Las consecuencias de la excesiva exposición solar durante la niñez

Fortalecimiento de dientes y huesos son algunos de los benficios del sol.

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Por: Abcdelbebe.com
marzo 20 de 2012 , 04:40 p.m.

En apariencia, el sol nos calienta, nos permite ver el día, nos broncea y hasta sube el ánimo. Y aunque estos parezcan sus únicos beneficios, detrás de él se esconden muchos factores que influyen para que el organismo funcione perfectamente e, incluso, se cure.
Recibir los rayos solares es indispensable para la producción de vitamina D en el cuerpo, “que  favorece la mineralización y absorción del calcio y el fósforo, necesarios para el fortalecimiento de los dientes y los huesos. Este proceso se da cuando la piel está expuesta a los rayos ultravioleta”, explica Bibiana González, médica cirujana especialista en medicina estética y directora científica de la Clínica Belysa.
Al estimular esta vitamina, se genera un efecto indirecto, pues esta ayuda a aumentar la inmunidad general del cuerpo, añade Xavier Rueda Cadena, dermatólogo oncólogo del Instituto Nacional de Cancerología.
González, además, dice que el sol estimula la inmunidad porque aumenta la producción de glóbulos blancos y leucocitos, que constituyen la primera línea de defensa del organismo.
Incluso, es benéfico en el tratamiento de enfermedades. Los rayos ultravioleta, a través de cámaras, explica Rueda, se usan para el tratamiento de enfermedades en la piel.
En  los niños, cuando están expuestos al sol durante el día, también ayuda a mejorar la calidad del sueño: “Si tomamos sol en el día, la melatonina, el neurotransmisor encargado de producir sueño, baja y vamos a estar más activos. Por ende, en la noche, que es en el momento en que el nivel de esta aumenta, vamos a dormir mejor”, indica González.
Entre sus propiedades, los expertos indican que ayuda, además, a ahuyentar la depresión. La exposición al sol aumenta la serotonina (neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo) a nivel cerebral y aumenta las endorfinas, encargadas de producir relajación.

Cuidados
La doctora Bibiana González dice que todos los seres humanos deberían recibir el sol de 5 a 10 minutos, dos o tres veces a la semana, para obtener sus múltiples beneficios.
Cuando la exposición es excesiva, se genera un envejecimiento cutáneo, y si es extrema, cáncer en la piel.
La protección debe iniciar desde la infancia. Se debe evitar la exposición entre las 10 a. m. y las 3 p. m. Usar sombrero o gorras, ropa adecuada y refugiarse en la sombra.
Se aconseja usar protector solar con factor de protección (FPS) mayor de 30. Se debe untar entre 20 a 30 minutos antes de la exposición solar y repetir la aplicación cada 3 a 4 horas, si la exposición es intensa. Si hay sudor o contacto con la piscina, hay que repetir la aplicación.