempeño social y el desarrollo sensorial, motor y cognitivo de los pequeños. Para el niño jugar es un laboratorio de la vida, donde las reglas son especiales, pueden ser modificables en cualquier momento, y los papás aprovechar para transmitir normas a su hijo.

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