¿Existe el 'descuaje' del estómago?

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Por: Abcdelbebe.com
febrero 22 de 2012 , 04:30 p.m.

Esta creencia popular dice que el 'cuajo', una parte del estómago, se descuelga porque los pequeños se caen de manera continua, especialmente cuando están aprendiendo a dar los primeros pasos.

Exámenes de laboratorio, restricción de dulces, administración de antiparasitarios, suero fisiológico y dieta a base de manzana, durazno y pera, por tiempos prolongados, fueron algunas de las estrategias que Adriana utilizó para contrarrestar los episodios intermitentes de diarrea de su pequeña hija.

Durante meses fue difícil determinar la causa de este síntoma: ¿Se tratará de un virus? ¿Estará desnutrida?, se preguntaba.

Por ello, y en un intento por terminar con el problema, acudió a un sobandero. Había escuchado que la posible causa de esa diarrea persistente era el ‘descuaje’ del estómago, un término que desconocía.

La teoría popular dice que el ‘cuajo’, una parte del estómago, se descuelga porque los pequeños se caen de manera continua, especialmente cuando están aprendiendo a dar los primeros pasos.

Cuando llegó donde el sobandero, Adriana observó uno a uno los pasos que hizo para poner el abdomen de la niña ‘en su lugar’, según él: la acostó boca arriba, sin ropa interior, y levantó sus piernas para observar si los genitales estaban ‘alineados’ con el ombligo (si no lo están, se presume que un infante está ‘descuajado’, aunque la señal inequívoca es la diarrea que persiste y no tiene causa aparente).

Luego, frotó el abdomen de la pequeña tratando de ‘acomodar’ el estómago. Finalmente, la acostó y le apretó la faja.

“Se deja máximo tres días. A veces con una sola sobada basta, pero en otros casos se requieren hasta tres”, afirma Carlos López, quien lleva 20 años dedicado a sobar niños ‘descuajados’. La menor mejoró en un par de días, pero meses después volvieron los episodios de diarrea, hasta que Adriana logró dar con la causa real: intolerancia a la lactosa.

¿Qué dicen los médicos?Al consultorio de la pediatra Olga Lucía Baquero, de la Sociedad Colombiana de Pediatría, le llegan con frecuencia estas historias, a las cuales ella responde: “durante los dos primeros años de vida un niño tiene de cinco a siete episodios de diarrea. La mayoría de casos es producto de procesos virales, aunque esta también depende de las condiciones de higiene del infante y su familia”.

La leche materna, los buenos hábitos alimentarios, la higiene, la restricción en el uso de chupos, el consumo de alimentos frescos y tener las vacunas al día ayudan a prevenir la diarrea. Si el pequeño tiene bajo peso o bajas defensas, es más susceptible a presentar la enfermedad. “Si su dieta es rica en jugos y en bebidas líquidas, con escasa presencia de alimentos sólidos, tiene mayor predisposición a la diarrea como un trastorno funcional”, explica la gastroenteróloga pediatra Sandra Paipilla. Otra manera de prevenir el mal, dice el pediatra Carlos Cortázar, es la restricción de bebidas azucaradas, productos industrializados y paquetes.

Si persiste el mal

Según la pediatra Olga Lucía Baquero, estas pueden ser algunas causas de la persistencia de la diarrea: * Automedicación: purgantes, antibióticos, medicamentos que compran en farmacias para las diarreas sin orientación médica, mala dieta para el manejo de la misma e higiene inadecuada de alimentos y lavado de manos. “Siempre que una diarrea persista debe ser valorada por el pediatra, las madres quieren que este proceso se controle con medicamentos de forma inmediata y es claro que requiere un proceso de recuperación del intestino”, comenta la especialista.Cuando la diarrea se prolonga más de cuatro días o está acompañada de sangre, es conveniente acudir a urgencias.