En familia/ No hay que pegar para enseñar

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Por: Abcdelbebe.com
julio 19 de 2012 , 02:21 p.m.

Por Juan Fernando Gómez, de laSociedad Colombiana de Pediatría

Por Juan Fernando Gómez, de la
Sociedad Colombiana de Pediatría

Muchos padres consideran, de manera equivocada, que es necesario un golpe para formar personas de bien.

Pero, por el contrario, las famosas pelas y tundas que se les propinan a los niños cuando su comportamiento no es adecuado, les enseña que la violencia es una forma normal de relacionarse entre los seres humanos y por lo tanto estos niños, con mucha frecuencia, tendrán comportamientos violentos con las personas que los rodean.


Se sabe que el castigo físico puede ser efectivo a muy corto plazo para obligar a un niño a tener un comportamiento determinado, pero que a largo plazo no genera ningún beneficio, porque no los induce a realizar un juicio sobre la acción que motivó el castigo. Por esa razón, no va a modificar favorablemente a largo plazo la conducta.


Ángela Marulanda, reconocida educadora familiar colombiana, resume las desventajas del castigo físico así:


-No promueve respeto, sino desprecio.


-No promueve admiración, sino temor.


-No promueve deseos de enmendarse, sino de vengarse.


-No promueve colaboración, sino hostilidad.


-No forma personas amables y correctas, sino amargadas y violentas.


Lo anterior no quiere decir que la permisividad deba orientar la crianza. La supresión temporal de algunos privilegios (como ver un programa preferido de televisión), es algo que podemos hacer como consecuencia negativa de una acción indebida. Por eso, deben promoverse relaciones de padres e hijos fundamentadas en la comprensión, el afecto, la ternura y la amistad.