¿Sabes cómo jugar con tus hijos para enseñarles y divertirse?

No dejes de pasar tiempo con tus niños, es la forma como aprenden y adquieren habilidades sociales y valores.

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Por: Abcdelbebe.com
julio 25 de 2017 , 04:35 p.m.

El juego es una forma natural de aprendizaje. Por medio de él, los niños exploran el mundo que los rodea y viven cada etapa de su infancia con un toque lúdico y de diversión. Además, aprenden a socializar, competir, crear, tomar decisiones, solucionar problemas, relacionarse, perder y ganar.

Dentro de esta dinámica, los padres juegan un papel muy importante, ya que favorecen dicha interacción. “Son proveedores de situaciones y objetos que van a estimular en el niño, todos los conocimientos básicos de percepción”, afirma la psicóloga clínica María Mercedes Esguerra.

Igualmente, el niño adquiere madurez emocional con la ayuda de sus padres –agrega la especialista– pues ellos les enseñan a manejar frustraciones a través del juego, en un ambiente de competencia, de victorias y derrotas, que estimula la creatividad, el pensamiento y la capacidad de espera.

“El niño aprende a tomar turnos y a entender que ganar no es el único objetivo”, recalca Esguerra. El juego en familia es importante porque existe de por medio una relación de afecto que posibilita un aprendizaje sano.

Cada edad una actividad: Juego por edades

Aquí es clave la calidad de tiempo que se disfruta con los hijos: los padres no sólo comparten con ellos momentos de placer, sino que les transmiten conocimientos en cuanto a forma, color, tamaño, posición, tiempo, cantidad, lenguaje y esquema corporal.

Siempre que haya un vínculo emocional en el juego familiar, esos aprendizajes se van a fijar más fácilmente”, indica la sicóloga Juana Morales Sáenz, experta en desarrollo infantil. Por su parte, la psicóloga clínica Cecilia Zuleta, especialista en desarrollo y crianza, señala que detrás del juego hay una intención de comunicación y de vínculo con mamá y papá, quienes les dan significado a las sensaciones del pequeño.

Zuleta continúa diciendo que, a la hora de escoger los juegos hay que tener en cuenta los gustos, necesidades y habilidades de un niño en cada etapa de su evolución. En los primeros años, hay que seguir su agenda: algunos se interesan más por los movimientos, unos por la lectura, otros por el arte y a ciertos pequeños les llaman la atención los juegos de mesa, igualmente divertidos.

Cómo y a qué jugar

El juego se inicia desde el momento del nacimiento e involucra gestos, caricias, palabras y movimientos. Con el paso del tiempo, aparecen otro tipo de habilidades físicas y cognitivas en el infante que dan la pauta para la puesta en marcha de diferentes actividades lúdicas en cada una de sus etapas.

Hay que estimular e involucrarse, pero también ceder espacios para que jueguen solos. Cocinar, saltar, correr, jugar a escondidas, tirarse al piso y salir al parque del barrio son algunas de esas actividades. También, las adivinanzas, los túneles caseros, los títeres, los trabalenguas, etc.

Es vital que los padres compartan con sus hijos la mayor parte de los espacios que les quedan libres. Si son escasos, tareas de rutina como la alimentación, el baño y el vestido pueden convertirse en momentos divertidos (el que coma o se vista más rápido, a ponerse las medias en la cabeza, hacer cosquillas, masajes…).

“En esos momentos especiales con los niños, se les debe permitir que piensen, ejecuten y hagan cosas cotidianas. Ellos necesitan que los toquen, patanear y tener actividades especiales”, indica Zuleta.

Para jugar con los hijos no es necesario comprar los juguetes más sofisticados, sin embargo, quien tenga la capacidad de hacerlo puede hacerlo para complacer a su pequeño. Lo importante es que el uso de ese juguete cuente con la instrucción del adulto. Un objeto, por más despampanante que sea, sin la compañía de una persona significativa nunca tendrá sentido para el niño.

Otras ideas lúdicas: el patio de la casa puede ser un lugar espectacular para acampar; la sala, un espacio cómplice para crear túneles, y las cajas de cartón, una ventana a la imaginación, de la cual pueden nacer superhéroes, castillos, heroínas y dragones.

También la lectura es una buena excusa para compartir en familiae inculcar en el pequeño amor por las letras y despertar la imaginación desde los primeros años de vida de tu pequeño.

Etapas del juego

Desde el nacimiento, el niño pasa por varias fases, las cuales le permiten interactuar de diferente manera con el mundo y los objetos. Conócelas.

Juego manipulativo.Se presenta en los primeros seis meses de edad, se manifiesta cuando el pequeño trata de descubrir el mundo, se chupa manos y pies, juega con su cuerpo y con el de sus cuidadores (mamá y papá). Para estimularlo debes tocarlo, hablarle, sonreírle y ofrecerle objetos seguros.

Juego egocéntrico.Surge hacia el año de edad, es cuando tu niño juega solo y no atiende a los otros.

Juego simbólico.Es cuando tu pequeño empieza a representar o imitar lo que hacen los demás en la cotidianidad. Utiliza el lenguaje y comienza a crear mundos internos. Se presenta a partir de los 3 años.

Juego social.Acá, tu hijo ya reconoce al otro como compañero de juego.

Juego grupal.Hay reglas y turnos. Después de los 4 años.

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