¿La religión influye en la crianza de un niño?

Esta marca los principios con los que crecen y actúan los niños.

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Por: Abcdelbebe.com
septiembre 04 de 2012 , 05:40 p.m.

No todos los hombres del planeta creen que ellos escogen a sus hijos. Para las teorías tibetanas, son estos quienes eligen a los padres. Según esta visión de la vida, 3 meses antes de iniciar la gestación cada alma hace la elección de acuerdo con las lecciones que debe aprender en esa vida.
Quienes así lo creen, consideran que el alma pasa por  muchas vidas y en cada una de estas tiene una misión o recibe lecciones. También creen que reencarnan en grupo y, por tanto, muchas relaciones tienen una razón de ser dependiendo de lo que sucedió en vidas pasadas,
María Jimena Valencia, psicóloga transpersonal de Sasana, afirma que “Cada religión tiene una postura acerca de los estados que suceden entre la vida y la muerte, pero todas son interpretaciones, ya que nadie tiene certeza de lo que realmente sucede. En el caso del budismo, se dice que las almas deciden y acuerdan una misión a desarrollar, y en ese sentido tiene lógica que escojan si serán bonitos o feos, ricos o pobres y dónde nacer”.
Alexandra Lozano, angeóloga de Casa de los Ángeles, afirma que las almas lo hacen por múltiples razones, entre estas, para sanar cosas de vidas pasadas, fortalecer el vínculo o seguir aprendiendo. “Dios es tan inmensamente grande que siempre te da una oportunidad”.
Según Hernei Pérez Velásquez, teólogo de la Universidad de San Buenaventura, la religión desempeña un papel fundamental en las personas, ya que les permite tener un proyecto de vida en el que puedan conocerse a sí mismas, reconocer que hacen parte de un macroproyecto, en el caso católico hacer parte del Reino de Dios, que se traduce en construir un mundo donde justicia, igualdad, fraternidad, perdón y amor sean los principios que regulen las relaciones entre los seres humanos. Una persona que desde niño descubra que su vida tiene sentido, a pesar de las dificultades, será un adulto de bien, capaz de generar proyectos de vida que redunden en beneficio de los demás, y evidentemente de él mismo, afirma Pérez.
La religión le dará a cada persona una forma de asumir la vida, de entender lo que le sucede, su futuro, su pasado, la razón de ser de su existencia, y actuará de acuerdo con todo eso.
La religión es cultural, y en ese sentido define los principios de muchas sociedades, las reglas que las rigen. Quien nace musulmán, crecerá con valores, creencias y actuaciones correspondientes a esta religión, y quien nazca católico crecerá con estos principios. Unos asumirán los dolores de la vida como momentos que prueban su fe, otros considerarán que son lecciones que deben aprender. Ciertas culturas pueden considerar que la justicia es hacerles a otros lo mismo que ellos sufrieron, mientras otras considerarán que se hace justicia cuando se perdona.
Un niño protestante tendrá una visión de su madre, y de las mujeres en general, diferente al niño de un país árabe o iraní. Mientras para unos hombres es correcto tener varias esposas, para otros esto es pecado.
Los valores de los padres suelen corresponder con los de su fe, y estos son los que, por lo general, transmiten a sus hijos.
Cuando una persona sabe, desde niño, que su vida tiene sentido, será un adulto capaz de lograr proyectos que beneficien a otros.